Seguimos cos artigos de D. Xabier publicados na páxina web de Amigus, neste caso trátase dun documento que D. Enrique transcribe sobre os abusos (en tributos abusivos) do Señor de Lemos sobre os veciños de As Pontes.
RECUPERANDO DATOS DE AS PONTES SEGUNDO D. ENRIQUE RIVERA ROUCO
Na Asociación de Estudos Históricos e Sociais “Hume” contamos con escasas copias de algúns dos poucos apuntes que Don Enrique Rivera Rouco nos deixou. De cara a que podan estar ó alcance de todos paso a facilitalos en entregas semanais á web de amigus Nesta ocasión trátase dun documento que deixa constancia dos tributos abusivos que debían pagar os veciños de As Pontes ós Lemos, e de como estes se rebelaron mediante este documento e a través do cura da parroquia. Queda constancia de moitos de estes cobros tamén nos libros da Confraría do Santísimo no fondo do Arquivo Diocesano de Mondoñedo.
Xabier Martínez
Transcrición de D. Enrique Rivera Rouco a un documento de 21 de novembro de 1756 (propiedade do Arquivo Diocesano de Mondoñedo):
“En la Villa de las Puentes de García Rodríguez, a veintiún días del mes de Noviembre del año de mil setecientos cincuenta y seis, ante mi Notario y Testigos que aparecieron presentes Fernando Antonio de Bouza, Joseph (ilegible) y demás Testigos de Ella, por los que dijeron que presentan Caución ante la forma en que obran -vuestros valedores- y todo lo por ellos hecho, que requiere la expuesta obligación de que sus súbditos le hagan información, dijeron que por cuanto toda esta jurisdicción tiene cargado a su impuesto, de la Excma. Condesa de Lemos, los derechos de Alcabalas por los que esta Villa y Feligresía pagan cierta cantidad de maravedíes, en dos plazos cada año. Como dichos derechos tuviesen efecto (afectasen) a la Cofradía del Stmo. Sacramento, el Cura de dicha Parroquia (D. Faustino López-Santomé y Aguiar), respecto a la costumbre inmemorial de cobrar Alcabalas, de los cuales en toda esta Feligresía siendo (los Cobradores) de fuera de ella venden vienen raíces a cualquier género de personas; por lo mismo, en el mejor modo, vía y forma en que haya lugar, y de mandato de los Mayordomos -en nombre de la Cofradía del Smo. Sacramento: Bonifacio do Barro, Mayordomo actualmente de esta Feligresía para las citadas Alcabalas hasta el año setecientos setenta y cuatro inclusive- (ilegible) aplicando un porcentaje según especifica (ilegible) concede poder al Bonifacio y demás Mayordomos para cobra las Alcabalas otorgar recibos y recurrir a los Tribunales con amplitud de poderes (ilegible)”.
Anotaciones al texto dejadas por Don Enrique: – Acta notarial dirigida a la Condesa de Lemos en protesta por los abusos de los Exactores del tributo de “Alcabalas” que antes si vendían bienes raíces de los Colonos. – El documento informa a la Condesa de una decisión del Pueblo de Puentes, representado por su Párroco, Mayordomos de la Parroquia y Testigos comparecientes: 1) – Acuerdan que los Vendedores coticen el pago correspondiente a los bienes enajenados. 2) – Se conceden atribuciones a los Mayordomos para efectuar esos cobros, expedir recibos y defender esta postura ante los Tribunales.
NOTAS: 1) – La entonces Condesa de Lemos, Dueña de Puentes, era Dª Rosa de Castro, sobrina y heredera de D. Ginés de Castro, undécimo Conde de Lemos. 2) – Alcabala era un tributo por todas las operaciones de permuta o enajenación de bienes. 3) – Caución era recurso de providencia para que no sucediera un daño. 4) – Siguiendo la costumbre de entonces, el Notario redactor de este documento no consigna su nombre sino la divisa “en testimonio de verdad” y su rúbrica de rasgo característico. 5) – El documento posee una nota marginal al lado del sello (de Fernando VI), con distinta tinta, que dice: “No tiene aprecio ni merece consideración”.
Nota insertada después por algún cómplice o simpatizante de los informales cobradores de “Alcabalas” (se nota en el estilo contundente de la frase).
El documento es de inestimable valor, ya que responde a un auténtico problema de abuso y opresión sufrido por nuestro Pueblo de Puentes en 1756.
Fdo. Enrique Rivera Rouco
Texto e fotografías aportados por D. Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes coa aprobación de D. Javier Martínez Prieto, sacerdote actual da UPA de Ortigueira a quen agradecemos o seu traballo e colaboración.
Seguindo cos datos publicados por D. Xabier Martínez sobre D. Enrique, hoxe toca falar dun escrito de D. Enrique sobre Dona Pilar Silva e que imos reproducir despois dunha introdución de D. Xabier.
SOBRE E CARTA ORIXINAIS DO ESCRITO SOBRE PILAR SILVA QUE ENRIQUE RIVERA ROUCO REALIZOU PARA A SEGUNDA EDICIÓN DO LIBRO DE PILAR SILVA
En 1997 publícase un libro adicado a Pilar Silva (Pilar Silva, Muller crente e comprometida, editado por D. Segundo L. Pérez López), recollendo algúns dos seus escritos, así coma varios testemuños de xentes que a coñeceron de preto. Entre eses testemuños publicouse de novo o pasado artigo de don Enrique Rivera. O tempo quixo que se fixese unha nova edición con novos testemuños no 2003. Para esa edición don Enrique quixo enviar un novo testemuño e fíxoo, nesa ocasión a través de min, entregándome na Residencia “A Magdalena”, á que os cregos do Equipo Pastoral íamos a celebra-la Eucaristía onda el, a seguinte carta orixinal que aínda gardo, e que enviei transcrita a través de correo electrónico para a súa edición.
Xabier Martínez
Fotografía do sobre
Transcripción
“Recordando a Pilar Silva Barro”
Pasados unos cuantos años después del fallecimiento de Pilar Silva y meditando sobre su intachable personalidad tan abundantemente demostrada en el servicio desinteresado al prójimo, me place subrayar algunas peculiaridades a Ella vinculadas, como son: el considerar como el hombre no es solo alma sino también cuerpo y el ambiente social y cultural donde vive, puntos de partida en sus mediaciones para con el mismo; como en la gran familia humana están latentes un conjunto de afanes, fracasos y victorias que la condicionan, y como la vocación del cristiano no tiene en la tierra otra finalidad que la que tuvo Jesucristo: llevar la felicidad a todos, sin distinción de ningún género, quitando por doquier lo que hace sufrir; con su cariño, sus visitas y ayudas incluso materiales o económicas, con que asistía a los pobres o desvalidos por algún contratiempo.
Por ello podemos afirmar que tenía en su mente y en su corazón perfectamente dibujados lo que deben ser la dignidad de la persona humana y la misión de cada integrante de la Iglesia en el mundo actual.
Su labor, pues, consistió en reflejar, con conducta fundamentalmente caritativa, la obra misma de Dios, al ser tan humilde y ser un testimonio viviente de estar empapada de Cristo. Una perfección personal digna de todo encomio y aplauso.
Siguiendo su ejemplo hemos de desarrollarnos en relación con el mundo como personas y como cristianos superándonos a nosotros mismos.
Enrique Rivera Rouco.
Fotografías da carta enviada por D. Enrique Rivera Rouco
Texto e fotografías aportados por D. Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes coa aprobación de D. Javier Martínez Prieto, sacerdote actual da UPA de Ortigueira a quen agradecemos o seu traballo e colaboración.
Rematados os artigos publicados na Revista das Festas Patronais por D. Enrique, imos dar paso a outra serie de artigos del recollidos polo sacerdote D. Xavier Martínez Prieto, ao que sempre estarei agradecido polo seu traballo encol da nosa Historia Pontesa e da creación de “HUME” Asociación de Estudos Históricos e Sociais, que aínda segue vixente na actualidade.
D. Xavier publicou estes artigos na páxina Web de AMIGUS e moi xentilmente me deixou reproducilos, incluíndo as fotos, no libro ”Don Erique Rivera Rouco, a súa vida e a súa obra” e que vou tratar de expoñer nesta páxina.
A D. Xavier e meu agradecemento, unha vez máis. (As fotos tamén son as publicadas por el).
Despois de catorce anos, nos que D. Enrique estivo de coadxutor na Parroquia de Santa María de As Pontes, foi nomeado polo bispo D. Miguel Ángel Araujo Iglesias, como párroco da Parroquia de Roupar, no concello veciño de Xermade-Lugo, seguindo cos seus estudos e publicacións como Cronista Oficial de As Pontes e facendo, ao mesmo tempo, estudos sobre a súa Parroquia de Roupar.
O artigo de hoxe vai precisamente sobre isto, é dicir, o que D. Enrique pescudou sobre a súa nova parroquia, pois o seu interese e preocupación pola Historia do lugar e a conservación patrimonial era algo que levaba moi dentro. Así, ademais dos estudos, propiciou a restauración do Templo Parroquial no ano 1993; e, máis tarde, no 1967 a da súa espadana.
LA PARROQUIA DE ROUPAR Y SUS CAPELLANÍAS (I).
En 30 de Enero de 1250, mediante documento firmado en Betanzos, el rey Fernando III confirmó al Convento de Meira (Lugo) el “Coto” de Roupar, antes ya donado por su padre Alfonso IX de León.(1) Posteriormente los conventos de Meira y Monfero (cuyas propiedades llegaban a Xermade) disputaron entre si la posesión de esta parroquia y limítrofes. En el siglo XVIII la Organización Administrativa del Rey Carlos III dirimió este litigio creando el hasta entonces inexistente municipio de Xermade, cuyo término pasó en consecuencia a ser regido por el Gobierno Nacional que, desde esa determinación, dispuso del señorío de esta Comarca.
Partiendo de estos datos y, habida cuenta de que en el siglo XVIII fue dueño de Roupar el Conde Amarante, del que existen referencias en la Parroquia, así como su pazo y la Capilla de San Roque por él fundada en el barrio de La Torre; y teniendo también en cuenta que la redención de los “foros” o cánones forales de Roupar fue verificada en 1927 por el Conde de Pallares, hecha la investigación sobre los linajes en la Historia de Galicia, se deduce claramente que el Sr. Amarante recibió en el siglo XVIII de parte del Reino el dominio de Roupar, que luego pasaría al Conde de Pallares por emparentamiento y sucesión de estas familias nobiliarias.
El título de conde de Amarante, fuera concedido por el real despacho del Rey Felipe IV el 31 de Agosto de 1648 a Juan de Lemos y Sarmiento, hijo de Alonso de Lemos y de Juana de Acuña, señores de Amarante, cuya jurisdicción comprendía fundamentalmente varias parroquias del Ayuntamiento de Antas de Ulla (Lugo) y sus sucesores se extendieron a más territorios lucenses, como Villasante, Ferreira, A Mota, Trabada y otros, entre ellos el “coto” de Roupar en el siglo XVIII.
Compone el escudo de armas de Amarante un blasón con corona condal, fondo de plata y trece redondeles de color azul. El pazo de su propiedad en el barrio de La Torre de Roupar poseía en la fachada un ejemplar de granito de este escudo, que lamentablemente fue destruido en una reforma del edificio. Un sobrino político de su hermana y heredera, Constanza de Lemos, llamado Sancho Arias y conocido por “el conde Sánchez” erigió en Roupar la ermita de la Virgen del Carmen y San Cayetano en el lugar de Campo Novo.
De la provisión de tal capellanía hay expedientes en el Archivo diocesano de Mondoñedo. La familia Amarante venía emparentada con las casas de Taboada y Vázquez de Parga, sucesores del Conde de Pallares, en el siglo XIX, cuando fue desaparecido el nombre de “Pallares” por falta de sucesión en línea recta. El Rey Fernando VII, en real despacho del 26 de julio de 1816, confirmó el título de Conde a Manuel José Pallares y Correa, Señor de Outeiro de Rey y Regidor perpétuo de Lugo.
Al no tener descendencia directa ha ido transcurriendo el título entre tíos y sobrinos, entre los que destacó D. Manuel Vázquez de Parga, nacido en Penas Corveiras (Villalba), poeta, escritor y periodista, fundador de los periódicos “Correo de Lugo” y “Eco de Galicia”. En 1823 la mansión principal de los Amarante fue derruida durante la revolución del Comandante Riego contra Fernando VII, al asaltar los constitucionales de Riego la morada solariega de Amarante que se había pronunciado a favor del Rey.
Igrexa Parroquial de Roupar
A partir de aquellas fechas las propiedades de esta casa señorial pasaron a los descendientes de Pallares y al marquesado de Medinacelli. Nuestros antepasados de Roupar pagaron a los Señores de Pallares el “canon foral” que anualmente iban a entregar, en víspera de Navidad, al residente en el pazo de Parga, y que consistía en reales de vellón y pares de capones ya dispuestos para ser guisados. En el año 1927 el Primer Ministro de Alfonso XIII, General Primo de Rivera, ordenó que estas posesiones forales fueran redimidas mediante un bajo valor de tasa, con lo que se extinguía el secular dominio feudal.
Placa na Igrexa Parroquial
Las personas mayores de la Parroquia recuerdan como sus padres, en esa fecha, se desplazaron a Parga a redimir sus lugares, abonando el rescate establecido, al IV Conde de Pallares y ordenador de pagos del Ministerio de Hacienda D. Ramón Vázquez de Parga y de la Riva; siendo aquella fecha memorable y gozosa al verse libres de la dependencia señorial y propietarios de los bienes de que hasta entonces habían sido colonos, obteniendo el perfecto dominio de sus casas y fincas rústicas que en la actualidad disfrutan.
Esta extinción del feudalismo opresor sucedió afortunadamente en esa fecha a nivel de toda Galicia.
(De Enrique Rivera Rouco, agosto de 1990)
La Iglesia Parroquial
Espadana antes da restauración
Posee una gran antigüedad como demuestra su estructura: campanario separado al estilo medieval; doble fachada con alboyo intermedio; única nave, de 20 m. de longitud, con cúpula sencilla en el presbiterio, al que se accede bajo un arco de medio punto; cielorraso artesonado de madera en forma trapezoidal; retablo mayor de estilo barroco sobredorado en oro, y dos retablos laterales con arte churrigueresco, situados en sendas hornacinas coronadas con arcos también de medio punto; dos departamentos paralelos al presbiterio, dedicados uno a sacristía y el otro a trastero. Presenta una decena de imágnes talladas en madera muy antiguas, entre las que, por su vetustez, destaca la del patrono San Pedro Félix.
Su estado de conservación es un tanto defectuoso, por haber sufrido hace 22 años el impacto de una descarga eléctrica de una tormenta, que, entre los desperfectos, derribó la cúpula del campanario. Restaurada en 1993 con techumbre nueva de madera noble de castaño, piso de piedra serrada, lucidos, etc., con lo que recobró su antigua esplendor.
Espadana tras a súa restauración
(De Enrique Rivera Rouco, noviembre de 1991)
Capilla de San Miguel de Buscalte
Se halla esta ermita en la parte Este de la Parroquia de Roupar, en dicho Barrio, situado en las estribaciones de la sierra “Pena da Cruz”.
A juzgar por su estructura y objetos, posee al menos tres siglos de existencia: Retablo churrigueresco, bien obtenido, con dorado de oro en regular estado de conservación; pavimento de losas de pizarra; techumbre rústica construida también con piezas de pizarra muy gruesas y antiguas; cielorraso artesonado de madera de roble.
Contiene tres imágenes antiguas: una, la del patrono, y otra de advocación desconocida conseguidas en talla de madera y una Virgen del Carmen con vestido de tela.
No tiene espadaña sino una simple cruz sobre el ángulo de la fachada.
Se encuentra cercada, respectivamente por el norte y el sur, de un robledal, que fueron escenario de las meriendas y fiestas de los romeros que antaño allí acudían el día del Patrono (el 29 de septiembre). Actualmente solo tiene lugar la Misa de romería en esa fechad, y alguna otra que los devotos piden. Este santuario no procede de institución señorial, sino que fue construido por devoción popular, cual se deduce de no haber sido dotado de capellanía fundacional, ni dueños o “patronos” propios, así como tampoco existen en el Archivo Diocesano expedientes de su provisión.
Según la tradición oral de los mayores de esta parroquia, hace varios siglos la Casa de Vérez del Barrio de la Armada construyó esta Capilla, y a lo largo de los años fueron sucesores de esta casa las familias: Vérez López, Pardo Vérez, Pardo Amarelo y otros.
El edificio, aunque inicialmente fue propiedad privada, al difundirse la sucesión, ese dominio se quedó en simbólico y actualmente está bajo la jurisdicción eclesiástica de la diócesis.
(De Enrique Rivera Rouco, 10 de enero de 1996)
San Roque de la Torre
Roupar era uno de los feudos otorgados al Convento de Meira en el siglo XIII por el Rey Alfonso IX de León. Colindaban sus posesiones con las del Convento de Monfero en las tierras limítrofes por el lado Oeste. En los siglos posteriores ambos conventos entraron en controversia acerca del dominio de la zona. El rey Carlos III dirimió el litigio creando el Concello de Xermade en 1760, por lo que los terrenos en cuestión cayeron bajo el fuero y competencia de la Corona; si bien supeditados a la nobleza a que entonces estaban conferidos: al Condado de Amarante las comarcas de Roupar y Lousada.
Tal señorío había sido fundado en Antas de Ulla (Lugo) por el Rey Felipe IV en 1648 y, sucedido en descendencia, por la Casa de Ozores, aunque conservando el nombre de “Señores de Amarante”. Llegó a poseer numerosos beneficios eclesiásticos y propiedades, entre ellas los “Cotos” de Roupar y Lousada.
Su titular de principios del siglo XVIII erigió en el valle de La Torre una mansión de estancia, todavía existente que, por más que sufrió reformas, conserva el aspecto señorial; y erigió también la Ermita de San Roque, donde se celebra la tradicional romería del 16 de agosto, la cual ostenta su estructura primitiva.
Manifiesta un estilo de transición entre el barroco y el neoclásico, poseyendo el retablo un frontispicio con hojas serpenteantes de imitación barroca, columnas con relieves que presentan flores y encabezadas por volutas y hojas de acanto; todo ello originariamente dorado en oro.
Posee las imágenes antiguas de San Roque, San Francisco y de la Inmaculada; un cielorraso artesonado de madera de roble; suelo con lajas de pizarra, carcomidas por el uso multisecular; viacrucis simple a base de barrotes de roble. No tiene espadaña, y la puerta de entrada está dirigida a un ventanal de la cercana “Mansión”, desde donde el Señor Amarante atendía a la Misa sin salir del edificio.
Tuvo capellanes propios, de cuyo nombramiento o provisión hay varios expedientes en el Archivo Diocesano de Mondoñedo.
En el transcurso de los años los restos de esta nobleza terminaron perteneciendo al marquesado de Medinaceli y al conde de Pallares, de Parga, quien dirimió en 1927 los “Foros” o lugares de los colonos, que en esa fecha pasaron a ser definitivamente dueños de la propiedad.
(Enrique Rivera Rouco, agosto de 1996).
Ermita de San Esteban
El partido de Roupar de Abajo, conocido tamibén por “A Tallería”, se halla situado dentro de un paisaje pintoresco, en el lado noroeste de la parroquia, respaldado por las sierras de “Pena Moura” y “Monte Caleiro”, que delimitan a Roupar de las Feligresías de El Burgo y As Pontes. Tiene su propio patrono, San Esteban, que, aunque en el santoral su día es el 26 de diciembre, viene celebrándose el domingo de Pentecostés ya tradicionalmente. …Fue erigido por devoción particular sin ser dotado de “Capellanía fundacional” como los de origen aristocrático.
Su antigüedad se remonta por lo menos a tres siglos atrás. Es significativo que el barrio circundante lleve el nombre de “A Ermida”, lo que lo sitúa.
Al parecer, fue construida por la llamada “Casa de Vieito” sita en las cercanías, de la cual proceden los ascendientes predecesores de las familias Vieito Souto y Mouriño Vieito.
Por el año 1945 sufrió un incendio causado por una vela que inadvertidamente quedara encendida. Pereció el retablo quedando solo las paredes y afortunadamente se salvaron las antiguas imágenes de S. Esteban, S. Mateo y las Vírgenes de la Dolorosa y de la Concepción.
El edificio, al ser reconstruido, perdió parte de su tipismo primitivo.
(Enrique Rivera Rouco)
Ermita del Campo
Este santuario, dedicado a la Virgen del Carmen y San Cayetano, fue erigido a principios del siglo XVIII por el Conde Sánchez, hijo del Conde Sancho Arias y de su esposa Dª Juana de Ozores, quien a su vez era sobrina del Conde de Amarante (Juan de Lemos y Sarmiento) al cual concedió el Rey Felipe IV el señorío de los “Cotos de Roupar y Lousada” en 1648 y fijó su mansión en el barrio de La Torre (Roupar) donde fundó la Capilla de San Roque, que se conserva en su estilo original. En la sucesión del Amarante este conde (Sánchez) percibió la zona Sur del Feudo: la zona del Campo y Lousada, que le otorgó el rey Felipe V en 1720.
Construyó el Santuario del Campo en el lugar actual; si bien fue reconstruido en 1960 perdiendo su mérito primitivo: estaba pisado de pizarra, era más grande la base y poseía un retablo neoclásico que lamentablemente fue destruido al renoval el edificio el edificio y además poseía en la parte superior, en bajorrelieve, la efigie facial del conde.
Contiene una imagen antigua, de vestir, de la Virgen del Carmen; una en cartón piedra de san Cayetano; una talla de madera del Sagrado Corazón y una imagen pequeña también antigua de madera, para imponer a los devotos.
En el Archivo Diocesano de Mondoñedo, sección de Expedientes de Provisión de Capellanías, se conservan varios expedientes relativos a esta fundación del Santuario del Campo, comprendidos entre los años 1739 y 1797, en los que eran nombrados los capellanes que lo rigieron y a propuesta del conde, el cual ostentaba el derecho de “presentación”.
Todavía quedan los restos de la casa usada por el Conde Sánchez los días que pasaba en el Campo de Roupar, situada en el barrio del mismo nombre, y en la cual se aprecian, enfilando la puerta de entrada troneras defensivas a través de la pared.
En el año 1902 fue construido, frente a la puerta de la ermita un importante crucero de granito que lo donó José Castelo y Esposa, según reza una inscripción de la base. Otra inscripción anuncia las indulgencias que le entonces Obispo de Mondoñedo concede a quienes recen una oración ante él. Es obra de los artesanos de la Comarca da Terra Chá (Lugo), estéticamente bien logrado, con capitel de orden corintio, imágenes miniatura sobe el capitel e imágenes del crucificado y la Dolorosa en la cruz terminal; relieves con los instrumentos de la crucifixión en el mástil y basamento cuadriculado con escaleras.
Enrique Rivera Rouco.
Texto e fotografías aportados por D. Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes coa aprobación de D. Javier Martínez Prieto, sacerdote actual da UPA de Ortigueira a quen agradecemos o seu traballo e colaboración.
Este é o último artigo relativo á Revista das Festas, non é o último publicado por D. Enrique, xa que foi o do 2002 o derradeiro. Máis como xa foi presentado con anterioridade nesta páxina, non compre volvelo a expoñer. Entón con este, están todos os artigos escritos por D. Enrique na Revista das Festas Patronais e que fan un total de 25. Mais como hai outros recompilados pasaremos a expoñelos en próximas publicacións para que a xente siga lembrando na súa memoria a esta persoa especial e moi querida en As Pontes de Gª Rguez., e que foi o “Noso Cura dos Chaos”, D. Enrique Rivera Rouco. E non me cansarei de dicir que temos unha gran débeda con el, pois foi o primeiro en darnos identidade como Pobo ao pescudar na nosa Historia Pontesa e amosárnola.
O artigo de hoxe é relativo á Parroquia de San Xoán de O Freixo e foi publicado no ano 2000.
ANO 2000
LA PARROQUIA DE SAN JUAN DE O FREIXO
D. Enrique Rivera Rouco Cronista Oficial de As Pontes
Situada en la parte Norte del Municipio de As Pontes (al que pertenece), es esta Parroquia territorialmente la más extensa del Obispado de Mondoñedo-Ferrol. Limita con las Feligresías de: Grañas del Sor, Ambosores, Muras, Somede, As Pontes, Deveso, Insua y Nieves de Ortigueira.
Su nombre guarda relación con la denominación gallega del arbusto “Fraxius excelsor”, correspondiente a la familia de las Oleáceas, (en castellano “Fresno”) y que debió abundar antiguamente en tal paraje, actualmente quedan pocos ejemplares en sus pequeños valles o cañadas húmedas. Contiene vitamina “p” y aún hoy se usan las hojas contra el reumatismo.
Integran la Parroquia los barrios de: Acibeiral, Busto, Cabana, Cabanas, Cabanelas, Cabeza de Baca, Campo Verde, Caxete, Candedos, Casa da Bouza de Tras do Camiño, ídem de Vilar Mayor, Celerotes, Casilla, Couce Seco, Couce Gordo, Couce Redondo, Couce dos Muros, Covas, Eiroas, Esteo, Formigueiro, Foro, Igrexa, Merlán, A Da, Panda da Da, Pedrón, Pena Moura, Picheira, Rego do Ouro, Seixo, Sua Pena, Uceira, Maciñeira Grande, Bidueiral, Fraga Cha de Abaixo, Chao, Insua, Insua do Bayo, Insua do Rego, Lamelas, Niño do Azor, Pazos, Penaquente, Paxón, Poupariña, Pulgón, Rega, Sangoñedo, Coto, Santomé, Serra, Sucadío, Tras do Río, Vilar, Vilar Mayor, Cancelas y Cotelo.
Rodean su territorio, por la parte Sur-Este, el Río Sor y, por el Noroeste, el Mera. Desembocan en el primero los arroyos: el Balán, el de Sucadío, del Porto (o Covas), de Candedos y del Acibeiral. En el segundo: los de O Seixo, Cancelas, Santomé, Rego do Ouro, Insua de Bayo y Merlán.
El suelo es, en su mayor parte, montañoso en que abundan las rocas de: pizarra, seixo y arcilla. Asimismo, en el barrio de Rego do Ouro, se encuentra un filón de hierro de buena calidad.
Destacan en altura los montes de: O Caxado, con 757 m. el más alto de la Provincia; proviene su nombre de la forma de cayados que muestran las crestas superiores. El pico da Torre, con 700 m.; Tras da Serra, 676 m.; Veiga da Nata, 667m.; Alto de San Xoán – o Areosa_, 666m.; Pena da Loba, 665 m.; Penas da Noite, 626 m. y Serrón de San Xoán, 567m. Aunque es hoy una Parroquia muy despoblada (con 55 casas habitadas) fue, hasta bien entrado el siglo XIX, zona distinguida por el número de habitantes. A principios de dicho siglo superaba las 300 familias y, eclesiásticamente, ostentaba la máxima categoría: “de Término”. Las parroquias eran clasificadas, conforme a su rango, “de Entrada”, “de Ascenso” y “de Término”, siendo As Pontes “de Ascenso” y O Freixo “de Término”.
La decadencia fue debida a varias circunstancias, entre las que jugó papel predominante el “tristemente célebre Patrimonio Forestal del Estado”.
Un histórico e influyente camino real, que le proporcionaba vida e impulso, la » perteneció O Freixo, en su mayor parte, al Condado de Ortigueira: las zonas central y Noroeste.
Comenzó este Condado en 1.372 con la merced del Rey Enrique II concedida a su cuñado Pedro Ruiz Sarmiento, sucedido por su hijo Diego Pérez Sarmiento y reemplazado a lo largo de los siglos por los herederos que se fueron ocasionando en los enlaces matrimoniales de este linaje, pasando a ser última dueña Dª Blanca de Mera, quien redimió los “Cánones Forales” en 1927.
Los Señores de esta aristocracia fundaron en su día (por los siglos XVI-XVII) las Capillas de Merlán, Santo Tomás y San Martiño de Gondré (esta última en As Pontes y reconstruida en 1951) hasta donde llegaban sus posesiones.
No hay datos de si tuvieron Capellán propio, excepto la de Gondré, al que fuera asignada una vivienda y fincas en As Barosas, posteriormente incautadas por el Estado en la “desamortización” de Mendizábal.
La de Santo Tomás (en Santomé-Freixo) todavía conserva, bajo el arco por el que se accede al altar, una reja de madera para que cuando asistía a la misa el Señor no estuviera mezclado con los plebeyos. En Merlán también la había hasta ser suprimida en fecha no lejana. Ambos santuarios dan a conocer su gran antigüedad.
En la zona Sur-Este de la parroquia penetraban las posesiones del Mariscal Pardo de Cela, de Mondoñedo, amo de Viveiro, Valle de Oro, Lorenzana, etc. y que, todos estos parajes, concluyeron en el poder del terrateniente Cora, oriundo de Xerdiz. No consta que la Capilla de San Miguel de Sangoñedo fuera fundación suya. Tuvo que ser de elección popular y también es muy antigua.
En la segunda mitad del siglo XVII fue nombrado párroco de O Freixo D. Antonio Sanjurjo Montenegro, hermano de los Condes de Montenegro: D. Fernando Sanjurjo Montenegro y esposa Dª Florencia de Estua y Miranda, con residencia en el palacio de Pude en San Simón de la Cuesta. Con ese motivo se constituyeron en colaboradores de O Freixo: por devoción de la Condesa fue erigida en 1665 la Capilla de Ntra. Sra. de “Pena de Francia” (titular aquí llegado de la famosa Ermita -luego monasterio- de Salamanca).
Fue dotada con “Capellanía Fundacional” y sacerdote propio, domiciliado, hasta la desamortización de Mendizábal, en el Barrio de Solloso; casa actualmente propiedad de Francisco Ramos Pita. Todavía exhibe en el antepecho de una ventana un monograma religioso. el cáliz con la hostia y las iniciales J H S.
Fue Santuario de vida floreciente y con grande concurrencia de devotos a lo largo de los siglos, poseyendo aún en la actualidad notable número de asistentes en sus romerías.
A lo largo de la ladera del monte, sobre Candedos, y en dirección a la Capilla se divisan en las rocas unas huellas como pisadas de mula y que, según antigua leyenda quedaron grabadas de cuando la Sma. Virgen vino en viaje a la Ermita, en una mula.
La Iglesia, ya de por si grande, solo poseía una nave en aquellos tiempos; pero en el año 1672 D. Antonio Sanjurjo ordenó la construcción de la nave lateral Norte, dedicada a la Inmaculada Concepción y concediéndole fundación perpetua de Misas. Al restaurar recientemente la Iglesia apareció tras el retablo una arqueta con huesos humanos; probablemente del Fundador.
Con el fin de darle simetría al Templo seguidamente el Pueblo costeó la nave Sur, destinándola a la Virgen de los Dolores.
Además levantaron el destacado campanario, de estilo: transición barroco-neoclásico sobre un amplio zaguán o patio para las reuniones parroquiales, contando así el edificio con doble fachada.
En la puerta mayor pueden apreciarse unas columnillas adosadas que la rodean y, en relieves, la efigie de la Condesa Dª Florencia, a la derecha, y las de los Monarcas reinantes (Carlos II y Mariana de Austria) a la izquierda. En resumen, se trata de una iglesia flamante, sobresaliente en toda la Comarca.
Hubo en O Freixo cinco escuelas: la de la Iglesia (costeada por sus emigrantes en Cuba), la de Sucadío, la de Santomé, la de Pazos y la del Caxete.
También poseyó una segunda capitalidad o cabeza del Ayuntamiento para atender a los vecinos de esta Parroquia y del Deveso, un despacho con Secretario en Sucadío del Medio y una delegación del Juzgado de Paz, donde todavía se conservan la mesa y el martillo para requerir orden (en la antigua vivienda de Juan Ramil).
En la explanada de la Iglesia sobresale un importante crucero del estilo corintio romano, y su basamento contiene modelados varios pasajes de la Pasión, siendo el único ejemplar de “Cristo Calvario” en esta comarca. Hay otro crucero con aspecto más antiguo entre la Escuela y la Iglesia y otro sencillo al lado de la carretera de Ortigueira, que conserva el nombre de su instaurador: “O Crsito de Prada”.
Poseyó seis tabernas ultramarinos: tres en el barrio de la Iglesia y las de Esteo, Caxete y Merlán.
La Casa Rectoral es un pazo voluminoso, con espaciosas dependencias, prueba de la grandeza de la Parroquia (actualmente en ruinas); tiene un pequeño huerto, habiéndole sido usurpadas sus tierras en al “desamortización de Mendizábal”. Si bien, cuando la redención de los “Foros” recibió, en donativo, un monte a fin de que el Cura pudiera tener caballo (monte vendido hace unos años).
En la década de 1890-1900, el Obispo de Mondoñedo, D. Manuel Fernández Castro, creó varias nuevas parroquias, desmembrando territorio de las antiguas, al Freixo le fueron segregados los barrios de Sua Serra (o Casa Nova), Couce dos Muros y Niño do Azor para formar Ambosores y Uceira, Feros, Maciñeira, Bidueiral y Fragachá para Somede.
En 1902 fue capturado en la casa Rectoral, en una emboscada al efecto preparada por el Cura, el célebre forajido Toribio Mamed Casanova, natural de Grañas del Sor y con sus correrías por O Freixo. Aunque no era agresivo, sino que se dedicaba a pedir, como pedía con el rifle en la mano, tenía sembrado el pánico por la comarca, y hasta la Guardia Civil eludía encontrarse con él, pues era un tirador de primera. según relata el escritor D. Ramón del Valle Inclán, en aquellos años traían atemorizado el País: Toribio Mamed en el Norte y Diego Corrientes en el Sur.
En el decurso de los siglos tuvo que haber en O Freixo algunas personas ilustres, que pasaron al olvido. Se sabe que hubo hombres destacados en negocios en Cuba y México. Constatamos uno, del que hace mención la obra “Los Gallegos y el Nuevo Mundo en la Época Virreinal”, editada en 1883 por el Grupo “Nono Art”, patrocinada por el Banco Pastor, según la cual D. Vicente Fernández Sanjurjo, natural de Merlán (Freixo-Puentes), ha sido insigne Teniente del Ejército Español, dirigente en al guerra “Loiza” de Puerto Rico en el siglo XVIII.
En los años 1958 y siguientes esta Parroquia y las vecinas sufrieron el mayor desastre de su historia con el desmán perpetrado por el tristemente célebre Patrimonio Forestal del Estado: El Gobernador Civil de La Coruña, D. Evaristo Martín Freire, ordenó arbitrariamente la ocupación de los montes para repoblarlos con pinos, pisoteando sin ningún escrúpulo la legítima propiedad de los paisanos, al estilo de Fidel Castro en Cuba. En vano intentaron defenderse los paisanos, pues al encontrarse bajo la dictadura franquista, hasta los abogados temían intervenir en el lío. Fue totalmente prohibido el pastoreo de los ganados, principal fuente de riqueza de las Parroquias, ya que, aunque el terreno era accidentado y las viviendas humildes, vivían económicamente mejor los habitantes del pueblo; por las ferias siempre traían a vender cabezas de ganado y llevaban dinero para casa.
Se les acabó, pues esta fuente de ingresos y hasta lograron convencerles de que ya no eran propietarios, llegando los Dirigentes del Patrimonio a imponerles rigurosas multas y hacer otras canalladas indignas de transcribir aquí. Entonces ocurrió el fenómeno de la emigración masiva: a As Pontes, zona de Ferrol otros puntos el país y al extranjero. Muchos vendieron, o mejor dicho, malvendieron sus propiedades, actualmente propiedad de la Empresa FRINSA.
Plantaron el pino “Insignis”, impropio para este clima, de suerte que apenas se logró ninguno. El paisano incurrió en gran pobreza, deshabitándose paulatinamente la Parroquia. La entidad sucesoria al Patrimonio, “ICONA”, terminó devolviendo los montes, que hoy son explotados en forma de Cooperativa privada. Pero después de haber destruido la zona.
Asimismo, tarde y sin hora (en la década de los 80), el Irida construyó las pistas y instaló la luz eléctrica, lo cual si hubiera sido realizado antes (en vez de atropellar el contorno) no se hubieran ausentado tantos vecinos de O Freixo, Somede y O Deveso.
Últimamente fue instalada, en el Pico do Caxado, una estación de radar para servicio del tránsito aéreo. También se está instalando una hilera de plantas eólicas, que parte desde O Barqueiro.
Al tratarse de eólicas es lo más razonable señalar que, hace muchos años, hubo en O Freixo un precedente de estos artilugios: el vecino del Caxete, D. Félix Alvariño, ideó la electrificación de su vivienda y taberna, colocando en lo alto de un varal una hélice con un diminuto dinamo de energía continua, con la que cargaba dos baterías de camión que le alumbraban durante la noche.
Últimamente, en 1997, la Iglesia Parroquial recibió una importante restauración que la reintegró a su sabor primitivo.
Así fue la historia de esta Parroquia, antaño próspera y floreciente, incluso con feria mensual los segundo domingos y espléndidas fiestas de San Juan, pero que los avatares redujeron al estado actual.
Fiesta del año 2.000.
ENRIQUE RIVERA ROUCO
Texto e imaxes aportados por Xose María López Ferro director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes
Ao artigo de hoxe fáltanlle uns parágrafos que eliminei intencionadamente por considerar que a súa lectura pode conducir a unha interpretación falsa do noso pasado, pois está demostrado que o Mosteiro de San Martín do que nos fala D. Enrique, nunca estivo situado no noso pobo, en As Pontes. Como o resto ofrece datos de interese, vai íntegro.
En concreto, neste artigo, D. Enrique nos fala dos restos que se atoparon e se atopan na zona do Chamoselo.
Foi publicado na Revista das Festas de 1996.
ANO 1996
LAS INCÓGNITAS E INMEMORIABLES PERO CORROBORADAS COLONIAS DEL CHAMOSELO.
En la zona del “Chamoselo de Abajo”, desde el Puente Romano a la Presa de Alende, vinieron apareciendo restos de edificaciones primitivas, como tejas, ladrillos y otras piezas, al practicar labores agrícolas, abrir las zanjas para las cimentaciones de las casas del entorno y la construcción de las nuevas Rúas de A Balsa y la travesía colindante al Tanatorio, que delatan la existencia de alguna extraña población en otros tiempos allí perviviente. En concreto, al construir la “Granja Rivera” en 1945, tras la casa señorial núms. 34-36 de la Avda. de Lugo, fue hallada en el subsuelo una estatua de piedra, con 1,50 mts. de altura aproximadamente, que representaba un guerreo tipo “viriato” en su atuendo: casco en la cabeza y espada ceñida al cuerpo.
Lamentablemente no se conservó, ya que el dueño del edificio, D. Eulogio Rivera López, temiendo que la Dirección de Bellas Artes le parase la obra, ordenó a los canteros la ocultasen en la pared y así quedó emparedada en la zona sur de la granja.
Posteriormente, al preparar la cimentación de la casa nº 40 de la Avda. de Lugo salió a relucir un lujoso pavimento de mosaicos de estilo romano, que desde entonces permanece allí oculto bajo el suelo.
Asimismo, cuando hicieron el encaje de la Rúa da Balsa (al final de la década de los 70) se encontraron piedras trabajadas de granito, entre ellas un molino romano, actualmente colocado ante el edificio del Ayuntamiento.
Finalmente, en la travesía entre la Avda. de Lugo y la Calle Presa de Alende, al iniciar los trabajos fueron apareciendo vestigios de dos edificaciones superpuestas una romana y la otra medieval, que, después de ser investigados, quedaron subterráneos al asfalto de dicha travesía (al lado del Tanatorio).
Dada la naturaleza de elementos romanos de muchos de los restos y la proximidad del Puente Romano, sobre el Río Chamoselo, lógicamente es lo más probable la existencia de una villa Romana en este paraje.
El puente es romano y no medieval como algunos lo han definido. La tradición popular y os viejos documentos de las fincas colindantes así lo denominaron siempre. Además posee las características fundamentales de las construcciones romanas: arco de medio punto, con perfil elegante de lajas de pizarra colocadas en vertical (que sufrieron deterioros y arreglos a lo largo de los años), bóveda de sillares “en seco”, rampas de acceso con rasante hasta la parte alta del puente, cepas fuertes, en la base siguiendo forma ligeramente trapezoidal, etc.
Mientras que los puentes medievales y algo posteriores no suelen llevar arco de “medio punto” sino “de carpanel” (más horizontal y exhiben menos esmero en la ejecución de las plantas y rasantes: sillería no uniforme y mampostería de grandes dimensiones, presentando un aspecto menos atrayente y más desproporcionado.
El estudio realizado en 1992 por personas versadas en la materia: los Arqueólogos D. Alberto González y Dª Susana Ricart, en el levantamiento y obra de la Travesía del Tanatorio, aparecieron un nivel de pavimentación conseguido con cantos rodados, al que tipificaron como una pavimentación de calle hecha por mano humana; un muro con correcta factura, de 18 cm. en anchura, origen de una obra importante; otros dos pavimentos subterráneos de diversa época sobre plano de arcilla originariamente romano, una canalización rectangular de desagüe en teja romana; alguna cerámica romana y un cuenco característico del siglo IV.
Aunque el tramo explorado ha sido muy pequeño en extensión por hallarse la zona poblada de casas, quedó clara la existencia de dos asentamientos sobrepuestos: romano y medieval limitando en su parte Oeste 8al lado de la finca núm.19 de la Avda. de Lugo) con rasante interior de calle y paralelamente a ellas, siguiendo los núms. 25 y siguientes, hacia el Bar Calvo, el extremo de una mansión romana en que se apreciaban el borde terminal del “vestíbulum” y “alas fauces” a los que naturalmente tenían que seguir los locales destacados del “impluvium” y “peristilium” y a la altura del Bar Calvo, aproximadamente (bajo la carretera), la terma de los baños públicos.
(………….) (Parágrafos suprimidos, por erro do artigo que fala do Mosteiro de San Martiño de As Pontes, que se sabe que nunca existiu)
En suma, dentro de este sector del Chamoselo, el erigir las nuevas casas en ambos lados de la Avda. de Lugo, perecieron muchos importantes hallazgos antiguos al no darles importancia y sepultada bajo la nueva población la reminiscencia venerable de un egregio pasado.
Enrique Rivera Rouco Cronista Oficial de As Pontes Abril de 1996
Texto e imaxes aportados por Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes
Neste artigo, publicado na Revista das Festas do ano 1995, D. Enrique fai un repaso de dos bens da Igrexa que foron incautados na Desamortización de Mendizábal no ano 1835.
LOS BIENES ECLESIÁSTICOS USURPADOS A LAS PARROQUIAS DE AS PONTES EN LA “DESAMORTIZACIÓN” DE MENDIZÁBAL
Por D. Enrique Rivera Rouco
Cronista Oficial de As Pontes
A todos nos suena el nombre de este fenómeno ocurrido en el siglo pasado: “La desamortización de Mendizábal”. Mendizábal era sobrenombre el primer Ministro de Isabel II, Juan Álvarez Méndez, quien ejerció ese cargo, como Presidente del Gobierno, durante los años 1835 y 1836.
Con fecha 11 de octubre de 1835 dictó el decreto de expropiación de los bienes raíces, mayoría de edificios, censos y rentas de los Conventos y de los bienes religioso de las Parroquias, considerándolos “propiedades muertas”, de ahí que denominase “desamortización” a esta hazaña, que el historiador Menéndez Pidal calificó de “inmenso latrocinio”.
¿Y, en nuestras fechas, qué calificación podríamos dar a estos hechos? Y diría que todos los extremos son malos.
Ciertamente que entonces los Monasterios eran económicamente potentados, debido a las donaciones señoriales que recibieran con múltiples territorios que les rendían tributos, así los Conventos de Celanova, Oseira, Sobrado, etc., y, cerca de nuestra zona, los de Caaveiro, Monfero y otros.
Pero el otro extremo ha sido el expropiarles la totalidad de sus bienes reduciéndoles a la miseria, de suerte que los monjes tuvieron que abandonar los monasterios y malvivir dedicándose a regir parroquias y a la enseñanza en las aldeas.
Entonces los edificios de aquellas Comunidades pasaron a servir para alojar cuarteles de la Milicia Nacional, casinos, logias masónicas o bien de alquileres para tiendas y almacenes.
La gente robaba los materiales de esos edificios, y sus riquezas eran vendidas o trasladadas a Madrid, pereciendo un número incalculable de obras de arte, bibliotecas y archivos; solamente en parte fueron recogidos en las Bibliotecas provinciales y Archivos del Estado.
Los mencionados bienes inmuebles fueron subastados en precios baratos, por lo que el Estado en nada se enriqueció, más bien resultaron beneficiados los compradores, quienes luego los revendieron con fuerte ganancia, formándose así muchas fortunas que ocasionaron el desarrollo de la usura, y al colono mayor opresión de la que ejercían los monjes.
En las Parroquias, Mendizábal expropió los “Iglesarios” o sea las fincas de que estaban dotadas para el sustento del Cura y para apastar el caballo (único medio de locomoción de entonces), dejándoles solamente unas áreas de terreno para huerto al lado de la Casa Rectoral.
Algunas, muy pocas, Parroquias esquivaron el desastre presentando una escritura de venta, con fecha anticipada, a un feligrés, el cual, pasada aquella época aciaga, devolvió los bienes a la Iglesia. Esto ocurrió, por ejemplo, en la Parroquia de San Bartolomé de Corbelle (Villalba) que aún posee uno de los mayores “Iglesarios” de la Diócesis: 1200 áreas de territorio.
También en otras Parroquias terminó en fracaso esta maniobra, ya que el feligrés presuntamente beneficiado, no restituyó luego el caudal. Sucedió este caso en la Parroquia de Lousada (Xermade), donde el vecino del Barrio de Abelleira, al que fuera confiada la operación, se aferró a la supuesta venta del “Iglesario” (que comprendía toda la vertiente desde el cementerio y el Barrio de Choutar hasta la casas del Mesón y Portoferreiro), adjudicándose la propiedad, y, con tal motivo, el Párroco terminó sus días enfermo mental.
No aconteció así en As Pontes en que la Feligresía fue despojada de su patrimonio parroquial: la superficie del terreno de unas 10 hectáreas, comprendida entre la Avda. de Ortigueira y el Rego do Campo -ó Canal 4-, y desde el número 45 de la Avda. de Ferrol hasta los Colegios de A Magdalena y Monte Caxado.
El comprador de esta propiedad fue D. Ramón Mesía, por lo que todo el entorno del taller “Seat” era denominado con el nombre de “Prado de Mesía”.
La Casa Rectoral se hallaba situada detrás de los actuales edificios números 75 y 81 de la Avda. de Ferrol hasta hace unos años en que fue demolida.
Sólo le queda una dependencia, cuya parte inferior corresponde a la primitiva Capilla de Sta. María Magdalena (antecesora de la Capilla del Carmen). Poseía un corral y 10 áreas de huerta.
Todo ello fue vendido en 1950 por el Párroco D. José Río Seijo para edificar con su importe la actual Casa Rectoral en la Calle de la Iglesia, número 5.
En el Archivo Parroquial se conserva el expediente de un pleito ente el Cura de As Pontes y el terrateniente Manuel Cora, que comprueba la ubicación del “Iglesario” concordando con la tradición popular.
Conforme este legajo, de finales del siglo XVIII, el arroyo “Rego do Campo” marcaba el límite ente la propiedad de la Iglesia y la del terrateniente. Ambas poseían el derecho de regar las fincas, y el Sr. Cora se extralimitaba rapiñando más agua de la que le correspondía.
El litigio terminó con veredicto favorable al Cura, teniendo que ponerse en regla el contrincante.
Aquella célebre incautación de Mendizábal realizó también el despojo de dos importantes fincas pertenecientes a la Cofradía de Ánimas de As Pontes, situadas una en la orilla del río Eume junto al lugar de A Ribeira Nova, dedicada a pastizal, y la otra de tierra de labranza, en el barrio de Illade.
Asimismo fue confiscada una vivienda y un lugar rústico en As Barosas, bienes fundacionales del Santuario de San Martín de Gondré, para el sostenimiento de su Capellán; patronato constituido por el Conde de Ortigueira, D. Diego Pérez Sarmiento, favorecido con dicho título nobiliario por el Rey Juan II en Marzo de 1442, habiendo alcanzado su dominios hasta Gondré y que fueron redimidos en 1927 por su sucesora Dª Blanca de Mera, tras haber pasado por la pertenencia de la prestigios Familia Pita Romero.
Hay en el Archivo Parroquial un informe sobre la cobranza de las rentas de estos bienes por parte del Cura de As Pontes, que entonces (en 1830) reemplazaba las funciones del Capellán.
Fue también expropiada la finca denominada “Obra Pía”, que tenía su asentamiento en el paraje de “Tras da Ponte”, entre el puente Romano y la nave de Severiano y fuera adquirida por los monjes de la Orden de los Hospitalarios, sucesores de la Orden de “Malta” en el siglo XII.
Con esta propiedad; es decir, con sus productos, era financiado el Hospital que fundaran en As Pontes, y en la Plaza que lleva su nombre “Del Hospital”, cuyo edificio se hallaba en las fincas número 5 y 7 de la misma; de su existencia informa el Censo del “Marqués de la Ensenada”, redactado en As Pontes en 1755, en que lo define como “Hospital para pobres, peregrinos y viandantes”.
De la fecha de esta fundación no hay constancia. Sin duda proceda de la Edad Media. La documentación de aforamiento y redención de la finca (que conservan los actuales propietarios) la nombra con el título de “Obra Pía”.
Praza co Hospital
Al ser privado el Hospital de su medio de financiación dejó de actuar teniendo que retirarse el Médico que lo asistía y las personas que presentaban servicio.
Pasó a ser Escuela Nacional hasta el año 1915 en que fue demolido por orden del Alcalde D. Alfonso Yllade.
Las personas mayores de la Parroquia recuerdan ese benemérito edificio, e incluso se conservan fotografías del mismo.
Aquella depredación de los bienes eclesiásticos desposeyó la Parroquia de O Freixo de un gran monte, llamado “Serrón do Santo”, que se halla entre el Caxado y la Iglesia, al lado de la pista de acceso, en su margen izquierda hacia el Barrio de Covas.
Asimismo, en la Parroquia de Vilavella, fueron usurpados dos amplios prados frente a la Iglesia y a la Rectoral, en los que se efectuaba la fiesta de San Andrés y que pertenecían a la Parroquia.
En Aparral ha sido requisada la propiedad parroquial que comprendía una finca de grandes dimensiones con la Casa Rectoral en el Barrio de Ares (o Aparral de Arriba).
Según los libros del Archivo de esta Parroquia, en esas fechas dejó de tener Cura propio, siendo agregada a Roupar con la categoría de “Feligresía Aneja”, vulgarmente “Anexo”.
Actualmente sólo se aprecia la cimentación de la casa. Toda la finca es propiedad privada.
Es curioso que los “ejecutores” de Mendizábal se les pasó expropiar la finca de “Ánimas”, de 50 áreas, que todavía posee la Parroquia en la vertiente del Barrio de La Visura y que sigue siendo respetada como propiedad de Las Ánimas.
De igual manera perdieron sus bienes las restantes Feligresías de este Municipio (excepto Somede, porque aún no estaba constituida como Parroquia). No poseo los datos concretos para definir los bienes enajenados en las Parroquias últimamente agregadas a As Pontes, aunque es tradicionalmente cierto que sufrieron tal desvalijamiento.
Ante estas injustas expoliaciones de los bienes eclesiásticos el Papa Gregorio XVI protestó al Gobieno Español, pero no tuvo efecto su requerimiento y continuó hasta su consumación la referida estafa.
Entonces el Papa penalizó con excomunión a quienes comprasen los bienes de la Iglesia.
A este respecto hay en el Archivo Parroquial de As Pontes un reescrito del Prelado de la Diócesis de Mondoñedo, D. Ponciano de Arziniega, en que dispensa de la excomunión al vecino de Illade (antepasado de la Familia Picos) por haber adquirido, en la subasata, la finca de Las Ánimas ubicada en dicho Barrio, y a cambio de practicar algunas “obras de penitencia y caridad”. En resumen, de todos estos pillajes y otros de los que ya no tienen memoria nuestros mayores, cabe decir que hirieron de muerte los Conventos y demolieron el gran patrimonio cultural de los archivos bibliotecas, obras de arte y objetos de mérito, principalmente de los Monasterios, pero también de las Parroquias, en las que requisaron libros y mobiliario valioso que fue deportado a Madrid, como relicarios, cálices, crismeras, cruces, lámparas, etc. de oro y plata.
A la Reina, Isabel II, aunque vinculada al Partido Liberal, su conciencia de mujer católica no le transigía presidir el desastre de la “Desamortización”.
Con el fin de reparar estos desmanes llegó a lograr un convenio con el Papa Pío IX, en el año 1868, pero cuando iba a promulgarlo fue destronada y exiliada en Francia. Como que el convenio estaba hecho y aprobado lo promulgó en el año 1874 el Jefe del Gobierno, General Serrano.
En virtud de este acuerdo se comprometió el Estado Español a prestar, pro tiempo ilimitado una ayuda económica al sostenimiento de la Iglesia, conocida por “dotación del Culto y Clero”.
Esta subvención, aunque en pequeña cuantía fue dispensada a la Iglesia a lo largo de las siguientes Monarquías, suprimida en la Segunda República y finalmente restaurada por el Gobierno de Franco.
Actualmente versa en plan de extinción con el deseado proyecto de que la Iglesia se autofinancie por si misma, lo cual es fácil por el momento, ya que el pueblo no está concienciado en ello.
Como os artigos dos anos 1992 e 1993 xa se publicaron nesta páxina, pasamos hoxe ao do ano 1994 (artigos das Revistas das Festas Patronais), onde D. Enrique nos fala dos cemiterios ponteses, aportando datos sobre os mesmos.
LOS CEMENTERIOS DE AS PONTES Por D. Enrique Rivera Rouco Cronista Oficial de As Pontes
El primer cementerio, situado detrás de la Iglesia Parroquial, fue erigido en el año 1857 al prohibir el Ministerio de Sanidad los enterramientos dentro del Templo y atrio, con motivo de la epidemia del “Cólera Morbo” que, en estas fechas asoló la Nación.
Imaxe actual do cemiterio vello
Antes se enterraban los cadáveres dentro del Edificio de la Iglesia, colocando los ataúdes de forma vertical para que ocupasen menos espacio y además remozaban el ataúd con cal viva a fin de que se consumiera pronto el cadáver y dejara el lugar para otro.
Las chapas de pizarra que componen el suelo de las iglesias antiguas son tapas de enterramientos. Suelen llevar un agujero en el centro para facilitar su levantamiento y colocar un cadáver. Al ocurrir dicha epidemia comenzaron a crearse los cementerios.
En As Pontes, el señor José Prieto (antepasado de los Prieto Mosteiro) donó la finca en que está ubicado, y, según el libro de fundaciones del Archivo Parroquial así como la tradición de los mayores, fue el primer enterrado D. Ramón Cabarcos, de la Villa, el 30 de Enero de 1858.
Estuvo en uso hasta el año 1926 en que fue construido el actual de las Campeiras, por haberse saturado su espacio. Sobre la puerta de entrada tiene una calavera y un epitafio que dice: “Cual te ves me vi, cual me ves ter verás, trae esto en la memoria y no te condenarás”, y también una pequeña chabola al lado izquierdo que sirvió de sala de autopsias.
Del subsuelo sale un manantial de agua que desemboca en el río por su lado Este, en que hubo un lavadero que usaron las vecinas del entorno. Más no solían beber de tal agua, por provenir de entre los muertos. Gran número de vecinos solían utilizar la sabrosa agua de a “Fonte do Obispo”, situada junto a la Presa de Alende.
Existió una leyenda relativa a este Cementerio, según la cual había en él un “cuerpo santo”, en estado incorrupto; incluso algunas personas afirmaban haber visto sobre su sepultura luz por la noche.
En la pared posterior, colindante al edificio de Fenosa y, en simple hornacina oculta bajo las yedras, se descubrió una imagen de la Virgen del Carmen, tallada en granito, en sus líneas y formato ostenta mayor antigüedad que el Cementerio.
Probablemente fue trasladada procedente de la Capilla del Carmen. Hoy se halla ante dicha Capilla sobre una elegante columna por iniciativa del actual Sr. Alcalde. En este Cementerio primitivo sólo se conservaban dos nichos de tres urnas y dos de una, y varias lápidas con cruces de mármol y otras de hierro ya carcomido por el óxido.
Placa
Fue saturándose y, ya entrado nuestro siglo, la Parroquia aspiraba a la construcción de otro nuevo. Los emigrado de As Pontes en Cuba (que en el Centro Gallego construyeron la Sociedad “Hijos de Puentes de García Rodríguez” en el año 1912) decidieron costear la edificación de un nuevo Cementerio con Capilla, sala de autopsias, osarios comunes en las esquinas del fondo y un local para las herramientas del enterrador con un pozo de agua unido.
Doña Rita Rivera Chao, vecina de As Pontes en la Avda. de Calicia, nº 11, donó el solar en el año 1924. Las obras de cierre del solar, las primeras hileras de nichos y demás equipamientos fueron lentas, pues la inauguración tuvo lugar el primero de Diciembre de 1926.
El primer enterramiento se verificó (conforme constata el libro de defunciones del Archivo Parroquial) el 4 de Diciembre de 1926, en que fue inhumado el cadáver de D. Antonio López Ferro, antepasado de la Familia “Alexos da Vila”.
Y por ser el primer enterramiento le fue cedida la fosa gratuitamente. Cabe señalar que el suelo era tan fangoso y con manantiales y por ello ocurrió que al depositar este difunto en la fosa, con bastante agua en el interior, el ataúd dio un vuelco en la misma. Este hecho desagradó al pueblo, y por eso posteriormente fue elevado el suelo con macizos de tierra, para lo que colaboró toda la Parroquia.
Otra anécdota digna de mención ha sido la discrepancia entre los promotores de la obra y el cura Párroco que entonces era el Licenciado D. José Rivas y Rivas, que deseaba que el cementerio tuviera el carácter eclesiástico, mientras que la Comisión Organizadora exigió fuera Municipal, y al prosperar la iniciativa de estos, el Párroco tomó la iniciativa de marcharse de As Pontes. Tenía de Coadjutor a D.
Fernando Prieto Rouco, natural de As Pontes (Hermano de “Antoña de Carmen”) el cual continuó desempeñando este cargo hasta su fallecimiento en 1946.
La última partida que firmó el Licenciado Rivas en los libros Parroquiales fue el 30 de Agosto de 1925.
En esta fecha fue nombrado Vicario Regente de esta Parroquia D. Celso Castro López, que la atendió hasta el año 1931 en que se hizo cargo de la misma el último Párroco D. José Río Seijo.
Los últimos enterramientos en el Cementerio viejo han sido: Vicente González Franco, do Rego do Muíño, el 19 de Noviembre de 1926; Nieves Ferreiro Fraga (de 6 años) de As Barosas, el 23 de Noviembre de 1926 y el párvulo José Amandino Domínguez Solloso, el 27 de Noveimbre de 1926.
La bendición e inauguración del nuevo Cementerio correspondía al Arcipreste de Zona, que en este caso fue el Párroco de Piñeiro D. José Sequeiro, nombrado Arcipreste al cesar el Licenciado Rivas. Además de las tres hileras de nichos, fabricados inicialmente, se fueron prodigando vistosos panteones con material noble e imágenes de mérito así como costosas fachadas de mármol.
A pesar de que fue ampliado hace pocos años, volvió a completarse debido al engrandecimiento del pueblo.
Por lo que en el año 1982 el Alcalde y Corporación decidieron construir otro en la zona de Alimpadoiros (al Norte de la Villa), y el 18 de Enero de 1993 fueron puestos en venta sus nichos, fosas y parcelas. Es un Cementerio amplio, con elegante trazado.
En su mensura de 40.000 m2 comprende mil nichos, trescientas veintidós fosas individuales, ciento treinta y dos parcelas para cuatro enterramientos y ochenta y ocho para ocho enterramientos.
Las ventas se realizan en riguroso orden de petición y de forma lineal y continua. Con este tercer Camposanto la Parroquia queda servida para muchos años. Está en obras, tardará tiempo en ser inaugurado.
Enrique Rivera Rouco
Texto e imaxes aportadas por Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes
No ano 1991, o artigo de D. Enrique na Revista das Festas Patronais, componse de dúas partes diferentes: A primeira fala do Arquivo Histórico Municipal de As Pontes; e, na segunda, dos primeiros vehículos de As Pontes. Do primeiro, constituído no ano 1988 e do que el era promotor e responsable, comenta os fondos polos que está constituído dito Arquivo. E do segundo, cales foron os primeiros vehículos e os seus donos e o ano no que circulaban por As Pontes.
ANO 1991
Por D. ENRIQUE RIVERA ROUCO Cronista Oficial
EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE AS PONTES
El Archivo Histórico Municipal de As Pontes de García Rodríguez fue constituido por iniciativa del Sr. Alcalde, D. Aquilino Meizoso Carballo, con fecha 30 de Abril de 1988 y declarado responsable y promotor del mismo el que suscribe Cronista Oficial, Enrique Rivera Rouco.
Está formándose con los fondos o materiales de interés que posee el Ayuntamiento y los que se consigan de los ciudadanos.
Recoge y cataloga documentación de toda clase que se va obteniendo referente a esta Comarca, así como obras de interés histórico y cultural que contengan datos para conocer nuestro pasado y reflejar el presente.
Sobre el material que posee pueden consultar e investigar los estudiantes y aficionados.
A pesar de ser Archivo incipiente contiene ya ciertos fondos, inventariados y ordenados por temas, en trece secciones, conforme al índice inventario que sigue y correspondiente relación. La documentación relevante que en el se encuentra:
ÍNDICE (LIBRO DE INVENTARIOS) CLASES DE FONDOS DOCUMENTALES Y EJEMPLARES A DESTACAR
LIBROS (10) – Historia de As Pontes por D. Enrique Rivera Rouco – Santuario de Nuestra Sra. del Carmen – Historia de Galicia por X.R. Barreiro Fernández – Guía de As Pontes “Crónica de un pueblo distinto”
MANUSCRITOS (1) – 23 blocs y 4 legajos del historial y administración del Municipio de A Capela.
LEGAJOS (5) – Conjunto de datos sobre los emigrantes de As Pontes en Cuba – Archivo del abogado R. Rodríguez Prieto.
PUBLICACIONES (6) – Revistas de Fiestas Patronales – Información detallada de la Industria en As Pontes – Dossier de prensa de la Romería Internacional
COPIAS DOCUMENTALES DE INFORMES ANTIGUOS DE IMPORTANCIA (12) – Catastro y censo de As Pontes en 1952 – Escrituras de Aforamientos de bienes en As Pontes (siglos XVIII y XIX) – Escudo de armas de D.García Rodríguez – Ordenanzas de As Pontes de 1895 (de las cuales publicamos un breve resumen en esta revista) – Acta notarial levantada en As Pontes en 1756, protestando por la entonces dueña: Condesa de Lemos.
PUBLICACIONES LOCALES (4) – Recopilación del diario La Voz de Galicia a partir de 1988
FOLLETOS (4) – Inventario de la riqueza monumental y artística en la comarca Eumesa – El Grelo en As Pontes.
CONTACTOS CON OTROS CENTROS CULTURALES (3) – Contactos con el centro gallego de Buenos Aires – Contactos con el centro gallego de Cuba – Contactos con el centro gallego de Marsella
ACTIVIDADES EN LA ACTUALIDAD (21) – Excavaciones Arqueológicas en As Pontes – Relación de lugares desaparecidos por la expropiación – Origen e Historial del Colegio Sta. María.
FOTOGRAFÍAS DE AS PONTES (Colecciones) (68) – Visita de los Reyes (1976) – Fotos de diversos actos de Inauguración (Banda municipal, Instituto de bachillerato…)
AUDIOVISUALES RELATIVOS A AS PONTES (60) – Fiestas Populares de As Pontes – Distintos eventos deportivos
INFORMES VARIOS (38) – Hijos ilustres de As Pontes – Fechas memorables de As Pontes – Lugares y objetos a visitar y fotografiar – As Pontes en la Época Barroca – Plantas medicinales utilizadas en As Pontes y Comarca.
OBJETOS (1) – Medalla conmemorativa del año de Otero Pedrayo.
Estos son los fondos obtenidos hasta la fecha para el Archivo Histórico, quedando muchos más documentos antiguos o de interés en las viviendas del Pueblo y Comarca, frecuentemente pasto de la polilla y de los ratones o, en todo caso, expuestos a perecer.
En este Archivo Histórico tendrán su lugar ideal con garantía de conservación y proporcionando datos sobre las raíces y desarrollo de nuestra “Patria Chica”, que redundarían en timbre de mérito para el Pueblo y fuente de información para estudiantes y aficionados.
Desde esta página de la Revista ruego a cuantos posean material de este tipo lo ofrezcan al Archivo, sin perjuicio de que mantengan el dominio de propiedad sobre los que deseen, o siguiera permitan fotocopiarlos.
LOS PRIMEROS VEHÍCULOS DE AS PONTES Por D. ENRIQUE RIVERA ROUCO Cronista Oficial
Accediendo al deseo de los organizadores de esta revista informativa en el sentido de dar a conocer cuales han sido los primeros vehículos de acción humana que hubo en nuestro pueblo de As Pontes, he de exponer que, según los datos que de este particular conozco, la primera bicicleta de As Pontes fue propiedad de D. José Tojeiro Prieto (padre de los hermanos Tojeiro Díaz), quien la usó desde el año 1900 en sus tareas de compraventa de comestibles que adquiría en las aldeas de esta Comarca y vendía en la ciudad de El Ferrol.
El criado sirviente del Sr. Tojeiro trasladaba en su carro de caballos la mercancía (carnes, mantecas, etc.) hasta dicha ciudad y el amo le precedía en la ruta mediante la bicicleta a fin de tener conseguido compradores a la llegada del carro.
La bicicleta, importada de Francia y del modelo “Draisienne”, era rudimentria con ejes sin rodamientos y consiguiente movimiento recto, pero que D. José Tojeiro superaba con su gran vitalidad y cuerpo enjuto, de suerte que subía por Iglesiafeita sin necesidad de apearse..
La primera motocicleta la poseyó el entonces alcalde D. Alfonso Yllade Rilo, por el año 1915. Era de procedencia italiana, marca “Issotta”.
Los dos primeros coches fueron de uso comercial: camionetas de marca “50-Dion Bouton” con cabina de grandes dimensiones donde podían viajar unas 15 personas.
Fueron utilizadas desde 1920 uno por el comerciante D. Marcos La Fuente y el otro era propiedad, en aparcería, de los demás comerciantes de la Villa: José Pico (de la Magdalena), José Tojeiro, José Sierra (del almacén), Narciso Cabarcos y algún otro. El chófer contratado de este camión -el primer chófer de As Pontes ha sido Manuel Vilaboy Prieto (padre de José y Liberto Vilaboy Pajón). Por el año 1930 apareció el primer autobús, también marca “Dion”, adquirido por D. José Bellas (vulgarmente conocido por “Lagares”) que dedicó al transporte de viajeros.
Este transporte posteriormente pasó a ser regular de Villalba a Ferrol y Coruña al asociarse el José Bellas con Celestino Pardo Vázquez de Roupar, llegando a disponer de una pequeña flota de autobuses: Empresas “El Industrial” y “El Villalbés”.
Aproximadamente desde esta fecha, de 1930, el Pueblo de As Pontes estuvo provisto de taxi o coche de alquiler con el automóvil “Dodge Brotiers” que Sabino Pena trajo importado de Cuba. Este servicio de turismos fue incrementándose posteriormente con la aparición de más coches, como el “Fiat” de Diego Otero y otros.
Texto e fotografía aportados por Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes
O seguinte artigo de D. Enrique é o publicado na Revista das Festas Patronais no ano 1990. Remataba a década dos 80 e comezaba a década dos 90, era o pleno auxe de As Pontes por mor de ENDESA, mais D. Enrique xa intuía, como moi ben expresa neste artigo, que había que ir mirando para cando chegaran os anos de vacas fracas. Asemade engade como un segundo artigo que fala da Fonte das Boliqueiras, contándonos algo da súa historia e o frecuentada que estaba, por mor da xente que acudía a beber as súas augas.
E aquí quixera facer un inciso para deixar constancia de algo que está na vida de moitos ponteses e, tamén, na miña. Lembro a importancia das fontes nos tempos da miña nenez e xuventude, case todo o mundo acudía a algunha fonte para coller auga dela e levala para a casa, dicían que era mellor ca da traída ou a do pozo. Estaban moi visitadas e valoradas, ao mesmo tempo que coidadas. Hoxe, un alto porcentaxe delas están perdidas, outras esquecidas (aínda que sigan estando aí) e, outras aínda que visibles, non utilizadas. Sellas, caldeiros, botellas… eran enchidas da auga da fonte e traída para a casa para que os seus moradores beberan dela. Fontes que eran coidadas, limpadas e amañadas para facilitar a colleita das súas augas. E hoxe… Mais só é un comentario.
AS PONTES AYER Y HOY Por D. ENRIQUE RIVERA ROUCO Cronista Oficial de As Pontes
Praza da Igrexa
La entusiasta Comisión de la Fiestas Patronales del presente año1990, me pidió colaborase en esta revista informativa con unas líneas donde sintetizara los principales rasgos que caracterizan nuestro Pueblo en su pasado histórico, habida cuanta de los relatos y restos monumentales que lo recuerdan.
Intentando dar cumplimiento a este encargo transcribo un breve resumen histórico de As Pontes mediante referencias ya conocidas, por ser tema reiteradamente tratado en otras publicaciones, para concluir con un sucinto análisis comparativo con el estado socioeconómico del Pueblo y Comarca en la fecha actual.
La zona de As Pontes de García Rodríguez fue lugar preferido por el hombre primitivo y por los celtas; así lo demuestran las construcciones procedentes de los mismos (“Medoñas” y “Castros”), cuyos restos aún existen en enorme número.
En las “Medoñas” de As Pontes se encontró el primer formato del “Vaso Campaniforme”, de la era Neolítica; por ello los historiadores afirman comúnmente que “As Pontes es la cuna de la Cultura Campaniforme”. De los celtas se conservan restos de sus fortificaciones o “Castros” y gran parte de la toponimia comarcal.
Los romanos también dejaron pruebas de su denominación en As Pontes: el puente y otros vestigios de tal procedencia en el arrabal del Chamoselo y el ara romana que se encontró en las excavaciones de la Ermita de Santa Eulalia del Portorroibo en 1975 (actualmente ante el edificio del Ayuntamiento).
En la Alta Edad Media; al igual que el Norte de Galicia, As Pontes perteneció al Señorío de Traba. A finales del siglo XIV el Rey Enrique II entregó este Señorío al caballero gallego Don García Rodríguez de Valcárcel, en compensación a haber luchado en su favor contra Pedro “El Cruel”.
Posesionado de nuestro Valle, construyó el puente viejo (aún existente en la calle Real) y una fortaleza d la que solo quedan restos dispersos. Su hijo y nieto (también llamados “García Rodríguez”) dominaron la Comarca durante el siglo XV y comienzos del XVI, en que este feudo se fusionó con el Condado de Lemos, bajo cuyo dominio estuvo hasta el aforamiento y redención de los “vínculos” y propiedades, ocurrido en el pasado y presente siglos.
La nave más antigua de la Iglesia Parroquial ostenta una bóveda estrellada del gótico decadente, que puede datar del siglo XVI; y posee un retablo barroco de mérito artístico, sobredorado de oro. Aunque sobrio en su conjunto manifiesta ya influjos churriguerescos, por lo que debe proceder del sigo XVII.
En 1736 fue fundada la Cofradía del Carmen y construida su Ermita, cuya Patrona a lo largo de los años vio aumentada la devoción, constituyéndose en titular de la Parroquia y estimada con fervor singular hasta nuestros días.
Asimismo, durante los siglos XVII y XVIII han sido erigidas las demás Capillas de la Comarca (casi la totalidad de las antiguas), como la de la Virgen de Pena de Francia en O Freixo, fundación de los Condes de Montenegro de San Simón de la Cuesta, la de San Martín de Gondré, fundada por el Conde Pita de Mera; la de San Ramón del Paraño, por las Familias Lorenzo de Fraga e Ignacio López de A Forxa, etc.
También es digno de mención el puente de Isabel II, construido en 1862 junto con la carretera C-641 (de Rábade a Ferrol).
La antigua Villa de As Pontes comprendía (hasta entrado nuestro siglo) las calles de : La Iglesia, Real y San Juan y la Plaza do Hospital. No alcanzaba el millar de habitantes. Vivía de la agricultura, la ganadería y la artesanía local. Asimismo la Comarca era agrícola y ganadera con cierta preponderancia mientras no fue absorbida por la Industria.
Esta semblanza del pasado de As Pontes difiere sustancialmente de su realidad actual: ya no nos podemos imaginar aquella Villa y Parroquia de agricultores y artesanos que comerciaba con los típicos productos de aldea, cual describe detalladamente el “Censo del Marqués de Ensenada” de 1752: cuando “el casco urbano estaba compuesto por 47 casa y el resto dela Feligresía por 178, y abundaban los artesanos y ocupados en oficios…”.
La Parroquia continuó análoga trayectoria hasta el reciente advenimiento de la industria, si bien habiendo sufrido el éxodo de la emigración.
Antes pequeña Villa, aparece hoy como una ciudad industrial con mentalidad y costumbres urbanas.
En las primera décadas de nuestra industrialización (a partir de 1942) coexistieron las formas de vida agrícola e industrial; pero últimamente, a la par del auge de la industria y del estilo de vida ciudadano, decayeron aceleradamente la agricultura y ganadería juntamente con sus modos sociológicos de cultura tradicional.
Según los datos estadísticos que el insigne profesor de Análisis económicos, Don Pedro Arias Veira, aporta en su obra “Perfiles Socioeconómicos de los 313 Municipios Gallegos”, el Ayuntamiento de As Pontes poseía 1.083 explotaciones agrícolas en 1962, 973 en 1972 y 520 en 1982.
El huso de la tierra se halla distribuido en los siguientes porcentajes: a cultivo el 8,5%, a pastos el 11,9% y a forestal el 71%. La población del Municipio. La población del Municipio estaba compuesta por 5.951 habitantes en 1950; 8.317 en 1960; 7.916 en 1970; 8.843 en 1975; 11.027 en 1981 y 13.357 en 1986.
La Villa, el núcleo principal, constaba de 1.397 viviendas en 1970 y de 3.086 en 1981, mientras que había 588 viviendas diseminadas en 1970 y 595 en 1981.
La situación socio-profesional arroja los porcentajes siguientes: empleadores, el 4%; independientes, el 13%; asalariados, el 79% y con ayuda familiar el 4%.
Los trabajadores de E.N.D.E.S.A., proceden en gran parte del Ayuntamiento de As Pontes; muchos de León y otras provincias; y, en la actualidad, son oriundos de Municipios cercanos los siguientes: 333 de Capela, 189 de Xermade, 76 de Somozas, 50 de Ortigueira, 35 de Muras, 14 de Orol y 9 de Mañón. Aparte son 541 del resto de la provincia de La Coruña y 227 de la de Lugo (la mayoría villalbeses).
En As Pontes el nivel de instrucción es netamente superior al promedio gallego. La industria exige capacitación, y la cualificación requiere estudios. De ahí que más de la tercera parte de la población cuente con estudios secundarios. Además es éste uno de los escasos Municipios gallegos que dispone de una aceptable proporcionalidad en estudiantes universitarios.
Y vamos a concluir este artículo con una profética idea que, respecto a la diversificación industrial y productiva de As Pontes, apunta el referido profesor Arias Veiga: “El 88% del empleo industrial corresponde a una sola empresa, ENDESA. Y tratándose de una actividad que utiliza recursos no renovables, la prudencia histórica recomendaría intentar ahora, en el período de vacas gordas, diversificar los activos para que no lleguen las vacas flacas”.
LA FUENTE MINERAL DE AS BOLIQUEIRAS DE AS PONTES (CORUÑA)
Fonte das boliqueiras
La fuente de aguas ferruginosas “As Boliqueiras”, situada en el Municipio de As Pontes, a unos 3 kms. de la Villa en su vertiente SUR, es un manantial en el que abunda el componente Fe (hierro), de suerte que resultó secularmente famoso por el ingente número de enfermos y veraneantes que antaño acudían a él, de la Comarca y de Pueblos lejanos, principalmente de Ferrol; prueba de la eficacia curativa que esta agua posee para la “anemias ferropédicas” y en general para todas las situaciones de decaimiento, falta de apetito e incluso la tuberculosis. Tal era la condición de los enfermos que allí llegaban, conforme relata la tradición de este Pueblo por boca de sus ancianos.
Se ignora la época en que este manantial empezó a hacerse famoso; sin duda desde hace varios siglos, ya que los más ancianos de As Pontes (nacidos a finales del siglo XIX) recuerdan en pleno apogeo la concurrencia de visitantes a la fuente y saben, por versión de sus padres, que existió dicha concurrencia en todo el pasado siglo.
En el año 1902, por iniciativa del entonces secretario del Ayuntamiento, Don Andrés Corral, le fue construida la carretera de acceso (“Carretera de As Boliqueiras”), desde la Calle de Tras del Puente y subiendo por A Mourela hasta el mismo manantial, terminando en unas escaleras de bajada al pequeño campo sito ante la fachada de la fuente,; todo ello en un paraje quebrado y pintoresco, pese a que fue talado el robledal adyacente que lo embellecía. El frontón de granito que posee en su salida y que tenía un tubo de metal, desaparecido por la corrosión del hierro, ya existía antes dela carretera.
Unos años después de construida la carretera el Ayuntamiento de Puentes intentó comercializar esta agua, más no lo logró debido a la oposición del Pueblo; dirigió la oposición el entonces Juez de Paz, D. Manuel Fernández Vidal (“Don Manolo de Carmen”).
La concurrencia masiva siguió dos décadas más hasta que sufrió un duro golpe con motivo de un hecho lamentable de mal comportamiento hacia los visitantes, perpetrado por la casa que les servía la comida.
A pesar de todo continuaron afluyendo un buen número de forasteros a lo largo de los años siguientes (1930-50). Relatan las Señoras de la Villa (que eran chicas en aquel entonces) que los enfermos que no podían subir andando a “Las Boliqueiras”, les contrataban el servicio de ir a buscar el “agua mineral”; traían las botellas en cestas y las gratificaban con diez céntimos por cada botella, mientras ellos reposaban en las posadas de la Villa.
En las últimas décadas han disminuido casi por completo las visitas a esta célebre fuente mineral, y ello por diversas causas, motivadas por la sociedad moderna, por ejemplo: – la mejor nutrición de que hoy gozan incluso las familias económicamente modestas y que así no necesitan habitualmente reponer fuerzas con la vitamina Fe de la fuente mineral. – la existencia en los fármacos del ingrediente Fe, más completo que el proporcionado por el manantial ferruginoso. – el nuevo estilo de los esparcimientos en que la mayoría de la gente prefiere la playa a la montaña – etc.
Que estas línea sirvan de información para quienes no conocen esta importante fuente y de invitación para ir a visitarla.
As Pontes, Fiesta Patronal de 1990 Fdo. Enrique Rivera Rouco Cronista Oficial de As Pontes de García Rodríguez
Texto e fotografías aportados por D. Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes
Outro artigo publicado por D. Enrique Rivera Rouco, o día 18 de maio de 1986 no xornal de A Voz de Galicia, está dedicado á ermida da Santa do Carballo, na parroquia do Aparral,. Nel fálanos da súa fundación, a lenda que a acompaña e da celebración do día da festa.
D. Enrique fixo un estudo sobre as capelas que hai espalladas polas parroquias e que iremos presentando en sucesivos artigos para poñer en valor estas pequenas edificacións que pouco a pouco e por varios motivos, van perdendo o auxe que algún día tiveron.
LA ERMITA DE A SANTA DO CARBALLO, DE AS PONTES Por Enrique Rivera Rouco. 18 de mayo de 1986.
La ermita de A Santa do Carballo hállase situada en los límites parroquiales de la feligresía de Santa María de Aparral, municipio de As Pontes, al lado de la carretera general C-641-, a unos cuatro kilómetros de la villa de As Pontes de García Rodríguez.
Fue fundada hace varios siglos por una familia de dicho entorno, los antepasados de la familia Ledo Airado, cuya casa pertenece actualmente a los sucesores: Alfonso Pérez Carballeira y esposa.
La tradición oral de los mayores de la parroquia da cuenta de una leyenda que justifica la advocación de este santuario, la Virgen se apareció a la gente en un roble (carballo) en las inmediaciones del paraje en donde está la capilla, a saber, llamada Costa do Carballal, donde hay una fuente que aún hoy se conoce por Fonte da Virxen.
Entonces (hace más de cuatro siglos a juzgar por la documentación conservada) fue eregida la primitiva ermita en la orilla del arroyo Rego da Casilla (unos metros atrás de la actual), que dedicaron a la Virgen de la Ascensión, titular inusitado que evoca la Ascensión de Jesuscristo. Sería más normal dedicarla al Misterio de la Asunción de la Virgen, por ser fiesta mariana, sin embargo hay algunas (muy pocas) advocaciones de la Virgen de la Ascensión en la Península Ibérica y es esta una de ellas, con el consiguiente mérito que por tanto conlleva. Efectivamente la fiesta patronal vino celebrándose tradicionalmente el jueves de la Ascensión con nutrida asistencia de los vecinos y de romeros que concurrían del exterior y que todavía acuden. En el día de la víspera eran traídas procesionalmente las imágenes de San Juan y de la patrona de Aparral, desde la iglesia parroquial hasta la ermita, de donde retornaban tras la misa solemne de la fiesta. En la descendencia de la familia fundadora hubo dos sacerdotes hermanos, don Constantino Juan y don Paulino Pérez Ledo.
El primero, que falleció muy joven y el segundo, don Paulino, construyó la ermita actual unos años antes de morir. Terminó sus días en 1953 siendo cura párroco de San Mamed de As Pontes. Posteriormente fue demolida la capilla primitiva, hecho lamentable ya que tenía gran valor de antigüedad. Por entonces fue adquirida la nueva imagen patronal, por iniciativa y apoyo económico de doña Carmen Fernández Pardo de As Pontes: una escultura de la Santísima Virgen con dos ángeles coronándola. La imagen vieja, de diminuto tamaño aunque con valor histórico, representa a la Virgen Reina, con corona real de plata.
La devoción y entusiasmo hacia la patrona A Santa do Carballo sigue pujante en aquel barrio y en los limítrofes, así por mano de los jóvenes vecinos de allí, fue lucida la capilla en el pasado año y en presente estrenará un nuevo juego de manteles y frontales en los altares. Enrique Rivera Rouco, Cronista oficial da Vila de As Pontes.
Texto aportado por Xose María Ferro ( Director do Museo etnográfico Monte Caxado)