Debido al traslado del sacerdote Víctor Márquez desde la Unidad Pastoral de As Pontes a Castro de Rei, para sustituir a Javier Rodríguez Couce, quién falleció hace unas semanas, motivo por el cual hubo que adaptar los horarios de misa a las nuevas circunstancias y son los siguientes:
AS PONTES – IGLESIA PARROQUIAL – DOMINGO: 12:00H
CAPILLA DEL CARMEN – TODOS LOS DÍAS: 19:00H
AS SOMOZAS – IGLESIA PARROQUIAL – 2º Y 4º DOMMINGO: 10.30H
CAPILLA DE SAN ROQUE – VIERNES: 17:00H
SEIXAS – 1º Y 3º DOMINGO: 10.30H
ROUPAR – DOMINGO: 10:30H
RECEMEL – 1º Y 3º SÁBADO: 12:00H
APARRAL – 2º Y 4º SÁBADO: 12:00H
PIÑEIRO – 1º DOMINGO: 18:00H
MIRAZ – 3º DOMINGO: 17:30H
O FREIXO, SOMEDE, O DEVESO, SAN XOÁN DO SEIXO, ESPIÑAREDO, VILAVELLA – Se celebrará la Eucaristía en momentos determinados y por petición de los fieles.
LOS CEMENTERIOS DE AS PONTES
Como os artigos dos anos 1992 e 1993 xa se publicaron nesta páxina, pasamos hoxe ao do ano 1994 (artigos das Revistas das Festas Patronais), onde D. Enrique nos fala dos cemiterios ponteses, aportando datos sobre os mesmos.
LOS CEMENTERIOS DE AS PONTES
Por D. Enrique Rivera Rouco
Cronista Oficial de As Pontes
El primer cementerio, situado detrás de la Iglesia Parroquial, fue erigido en el año 1857 al prohibir el Ministerio de Sanidad los enterramientos dentro del Templo y atrio, con motivo de la epidemia del “Cólera Morbo” que, en estas fechas asoló la Nación.

Antes se enterraban los cadáveres dentro del Edificio de la Iglesia, colocando los ataúdes de forma vertical para que ocupasen menos espacio y además remozaban el ataúd con cal viva a fin de que se consumiera pronto el cadáver y dejara el lugar para otro.
Las chapas de pizarra que componen el suelo de las iglesias antiguas son tapas de enterramientos. Suelen llevar un agujero en el centro para facilitar su levantamiento y colocar un cadáver. Al ocurrir dicha epidemia comenzaron a crearse los cementerios.
En As Pontes, el señor José Prieto (antepasado de los Prieto Mosteiro) donó la finca en que está ubicado, y, según el libro de fundaciones del Archivo Parroquial así como la tradición de los mayores, fue el primer enterrado D. Ramón Cabarcos, de la Villa, el 30 de Enero de 1858.
Estuvo en uso hasta el año 1926 en que fue construido el actual de las Campeiras, por haberse saturado su espacio. Sobre la puerta de entrada tiene una calavera y un epitafio que dice: “Cual te ves me vi, cual me ves ter verás, trae esto en la memoria y no te condenarás”, y también una pequeña chabola al lado izquierdo que sirvió de sala de autopsias.
Del subsuelo sale un manantial de agua que desemboca en el río por su lado Este, en que hubo un lavadero que usaron las vecinas del entorno. Más no solían beber de tal agua, por provenir de entre los muertos. Gran número de vecinos solían utilizar la sabrosa agua de a “Fonte do Obispo”, situada junto a la Presa de Alende.
Existió una leyenda relativa a este Cementerio, según la cual había en él un “cuerpo santo”, en estado incorrupto; incluso algunas personas afirmaban haber visto sobre su sepultura luz por la noche.
En la pared posterior, colindante al edificio de Fenosa y, en simple hornacina oculta bajo las yedras, se descubrió una imagen de la Virgen del Carmen, tallada en granito, en sus líneas y formato ostenta mayor antigüedad que el Cementerio.
Probablemente fue trasladada procedente de la Capilla del Carmen. Hoy se halla ante dicha Capilla sobre una elegante columna por iniciativa del actual Sr. Alcalde. En este Cementerio primitivo sólo se conservaban dos nichos de tres urnas y dos de una, y varias lápidas con cruces de mármol y otras de hierro ya carcomido por el óxido.

Fue saturándose y, ya entrado nuestro siglo, la Parroquia aspiraba a la construcción de otro nuevo. Los emigrado de As Pontes en Cuba (que en el Centro Gallego construyeron la Sociedad “Hijos de Puentes de García Rodríguez” en el año 1912) decidieron costear la edificación de un nuevo Cementerio con Capilla, sala de autopsias, osarios comunes en las esquinas del fondo y un local para las herramientas del enterrador con un pozo de agua unido.
Doña Rita Rivera Chao, vecina de As Pontes en la Avda. de Calicia, nº 11, donó el solar en el año 1924. Las obras de cierre del solar, las primeras hileras de nichos y demás equipamientos fueron lentas, pues la inauguración tuvo lugar el primero de Diciembre de 1926.
El primer enterramiento se verificó (conforme constata el libro de defunciones del Archivo Parroquial) el 4 de Diciembre de 1926, en que fue inhumado el cadáver de D. Antonio López Ferro, antepasado de la Familia “Alexos da Vila”.
Y por ser el primer enterramiento le fue cedida la fosa gratuitamente. Cabe señalar que el suelo era tan fangoso y con manantiales y por ello ocurrió que al depositar este difunto en la fosa, con bastante agua en el interior, el ataúd dio un vuelco en la misma. Este hecho desagradó al pueblo, y por eso posteriormente fue elevado el suelo con macizos de tierra, para lo que colaboró toda la Parroquia.
Otra anécdota digna de mención ha sido la discrepancia entre los promotores de la obra y el cura Párroco que entonces era el Licenciado D. José Rivas y Rivas, que deseaba que el cementerio tuviera el carácter eclesiástico, mientras que la Comisión Organizadora exigió fuera Municipal, y al prosperar la iniciativa de estos, el Párroco tomó la iniciativa de marcharse de As Pontes. Tenía de Coadjutor a D.
Fernando Prieto Rouco, natural de As Pontes (Hermano de “Antoña de Carmen”) el cual continuó desempeñando este cargo hasta su fallecimiento en 1946.
La última partida que firmó el Licenciado Rivas en los libros Parroquiales fue el 30 de Agosto de 1925.
En esta fecha fue nombrado Vicario Regente de esta Parroquia D. Celso Castro López, que la atendió hasta el año 1931 en que se hizo cargo de la misma el último Párroco D. José Río Seijo.
Los últimos enterramientos en el Cementerio viejo han sido: Vicente González Franco, do Rego do Muíño, el 19 de Noviembre de 1926; Nieves Ferreiro Fraga (de 6 años) de As Barosas, el 23 de Noviembre de 1926 y el párvulo José Amandino Domínguez Solloso, el 27 de Noveimbre de 1926.
La bendición e inauguración del nuevo Cementerio correspondía al Arcipreste de Zona, que en este caso fue el Párroco de Piñeiro D. José Sequeiro, nombrado Arcipreste al cesar el Licenciado Rivas. Además de las tres hileras de nichos, fabricados inicialmente, se fueron prodigando vistosos panteones con material noble e imágenes de mérito así como costosas fachadas de mármol.
A pesar de que fue ampliado hace pocos años, volvió a completarse debido al engrandecimiento del pueblo.
Por lo que en el año 1982 el Alcalde y Corporación decidieron construir otro en la zona de Alimpadoiros (al Norte de la Villa), y el 18 de Enero de 1993 fueron puestos en venta sus nichos, fosas y parcelas. Es un Cementerio amplio, con elegante trazado.
En su mensura de 40.000 m2 comprende mil nichos, trescientas veintidós fosas individuales, ciento treinta y dos parcelas para cuatro enterramientos y ochenta y ocho para ocho enterramientos.
Las ventas se realizan en riguroso orden de petición y de forma lineal y continua. Con este tercer Camposanto la Parroquia queda servida para muchos años. Está en obras, tardará tiempo en ser inaugurado.
Enrique Rivera Rouco
Texto e imaxes aportadas por Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes
DESPUÉS DE LA TORMENTA

¿Cuánto necesitamos? No lo sabemos. La necesidad es un pozo sin fondo. El mercader sabe cavar en él creando en nosotros necesidades nuevas. El pozo puede estar siempre un poco más vacío. El vacío abierto por la necesidad puede ser cada vez más difícil de llenar. Y el mercader, a su vez, un poco más capaz de llenarlo. Por eso no sabemos cuánto podemos llegar a necesitar. Necesitamos más y no menos. Pero no sabemos por qué. La necesidad es un enigma: cada vez que aparece otra nueva nos preguntamos cómo hemos vivido tanto tiempo sin aquello que ahora necesitamos para seguir viviendo.

«El que tenga dos túnicas…», le empieza diciendo el Precursor a la gente. El que tiene dos túnicas seguro que las necesita: una para vestir y otra para mudarse. Y, si tuviera tres, las necesitaría también: una para vestir, otra para mudarse y la tercera para los días de fiesta. Y, si tuviera más, seguiría necesitandolas todas. Pues bien, al que tiene dos túnicas o comida -todo es necesario, por supuesto- el Precursor le pide compartir con el que no tiene ropa o qué llevarse a la boca. El pozo sin fondo de la necesidad se llena de pronto con un solo gesto: el de la mano que da lo que necesita para vivir tanto como el que lo recibe. Es un milagro este gesto porque llena un vacío inmenso dentro de nosotros y lo llena en un instante.

Cuando damos lo que necesitamos damos con la respuesta a la pregunta más honda que podemos hacernos en la vida. No es la pregunta por la felicidad en este mundo o más allá. Es la pregunta que la gente corriente, según el evangelio, le hacía a Juan, el Precursor, cuando se acercaba a recibir su bautismo de conversión en las aguas del Jordán:
«¿Qué podemos hacer?»
Hacerse esta pregunta significa sentir el vacío de la necesidad y no saber llenarlo. No se le ocurre esta pregunta sino al que no sabe lo que necesita. El mercader sabe lo que necesita cada cual y cómo responder a esta pregunta. Pero, a veces, el mercader no es lo bastante hábil o la conciencia de cada cual no está lo bastante atormentada por su propio vacío. Es, entonces, cuando brota la pregunta, como una flor después de la tormenta: ¿qué podemos hacer?, esto es, cómo podemos llenar el pozo sin fondo de la necesidad, de la codicia, del ansia de tener más, siempre más y nunca menos…

Y la respuesta es decisiva, tajante como una orden en boca del Bautista ante los que se acercan a recibir el bautismo de agua. Todo es tremendo en la vida del Precursor: su palabra, su forma de vida y su final violento, cortada su cabeza y aun caliente sobre una bandeja cortesana. Todo es así porque su bautismo de agua no es más que un gesto, un signo del bautismo de Espíritu Santo y fuego que anuncia: el bautismo cristiano. Dar lo necesario para vivir, aplacando en un instante el ansia de tener necesidades nuevas, es solo eso, un gesto. Los gestos no son la vida: una vida no se puede llenar solo de buenas intenciones. Pero son el principio de una vida nueva, de otra manera de vivir: en paz, como la flor que brota en un día risueño después de la tormenta.
Texto escrito por V.M.P.
IMÁGENES FESTIVIDAD INMACULADA CONCEPCIÓN Y CLAUSURA AÑO JUBILAR SAN JOSÉ
En el día de hoy, 8 de diciembre, tenía lugar una hermosa misa solemne en la Iglesia parroquial de Santa María de As Pontes por dos motivos:
– Celebrar la festividad de la Inmaculada Concepción.

– Clausura del año jubilar de San José.

Destacar que co presidió una nueva imagen de San José para la Iglesia parroquial, que fue donada por una persona devota de la parroquia.
La imagen original de San José que había en la parroquia, tras la pertinente restauración, se encuentra en un lugar destacado en la Capilla del Carmen.



PADRE NUESTRO EN ARAMEO
PALABRAS MÁGICAS

Nada hay tan mágico como las palabras. Con ellas podemos curar o herir, calmar o cansar, dar vida o quitarla. Las palabras muestran lo que intentan decir y ésta es su magia: son más que palabras. Por eso nos parece poco de fiar aquel cuyas palabras se las lleva el viento. De fiar es, más bien, el que da su palabra. El que da su palabra sabe lo que hace: mostrar, hacer presente, lo que con sus palabras intenta. Ahora bien, nadie da lo que antes no ha recibido.
Sobre Juan, el precursor de Jesús, escribe Lucas que «se hizo presente la Palabra de Dios». La Palabra de Dios es aquella única palabra que el viento no puede llevarse. A diferencia de la palabra humana, que podemos darla o simplemente decirla, la Palabra divina solo podemos darla. Pero, para darla, necesitamos recibirla. Nadie da lo que antes no ha recibido. Y he aquí el acontecimiento que se proclama en el evangelio de Lucas: que la Palabra de Dios se hizo presente «sobre Juan». Juan, el precursor, no fue quien dispuso de ella para darla o no. De la Palabra de Dios no podemos disponer, como de las palabras humanas. Es ella la que dispone de nosotros, de nuestra libertad.

Disponer de las palabras es disponer de las personas. Servirse de ellas, aun para los más nobles fines, es, en el fondo, servirse de las personas como si fueran medios y no fines en sí mismas. Allí donde el lenguaje es un medio de comunicación, manipulable como una herramienta cualquiera, las personas dejan de ser importantes. Son meros destinatarios de un mensaje en busca de clientes o de fieles.
El relato de la misión de Juan, el relato del acontecimiento que cambia su vida al disponer de ella la Palabra divina, aparece enmarcado por las figuras de aquellos que disponían de las palabras y de las personas en tiempos de Juan: el emperador Tiberio, el gobernador Poncio Pilato, cada uno de los tetrarcas y los sumos sacerdotes que ejercían el poder religioso por entonces. Todos ellos disponían de las palabras necesarias para hacer valer su autoridad sobre la gente. Pero ninguno de ellos, con todo su prestigio, fue capaz de hacer lo que la Palabra de Dios sobre la vida de Juan: transformarla, darle un sentido, una misión propia.

La Palabra de Dios actúa sobre el profeta Juan de una manera semejante a las palabras que nos alumbran a todos el camino de la vida. Son las palabras que no podemos olvidar. Nos las dijeron una vez, acaso hace ya mucho tiempo, y siguen acompañandonos. Cuando las oímos por primera vez no las comprendimos, tal vez. No encontramos en ellas nada interesante. Pero siguen sobre nosotros, alumbrando nuestro camino. Gracias a ellas podemos comprender la Palabra de Dios que se hizo presente sobre Juan. Gracias a ellas comprendemos que no todas las palabras se las lleva el viento. Gracias a ellas podemos dar nuestra propia palabra. Y, con ella, nuestra propia vida a quien la necesite. Porque hay palabras que curan y no hieren. Que calman y no cansan. Que dan vida y no pueden quitarla.
Hay palabras mágicas.
Texto escrito por V.M.P.
EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE AS PONTES
No ano 1991, o artigo de D. Enrique na Revista das Festas Patronais, componse de dúas partes diferentes: A primeira fala do Arquivo Histórico Municipal de As Pontes; e, na segunda, dos primeiros vehículos de As Pontes.
Do primeiro, constituído no ano 1988 e do que el era promotor e responsable, comenta os fondos polos que está constituído dito Arquivo. E do segundo, cales foron os primeiros vehículos e os seus donos e o ano no que circulaban por As Pontes.
ANO 1991
Por D. ENRIQUE RIVERA ROUCO
Cronista Oficial
EL ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE AS PONTES
El Archivo Histórico Municipal de As Pontes de García Rodríguez fue constituido por iniciativa del Sr. Alcalde, D. Aquilino Meizoso Carballo, con fecha 30 de Abril de 1988 y declarado responsable y promotor del mismo el que suscribe Cronista Oficial, Enrique Rivera Rouco.
Está formándose con los fondos o materiales de interés que posee el Ayuntamiento y los que se consigan de los ciudadanos.
Recoge y cataloga documentación de toda clase que se va obteniendo referente a esta Comarca, así como obras de interés histórico y cultural que contengan datos para conocer nuestro pasado y reflejar el presente.
Sobre el material que posee pueden consultar e investigar los estudiantes y aficionados.
A pesar de ser Archivo incipiente contiene ya ciertos fondos, inventariados y ordenados por temas, en trece secciones, conforme al índice inventario que sigue y correspondiente relación. La documentación relevante que en el se encuentra:
ÍNDICE (LIBRO DE INVENTARIOS)
CLASES DE FONDOS DOCUMENTALES Y EJEMPLARES A DESTACAR
LIBROS (10)
– Historia de As Pontes por D. Enrique Rivera Rouco
– Santuario de Nuestra Sra. del Carmen
– Historia de Galicia por X.R. Barreiro Fernández
– Guía de As Pontes “Crónica de un pueblo distinto”
MANUSCRITOS (1)
– 23 blocs y 4 legajos del historial y administración del Municipio de A Capela.
LEGAJOS (5)
– Conjunto de datos sobre los emigrantes de As Pontes en Cuba
– Archivo del abogado R. Rodríguez Prieto.
PUBLICACIONES (6)
– Revistas de Fiestas Patronales
– Información detallada de la Industria en As Pontes
– Dossier de prensa de la Romería Internacional
COPIAS DOCUMENTALES DE INFORMES ANTIGUOS DE IMPORTANCIA (12)
– Catastro y censo de As Pontes en 1952
– Escrituras de Aforamientos de bienes en As Pontes (siglos XVIII y XIX)
– Escudo de armas de D.García Rodríguez
– Ordenanzas de As Pontes de 1895 (de las cuales publicamos un breve resumen en esta revista)
– Acta notarial levantada en As Pontes en 1756, protestando por la entonces dueña: Condesa de Lemos.
PUBLICACIONES LOCALES (4)
– Recopilación del diario La Voz de Galicia a partir de 1988
FOLLETOS (4)
– Inventario de la riqueza monumental y artística en la comarca Eumesa
– El Grelo en As Pontes.
CONTACTOS CON OTROS CENTROS CULTURALES (3)
– Contactos con el centro gallego de Buenos Aires
– Contactos con el centro gallego de Cuba
– Contactos con el centro gallego de Marsella
ACTIVIDADES EN LA ACTUALIDAD (21)
– Excavaciones Arqueológicas en As Pontes
– Relación de lugares desaparecidos por la expropiación
– Origen e Historial del Colegio Sta. María.
FOTOGRAFÍAS DE AS PONTES (Colecciones) (68)
– Visita de los Reyes (1976)
– Fotos de diversos actos de Inauguración (Banda municipal, Instituto de bachillerato…)
AUDIOVISUALES RELATIVOS A AS PONTES (60)
– Fiestas Populares de As Pontes
– Distintos eventos deportivos
INFORMES VARIOS (38)
– Hijos ilustres de As Pontes
– Fechas memorables de As Pontes
– Lugares y objetos a visitar y fotografiar
– As Pontes en la Época Barroca
– Plantas medicinales utilizadas en As Pontes y Comarca.
OBJETOS (1)
– Medalla conmemorativa del año de Otero Pedrayo.
Estos son los fondos obtenidos hasta la fecha para el Archivo Histórico, quedando muchos más documentos antiguos o de interés en las viviendas del Pueblo y Comarca, frecuentemente pasto de la polilla y de los ratones o, en todo caso, expuestos a perecer.
En este Archivo Histórico tendrán su lugar ideal con garantía de conservación y proporcionando datos sobre las raíces y desarrollo de nuestra “Patria Chica”, que redundarían en timbre de mérito para el Pueblo y fuente de información para estudiantes y aficionados.
Desde esta página de la Revista ruego a cuantos posean material de este tipo lo ofrezcan al Archivo, sin perjuicio de que mantengan el dominio de propiedad sobre los que deseen, o siguiera permitan fotocopiarlos.

LOS PRIMEROS VEHÍCULOS DE AS PONTES
Por D. ENRIQUE RIVERA ROUCO
Cronista Oficial
Accediendo al deseo de los organizadores de esta revista informativa en el sentido de dar a conocer cuales han sido los primeros vehículos de acción humana que hubo en nuestro pueblo de As Pontes, he de exponer que, según los datos que de este particular conozco, la primera bicicleta de As Pontes fue propiedad de D. José Tojeiro Prieto (padre de los hermanos Tojeiro Díaz), quien la usó desde el año 1900 en sus tareas de compraventa de comestibles que adquiría en las aldeas de esta Comarca y vendía en la ciudad de El Ferrol.
El criado sirviente del Sr. Tojeiro trasladaba en su carro de caballos la mercancía (carnes, mantecas, etc.) hasta dicha ciudad y el amo le precedía en la ruta mediante la bicicleta a fin de tener conseguido compradores a la llegada del carro.
La bicicleta, importada de Francia y del modelo “Draisienne”, era rudimentria con ejes sin rodamientos y consiguiente movimiento recto, pero que D. José Tojeiro superaba con su gran vitalidad y cuerpo enjuto, de suerte que subía por Iglesiafeita sin necesidad de apearse..
La primera motocicleta la poseyó el entonces alcalde D. Alfonso Yllade Rilo, por el año 1915. Era de procedencia italiana, marca “Issotta”.
Los dos primeros coches fueron de uso comercial: camionetas de marca “50-Dion Bouton” con cabina de grandes dimensiones donde podían viajar unas 15 personas.
Fueron utilizadas desde 1920 uno por el comerciante D. Marcos La Fuente y el otro era propiedad, en aparcería, de los demás comerciantes de la Villa: José Pico (de la Magdalena), José Tojeiro, José Sierra (del almacén), Narciso Cabarcos y algún otro. El chófer contratado de este camión -el primer chófer de As Pontes ha sido Manuel Vilaboy Prieto (padre de José y Liberto Vilaboy Pajón).
Por el año 1930 apareció el primer autobús, también marca “Dion”, adquirido por D. José Bellas (vulgarmente conocido por “Lagares”) que dedicó al transporte de viajeros.
Este transporte posteriormente pasó a ser regular de Villalba a Ferrol y Coruña al asociarse el José Bellas con Celestino Pardo Vázquez de Roupar, llegando a disponer de una pequeña flota de autobuses: Empresas “El Industrial” y “El Villalbés”.
Aproximadamente desde esta fecha, de 1930, el Pueblo de As Pontes estuvo provisto de taxi o coche de alquiler con el automóvil “Dodge Brotiers” que Sabino Pena trajo importado de Cuba. Este servicio de turismos fue incrementándose posteriormente con la aparición de más coches, como el “Fiat” de Diego Otero y otros.
Texto e fotografía aportados por Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes
ESTE NADAL CADA PORTAL IMPORTA, DONA DIFERENTE

Necesitamos a vosa colaboración, contamos coa vosa axuda!!
AS PONTES AYER Y HOY
O seguinte artigo de D. Enrique é o publicado na Revista das Festas Patronais no ano 1990. Remataba a década dos 80 e comezaba a década dos 90, era o pleno auxe de As Pontes por mor de ENDESA, mais D. Enrique xa intuía, como moi ben expresa neste artigo, que había que ir mirando para cando chegaran os anos de vacas fracas. Asemade engade como un segundo artigo que fala da Fonte das Boliqueiras, contándonos algo da súa historia e o frecuentada que estaba, por mor da xente que acudía a beber as súas augas.
E aquí quixera facer un inciso para deixar constancia de algo que está na vida de moitos ponteses e, tamén, na miña. Lembro a importancia das fontes nos tempos da miña nenez e xuventude, case todo o mundo acudía a algunha fonte para coller auga dela e levala para a casa, dicían que era mellor ca da traída ou a do pozo. Estaban moi visitadas e valoradas, ao mesmo tempo que coidadas. Hoxe, un alto porcentaxe delas están perdidas, outras esquecidas (aínda que sigan estando aí) e, outras aínda que visibles, non utilizadas. Sellas, caldeiros, botellas… eran enchidas da auga da fonte e traída para a casa para que os seus moradores beberan dela. Fontes que eran coidadas, limpadas e amañadas para facilitar a colleita das súas augas. E hoxe… Mais só é un comentario.
AS PONTES AYER Y HOY
Por D. ENRIQUE RIVERA ROUCO
Cronista Oficial de As Pontes

La entusiasta Comisión de la Fiestas Patronales del presente año1990, me pidió colaborase en esta revista informativa con unas líneas donde sintetizara los principales rasgos que caracterizan nuestro Pueblo en su pasado histórico, habida cuanta de los relatos y restos monumentales que lo recuerdan.
Intentando dar cumplimiento a este encargo transcribo un breve resumen histórico de As Pontes mediante referencias ya conocidas, por ser tema reiteradamente tratado en otras publicaciones, para concluir con un sucinto análisis comparativo con el estado socioeconómico del Pueblo y Comarca en la fecha actual.
La zona de As Pontes de García Rodríguez fue lugar preferido por el hombre primitivo y por los celtas; así lo demuestran las construcciones procedentes de los mismos (“Medoñas” y “Castros”), cuyos restos aún existen en enorme número.
En las “Medoñas” de As Pontes se encontró el primer formato del “Vaso Campaniforme”, de la era Neolítica; por ello los historiadores afirman comúnmente que “As Pontes es la cuna de la Cultura Campaniforme”. De los celtas se conservan restos de sus fortificaciones o “Castros” y gran parte de la toponimia comarcal.
Los romanos también dejaron pruebas de su denominación en As Pontes: el puente y otros vestigios de tal procedencia en el arrabal del Chamoselo y el ara romana que se encontró en las excavaciones de la Ermita de Santa Eulalia del Portorroibo en 1975 (actualmente ante el edificio del Ayuntamiento).
En la Alta Edad Media; al igual que el Norte de Galicia, As Pontes perteneció al Señorío de Traba. A finales del siglo XIV el Rey Enrique II entregó este Señorío al caballero gallego Don García Rodríguez de Valcárcel, en compensación a haber luchado en su favor contra Pedro “El Cruel”.
Posesionado de nuestro Valle, construyó el puente viejo (aún existente en la calle Real) y una fortaleza d la que solo quedan restos dispersos. Su hijo y nieto (también llamados “García Rodríguez”) dominaron la Comarca durante el siglo XV y comienzos del XVI, en que este feudo se fusionó con el Condado de Lemos, bajo cuyo dominio estuvo hasta el aforamiento y redención de los “vínculos” y propiedades, ocurrido en el pasado y presente siglos.
La nave más antigua de la Iglesia Parroquial ostenta una bóveda estrellada del gótico decadente, que puede datar del siglo XVI; y posee un retablo barroco de mérito artístico, sobredorado de oro. Aunque sobrio en su conjunto manifiesta ya influjos churriguerescos, por lo que debe proceder del sigo XVII.
En 1736 fue fundada la Cofradía del Carmen y construida su Ermita, cuya Patrona a lo largo de los años vio aumentada la devoción, constituyéndose en titular de la Parroquia y estimada con fervor singular hasta nuestros días.
Asimismo, durante los siglos XVII y XVIII han sido erigidas las demás Capillas de la Comarca (casi la totalidad de las antiguas), como la de la Virgen de Pena de Francia en O Freixo, fundación de los Condes de Montenegro de San Simón de la Cuesta, la de San Martín de Gondré, fundada por el Conde Pita de Mera; la de San Ramón del Paraño, por las Familias Lorenzo de Fraga e Ignacio López de A Forxa, etc.
También es digno de mención el puente de Isabel II, construido en 1862 junto con la carretera C-641 (de Rábade a Ferrol).
La antigua Villa de As Pontes comprendía (hasta entrado nuestro siglo) las calles de : La Iglesia, Real y San Juan y la Plaza do Hospital. No alcanzaba el millar de habitantes. Vivía de la agricultura, la ganadería y la artesanía local. Asimismo la Comarca era agrícola y ganadera con cierta preponderancia mientras no fue absorbida por la Industria.
Esta semblanza del pasado de As Pontes difiere sustancialmente de su realidad actual: ya no nos podemos imaginar aquella Villa y Parroquia de agricultores y artesanos que comerciaba con los típicos productos de aldea, cual describe detalladamente el “Censo del Marqués de Ensenada” de 1752: cuando “el casco urbano estaba compuesto por 47 casa y el resto dela Feligresía por 178, y abundaban los artesanos y ocupados en oficios…”.
La Parroquia continuó análoga trayectoria hasta el reciente advenimiento de la industria, si bien habiendo sufrido el éxodo de la emigración.
Antes pequeña Villa, aparece hoy como una ciudad industrial con mentalidad y costumbres urbanas.
En las primera décadas de nuestra industrialización (a partir de 1942) coexistieron las formas de vida agrícola e industrial; pero últimamente, a la par del auge de la industria y del estilo de vida ciudadano, decayeron aceleradamente la agricultura y ganadería juntamente con sus modos sociológicos de cultura tradicional.
Según los datos estadísticos que el insigne profesor de Análisis económicos, Don Pedro Arias Veira, aporta en su obra “Perfiles Socioeconómicos de los 313 Municipios Gallegos”, el Ayuntamiento de As Pontes poseía 1.083 explotaciones agrícolas en 1962, 973 en 1972 y 520 en 1982.
El huso de la tierra se halla distribuido en los siguientes porcentajes: a cultivo el 8,5%, a pastos el 11,9% y a forestal el 71%. La población del Municipio. La población del Municipio estaba compuesta por 5.951 habitantes en 1950; 8.317 en 1960; 7.916 en 1970; 8.843 en 1975; 11.027 en 1981 y 13.357 en 1986.
La Villa, el núcleo principal, constaba de 1.397 viviendas en 1970 y de 3.086 en 1981, mientras que había 588 viviendas diseminadas en 1970 y 595 en 1981.
La situación socio-profesional arroja los porcentajes siguientes: empleadores, el 4%; independientes, el 13%; asalariados, el 79% y con ayuda familiar el 4%.
Los trabajadores de E.N.D.E.S.A., proceden en gran parte del Ayuntamiento de As Pontes; muchos de León y otras provincias; y, en la actualidad, son oriundos de Municipios cercanos los siguientes: 333 de Capela, 189 de Xermade, 76 de Somozas, 50 de Ortigueira, 35 de Muras, 14 de Orol y 9 de Mañón. Aparte son 541 del resto de la provincia de La Coruña y 227 de la de Lugo (la mayoría villalbeses).
En As Pontes el nivel de instrucción es netamente superior al promedio gallego. La industria exige capacitación, y la cualificación requiere estudios. De ahí que más de la tercera parte de la población cuente con estudios secundarios. Además es éste uno de los escasos Municipios gallegos que dispone de una aceptable proporcionalidad en estudiantes universitarios.
Y vamos a concluir este artículo con una profética idea que, respecto a la diversificación industrial y productiva de As Pontes, apunta el referido profesor Arias Veiga: “El 88% del empleo industrial corresponde a una sola empresa, ENDESA. Y tratándose de una actividad que utiliza recursos no renovables, la prudencia histórica recomendaría intentar ahora, en el período de vacas gordas, diversificar los activos para que no lleguen las vacas flacas”.
LA FUENTE MINERAL DE AS BOLIQUEIRAS DE AS PONTES (CORUÑA)

La fuente de aguas ferruginosas “As Boliqueiras”, situada en el Municipio de As Pontes, a unos 3 kms. de la Villa en su vertiente SUR, es un manantial en el que abunda el componente Fe (hierro), de suerte que resultó secularmente famoso por el ingente número de enfermos y veraneantes que antaño acudían a él, de la Comarca y de Pueblos lejanos, principalmente de Ferrol; prueba de la eficacia curativa que esta agua posee para la “anemias ferropédicas” y en general para todas las situaciones de decaimiento, falta de apetito e incluso la tuberculosis. Tal era la condición de los enfermos que allí llegaban, conforme relata la tradición de este Pueblo por boca de sus ancianos.
Se ignora la época en que este manantial empezó a hacerse famoso; sin duda desde hace varios siglos, ya que los más ancianos de As Pontes (nacidos a finales del siglo XIX) recuerdan en pleno apogeo la concurrencia de visitantes a la fuente y saben, por versión de sus padres, que existió dicha concurrencia en todo el pasado siglo.
En el año 1902, por iniciativa del entonces secretario del Ayuntamiento, Don Andrés Corral, le fue construida la carretera de acceso (“Carretera de As Boliqueiras”), desde la Calle de Tras del Puente y subiendo por A Mourela hasta el mismo manantial, terminando en unas escaleras de bajada al pequeño campo sito ante la fachada de la fuente,; todo ello en un paraje quebrado y pintoresco, pese a que fue talado el robledal adyacente que lo embellecía.
El frontón de granito que posee en su salida y que tenía un tubo de metal, desaparecido por la corrosión del hierro, ya existía antes dela carretera.
Unos años después de construida la carretera el Ayuntamiento de Puentes intentó comercializar esta agua, más no lo logró debido a la oposición del Pueblo; dirigió la oposición el entonces Juez de Paz, D. Manuel Fernández Vidal (“Don Manolo de Carmen”).
La concurrencia masiva siguió dos décadas más hasta que sufrió un duro golpe con motivo de un hecho lamentable de mal comportamiento hacia los visitantes, perpetrado por la casa que les servía la comida.
A pesar de todo continuaron afluyendo un buen número de forasteros a lo largo de los años siguientes (1930-50). Relatan las Señoras de la Villa (que eran chicas en aquel entonces) que los enfermos que no podían subir andando a “Las Boliqueiras”, les contrataban el servicio de ir a buscar el “agua mineral”; traían las botellas en cestas y las gratificaban con diez céntimos por cada botella, mientras ellos reposaban en las posadas de la Villa.
En las últimas décadas han disminuido casi por completo las visitas a esta célebre fuente mineral, y ello por diversas causas, motivadas por la sociedad moderna, por ejemplo:
– la mejor nutrición de que hoy gozan incluso las familias económicamente modestas y que así no necesitan habitualmente reponer fuerzas con la vitamina Fe de la fuente mineral.
– la existencia en los fármacos del ingrediente Fe, más completo que el proporcionado por el manantial ferruginoso.
– el nuevo estilo de los esparcimientos en que la mayoría de la gente prefiere la playa a la montaña
– etc.
Que estas línea sirvan de información para quienes no conocen esta importante fuente y de invitación para ir a visitarla.
As Pontes, Fiesta Patronal de 1990
Fdo. Enrique Rivera Rouco
Cronista Oficial de As Pontes de García Rodríguez
Texto e fotografías aportados por D. Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes
ECOLOGÍA O RELIGIÓN

¿Será la ecología la religión del futuro? Yo pienso que caben dos respuestas alternativas a esta pregunta. Si nos sentimos parte de la naturaleza, una especie animal entre otras tantas como, sobre nuestro planeta, han sido, entonces la respuesta es afirmativa: la ecología es, en efecto, la religión del futuro. Ligados a la naturaleza por naturaleza -especie entre especies-, nuestra religión consiste en religarnos a ella. La civilización nos ha desligado de la naturaleza: nos ha desarraigado. Volver a su seno fértil y gozoso, del que nunca debimos separarnos, es lo mejor que podemos hacer con nuestras vidas.
Pero cabe también la otra respuesta. Si la ecología es lo que es, lo que su propio nombre significa, erigirla en religión será, entonces, olvidar su significado. Porque la ecología no se ocupa propiamente de la naturaleza en cuanto naturaleza sino en cuanto casa común de todos los seres vivos. «Eco-» no significa «naturaleza» sino «casa». Si la naturaleza es nuestra casa, entonces nosotros no somos parte suya. Somos sus moradores. La habitamos y cuidamos de ella. No la somos.

Una cosa es, pues, que seamos parte de la naturaleza y otra, muy diferente, que la naturaleza sea nuestra morada común. Para que haya casa debe haber alguien dispuesto a habitarla: una casa deshabitada acaba siendo parte de la naturaleza, ruina y madriguera. El morador cuida de su casa como de algo diferente de sí mismo y de lo que necesita. Si el morador y la morada fueran lo mismo -partes de la naturaleza-, no habría nadie al cuidado de otro ni nada que cuidar, en realidad. Por eso la ecología como religión viene a ser el olvido de la ecología como ecología. Donde no hay dos -creador y creación- sino uno solo y el mismo, no hay casa que cuidar. Claro que, cabe objetar, uno siempre puede cuidar de sí mismo. Y a esta objeción cabe replicar: ¿qué razón hay para cuidar uno de sí mismo?
Solo hay una razón para cuidar de nosotros mismos: que alguien pueda venir a nuestra casa. El mundo es un lugar inhóspito y hostil cuando no esperamos la llegada de nadie. Se convierte en un hogar cuando la esperamos. Esta transformación maravillosa del mundo o la naturaleza en un hogar es la visión del apocalipsis, que la Iglesia contempla cada vez que termina un año litúrgico y se abre otro nuevo con el tiempo del Adviento. Antes de la llegada «del que ha de venir», la Humanidad se entrega al miedo angustioso que produce una naturaleza de la que el propio ser humano se siente parte:
«Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra la angustia se apoderará de la gente, asustada por el estruendo del mar y de sus olas. Los hombres se morirán de miedo al ver esa conmoción del universo…»

Y no solo al miedo se entrega la Humanidad sin hogar. También al exceso. Si somos parte de la naturaleza, somos entonces depredadores entre los depredadores, consumidores de experiencias y personas. Nadie podrá frenar nuestra codicia por la sencilla razón de que no hay nadie. A nadie esperamos en ninguna parte porque no hay partes en el todo. No hay casa en este mundo.Todo es naturaleza. La madre naturaleza es sabia y a todos nos acoge en su seno. Y nosotros somos sabios si comprendemos que no hay más. De su seno salimos y a él acabamos regresando. Vivamos mientras tanto:
«Procurad que vuestros corazones no se emboten por el exceso de comida…»
Pero el Adviento es el que adviene: hay alguien que llega. Hay que arreglarse. Hay que preparar la casa para el que viene. Si no viniera nadie seguiríamos entregados al miedo y al exceso, perdidos en medio de un mundo que unas veces nos asusta y otras nos divierte. Si no viniera nadie daría todo igual. Nuestra religión sería la naturaleza, de la que nos sentimos parte. Una madre siente que sus hijos son siempre parte suya. Pero el ser humano es el único animal que construye casas. No solo para habitarlas. También para esperar al que viene. Para el Adviento. El Adviento es el tiempo de levantar la cabeza sobre el suelo de este mundo, sobre la naturaleza, y escuchar: «se acerca vuestra liberación».

Texto escrito por V.M.P.
