EL MISTERIO DE JESÚS ES TAMBIÉN EL NUESTRO

Versión audio del artículo.

¿Eres introvertido o extrovertido? Si eres introvertido, a la gente le parecerá, tal vez, que ocultas algo y se quedará con la impresión de que no te conoce mucho. Si eres extrovertido, tendrán todos seguramente la sensación de saber quién eres porque te expresas mucho y abiertamente. Y, sin embargo, es muy probable que, en ambos casos, te conozcan poco y confundan tu personaje en sociedad con tu identidad real y profunda. Más aun: te conocen poco porque, en realidad, te conoces poco tú a ti mismo.

El evangelio nos habla precisamente de esto: de cómo se nos revela o da a conocer la identidad. Solemos fijarnos en Jesús cada vez que leemos el relato de su Transfiguración. Pero son sus discípulos el centro de este relato. Son ellos quienes viven una experiencia inaudita, quienes descubren a un Jesús diferente y se asoman, en Él, al misterio del Dios vivo, tan vivo como lo fue para Moisés y Elías. Son realmente ellos los que vacilan, estremecidos ante su descubrimiento. Es verdad que esta experiencia no pudo tener lugar antes de Pascua. Con todo, no deja de ser un acontecimiento de alcance existencial.

He intentado bucear en mi propia experiencia buscando momentos intensos y privilegiados de encuentro, bien sea con los demás o conmigo mismo. Son muy escasos. Se trata, por supuesto, de algo más que de momentos hermosos y gratos en compañía de un ser querido y en torno a una botella de buen vino, por más que momentos como éstos puedan invitarnos a entrar en la profundidad de las cosas y a decir como Pedro:

«prolonguemos estos momentos y hagamos unas tiendas para que se puedan quedar entre nosotros»

El día en que me di cuenta de que estaba enamorado y de que deseaba con todo mi ser empezar un nuevo proyecto de vida hubo, para mí, un momento de luz y de liberación. Pero sentí, a la vez, un profundo estremecimiento, asustado ante lo desconocido que se me venía encima. Cuando una pareja vive en conflicto y descubre, al final de una terapia, que ambos han de tomar rumbos diferentes en la vida, pasan también por algo parecido: en un momento se sienten liberados y aterrados, a la vez, ante lo desconocido que se les viene encima. Conozco a una madre que debió hacer frente, muy pronto, a la deficiencia mental de su hija. O la aceptaba o la rechazaba -como había hecho, por cierto, su pareja-. Descubrir y entender que su hija necesitaba un amor incondicional fue liberador y terrible, a la vez, por lo que ello suponía para el resto de su vida.

¿Nos hemos alejado del relato de la Transfiguración? En absoluto. Al descubrir el misterio de Jesús, es el misterio de sus propias vidas lo que descubren los discípulos. Es increíble y maravilloso: ¡qué momento tan luminoso el de quienes así descubren que sus vidas están íntimamente unidas al Ser que es el origen del mundo y del amor! Pero, al mismo tiempo, se estremecen porque su propio mundo se desmorona y aparecen, en su conciencia, mil interrogantes. Es justo lo que nos sucede también a nosotros en momentos parecidos.

Solo me queda, ahora, una pregunta: ¿por qué los momentos más reveladores de la existencia se dan, tan a menudo, cuando lo estamos pasando mal? En el relato evangélico, el momento más revelador tiene lugar cuando se acerca el arresto de Jesús y su muerte ¿Por qué algunos han necesitado el once de Septiembre y ver miles de folios hechos pedazos y flotando en el aire como copos de nieve para empezar a verse, de pronto, a otra luz? ¿Por qué ha hecho falta esta tragedia para descubrir toda la vida que se venía gestando desde Afganistán? ¿Por qué tenemos que perder, a veces, a un ser querido para emprender un largo camino hacia el fondo de nosotros mismos? ¿Por que unos padres es enterándose de que su hijo es homosexual y pasando sus dificultades por ello cómo llegan a sentir el gozo de un encuentro en la verdad y a redescubrir la belleza de su hijo?

La experiencia de los discípulos de Jesús puede ser también la nuestra, la de cada uno de nosotros según las circunstancias. Lo será, en efecto, si nos dejamos «conducir a la montaña a un lugar aparte». Estas palabras tienen un significado diferente para cada persona. Hay momentos en la vida sobre los que no tenemos control alguno los seres humanos. El tiempo de Cuaresma nos recuerda que la vida es un camino cuyos límites solo conocemos hasta cierto punto. Pero podemos mantener abierto el corazón y dirigir nuestra oración a Jesús, que nos precede en el camino. Seremos, entonces, capaces de vivir los momentos más reveladores de nuestra vida sin temor alguno.

André Gilbert

Trad. de V.M.P.

GUERRILLEIROS NA COMARCA DE AS PONTES DESPOIS DA GUERRA CIVIL: BANDAS DE NEIRA E DE VILARIÑO

Seguimos hoxe falando dos guerrilleiros, neste caso dos escapados. No artigo de hoxe, D. Enrique, fálanos de dúas bandas, a de Neira e a de Vilariño.


Despois da Guerra Civil, moita xente do bando republicano fuxiu botándose ao monte e non quixeron entregarse por medo as represalias, por outra banda aínda tiñan a esperanza de que houbera un cambio no goberno. Por case toda Galicia e outras comunidades houbo escapados, uns máis sonados ca outros e uns máis sonoros (activos) ca outros. Tamén os houbo que lograron fuxir ao estranxeiro, dado que vían que a posibilidade dun cambio de goberno, cada vez, era menos posible.


Como os anteriores, este artigo tamén está recollido por D. Xabier Martínez no galego de D. Enrique.

GUERRILLEIROS NA COMARCA DE AS PONTES DESPOIS DA GUERRA CIVIL: BANDAS DE NEIRA E DE VILARIÑO

Banda de Neira

José Neira Fernández (En la foto, el primero a la izquierda)

Estas bandas de guerrilleiros, que aquí, vulgarmente chamábanse os “escapados”, foron militantes republicanos, que tiveran que fuxir ó perder a Guerra Civil, pero tiñan como obxectivos prolongar esa guerra civil, aínda cando Franco a deu por terminada o 1 de Abril do 39. Prolongala en espera de que o bloqueo internacional fixera caer ó Réxime de Franco, e entón eles aparecerían como continuadores da República. Dedicáronse a facer venganzas a quenes habían perseguido ós do seu partido republicano, ós que foran chivatos. Houbera algunhas mortes con este motivo. E desistiron no ano 1952 cando o presidente dos Estados Unidos, Eisenhower firmou un tratado de axuda, de paz con general Franco, e cando Franco, sin consultar co pobo nin dalo a conocer lle permiteu poñer as bases. En vista de eso, de que tiñan a causa perdida, desistiron de seguir loitando.


A banda de Neira, tuvo como lugares de operacións as montañas entre As Pontes, Ortigueira e Viveiro. Esixían comida e cartos nas casas que eles sabían que eran podientes.

Foran célebres o roubo na casa de Pardo da Rega no Freixo, e aquí ó lado das Pontes, o roubo na Riveira Nova. Un dos que se salvaron da mau deles de puro milagro foi o cura do Freixo, por haber sido chivato de militantes que tiña entre os seus feligreses, de que eran comunistas. Esta banda dispersouse ó final, sin ser capturados no seu conxunto. Soamente algún morreu nos enfrentamentos coa garda civil.

Banda de Vilariño

As motivacións desta banda de Vilariño, eran igual que as outras bandas, de Neira, e outras moitas máis que houbo no país. É dicir, prolongar a guerra civil, en espera de que caese o régimen de Franco co bloqueo, e impoñerse outra vez o sistema de izquierdas.


Os lugares de operacións desta banda foron na Capela e en Xestoso. O sea, no espacio entre As Pontes e Puentedeume. Tiñan unha cueva moi ben preparada e disimulada, onde está a presa do Eume, na Capela. Unha cueva incluso confortable disimulada, a porta estaba recuberta con ramas de árboles, de maneira que, calquera que pasase por diante dela non se daba conta de que había dentro unha banda. Tiñan incluso unha emisora, que para falar cos colegas de outros sitios elevábanlle a antena mediante un globo, e logo recollíanlle a antena.


Sobre o ano 1950 estaban xa perseguidos habitualmente pola Garda Civil e foron acorralados nesa cueva. Tiveron un grande enfrentamento ca Garda Civil, que en enorme número cercaron o lugar donde se refuxiaron. Eles metéronse na parroquia de Monfero, xunto ó río Eume nunha casa. Non se restaurou esa casa, aínda hoxe se notan os tabiques acribillados polas balas.


Despois de moitas horas de tiroteo pararon de disparar, pero a Garda Civil non se decidía a entrar. Estaba, naquel momento a mai dun dos guerrilleiros que era de Goente, e mandáronlle que entrara na casa a ver se convencía ó fillo e ós compañeiros de que se rendiran, pero ó entrar atopounos a todos mortos por suicidio ó verse vencidos e sin defensa posible coas súas mesmas armas puxeron fin á súa vida.

Texto e fotografías aportados por D. Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes coa aprobación de D. Javier Martínez Prieto, sacerdote actual da UPA de Ortigueira a quen agradecemos o seu traballo e colaboración.

EL DIFICIL ARTE DE VIVIR

Versión audio del artículo

Voy a hablar un poco de mí. Cada vez que suena mi despertador, a las cinco de la mañana, dudo por un momento: ¿qué hago?, ¿lo apago y sigo durmiendo o me levanto y hago mis treinta minutos matinales de gimnasia? Me levanto. Tras el desayuno, salgo de casa y me voy al trabajo. No hay tiempo que perder. El autobús me está esperando.

Ya sentado en el autobús, me pongo a leer un documento importante. Es entonces cuando una persona de edad sube al vehículo, repleto de pasajeros. Nadie se mueve. Me levanto al instante y le cedo el asiento. El documento puede esperar…

Acabo de llegar a mi lugar de trabajo. Es el momento de organizar el día y distribuir la tarea entre los miembros del equipo. Pero resulta que alguien necesita hablar de sus problemas familiares. Yo no puedo perder el tiempo en algo que excede mis responsabilidades y no me ayuda a prosperar en mi trabajo. Pero es un ser humano y ¿no he dicho acaso que intento dejar el mundo un poco mejor? Al final, me paso una hora escuchándole.

Más tarde, me encuentro con un experto ansioso de presentarme su informe. Lo leo y me doy cuenta de su escaso interés. Pero, ¿qué le digo? ¿Le diré que es un informe deleznable y que no sabe trabajar? Mejor me pongo en plan de coach y le hago todas las preguntas que se me ocurran sobre el documento hasta que él mismo se dé cuenta de sus múltiples carencias.

La jornada llega a su fin. Es el momento de evaluar el rendimiento de un empleado. Según todos los encargados anteriores a mí este empleado venía cumpliendo con las expectativas pero yo sé que decían esto para evitar problemas. A mí me toca decir cosas difíciles, reunirme con Recursos humanos, con el sindicato y con mi propio encargado. Tomo una decisión: voy a decir la verdad y a hacer frente a la borrasca. Con ello espero ayudar al empleado a afrontar la realidad y mejorar así el ambiente en la empresa.

Es, al fin, la hora de volver a casa. Me esperan unos compañeros para tomar juntos una cerveza y una ración de pizza en la cervecería de la esquina. Así podremos pasar un buen rato. Pero no. Voy a volver derecho a casa. Mi mujer me está esperando. Después de la cena me apetece leer el periódico del día. Pero mi mujer ha tenido un día difícil y necesita hablar. El periódico puede esperar para el día siguiente. Es la hora de irme a la cama si quiero levantarme a las cinco ¡Se me ha pasado el día! ¿Cuantas decisiones he debido tomar a lo largo de la jornada? ¿Cuántas tomamos todos cada día? He aquí el difícil arte de vivir.

Puede que esta historia no tenga nada que ver con el evangelio. O sí. Se trata de aquel relato que conocemos como el de las tentaciones de Jesús. Para la mayoría de los lectores, Jesús aparece, en este relato, como un héroe que resiste sin vacilar las insidias diabólicas. Pero, visto así, nos perdemos lo esencial: que Jesús ha vivido en su propia carne todas y cada una de nuestras tentaciones y se ha visto obligado a tomar cientos de decisiones a lo largo de su vida. Como yo. Como cualquiera de nosotros. Veámoslo más de cerca.

Jesús acaba de pasar por una experiencia religiosa muy intensa, la de su bautismo en el Jordán. Ha descubierto que Dios le ama de una manera única y que tiene una misión especial en el mundo. Siente, por ello, la necesidad de aislarse para estar listo. El evangelio nos habla de un ayuno de cuarenta días en el desierto. El ayuno es una manera de prepararse para la misión. Cuarenta es una cifra que, en la Antigüedad, expresa el tiempo necesario para alcanzar la madurez en la vida. Y el desierto alude a lo que debió de pasar el pueblo judío cuando se fue de Egipto camino de la tierra prometida. A sus tentaciones de volverse atrás y a aquellos días en los que se tambaleó su fe en Moisés y en Dios mismo. Tambien Jesús pasó, a su manera, por todo esto.

La palabra «diablo», en la lengua griega, hace referencia a un palo que se mete entre las ruedas para impedir su giro. Sugiere, pues, los múltiples obstáculos que se pueden interponer a una misión. Por eso a mí me gusta traducir la expresión «tentación diabólica por deseo contrario a la misión».

Las tres tentaciones podrían resumirse así:

«…si eres un hombre habitado por Dios de verdad, reza, sobre todo, por tus necesidades físicas esenciales, para que se vean satisfechas. Recuerda que necesitas sentirte importante y entrégate, pues, a tu ansia de controlarlo todo y ser alguien. Pídele a Dios que te haga como Él para que puedas verte libre del sufrimiento y de la muerte».

Ya sabemos cuál es la respuesta del evangelio, inspirada en el Antiguo Testamento: el ser humano necesita más que pan; necesita amar y ser amado. Y necesita encontrar el sentido último de su vida. Solo Dios es un absoluto y el ser humano debe, por ello, permanecer libre frente a todo lo demás. Nosotros no podemos controlar a Dios. No podemos obligarle a que nos ahorre las penurias propias del ser humano, en particular la de tener que hacer frente a nuestra propia muerte.

Todas las decisiones de Jesús han ido en este sentido. El pasó en la vida por lo mismo que nosotros ¡La Buena Noticia! La fuerza que fue desplegando a través de sus múltiples decisiones la ha puesto a nuestro alcance hoy para que el difícil arte de vivir pueda dar origen al ser humano renovado ¿El secreto? Basta con abrirnos simplemente al Espíritu cuya voz podemos escuchar ya dentro de nosotros.

André Gilbert

Trad. de V.M.P.

TORIBIO MAMED CASANOVA

No artigo anterior, D. Enrique falaba dun persoeiro moi coñecido no noso pobo, Xoquín das Herbas; neste de hoxe, fálanos doutro tamén moi sonado no seu tempo, Toribio Mamed Casanova, alias “Toribio”. Bandoleiro que tivo a súa zona de actuación por unha boa parte de noso concello, o de Mañón e o de Ortigueira.


Este personaxe de lenda, foi un dos escollidos para “As Pontes en pezas” e ten o seu mural na praza da Capela do Carme, onde se pode ver acompañado dunha pega, animal que dis que o avisaba da chegada da Garda Civil ou doutros perigos.


Esta obra foi realizada polo artista Nove Noel (Rianxo) entre os meses de agosto e setembro do ano 2020 nun lateral do grupo de vivendas Calvo Sotelo.

Como os anteriores tamén está recollido por D. Xabier Martínez e tamén recollido no galego que falaba D. Enrique, polo tanto non normativo.


TORIBIO MAMED CASANOVA

Mural de Toribio enfrente a la Capilla del Carmen



Voulles contar quen era Toribio Mamed Casanova, coñecido bandoleiro, que actuou entre os montes que están entre As Pontes e Ortigueira. A finais do século pasado e comezos do presente, tivo en medio de pánico á nosa comarca Toribio Mamed Casanova, de quen escribeu longamente o escritor don Ramón del Valle Inclán. Nesas datas sonaban en España dous bandoleros famosos. No norte Mamed Casanova, e no Sur (en Andalucía) Diego Corrientes. Mamed Casanova naceu na parroquia de As Grañas do Sor.

No seno dunha familia pobre, e foi un ladronzuelo desde pequeno. Era un diestro tirador, tíñalle medo á Garda Civil, pedía comida ou unha limosna sen agresividade., pero ó facelo co rifle na man tiña amedrentada a toda a comarca. Moveuse na zona entre As Pontes e Ortigueira. A súa captura ocurreu no ano 1902 con unha emboscada que lle preparou o entón Cura do Freixo, don Basilio Poupariña. Este cura tuvo preparado na casa dous guardas civiles escondidos nun local, o lado do pasillo que tiña na entrada da casa, no patio de abaixo, e máis dous paisanos. Saleu a moverse por alí, coñecendo que estaba movéndose por alí Mamed Casanova. Toribio pideulle unha limosna, el díxolle que lle daba a merenda, que viñera merendar á casa rectoral.

El sospechou xa a emboscada, pero ó final, titubeando, accedeu vir comer á casa rectoral. O cura tíñalles posto como contraseña ós guardias, e ós dous paisanos que tiña para apresalo que daría un zapatazo, ou un taconazo no chan. E díxolle a Toribio que comera, que el que tiña frío ós pés, que se ía a mover un pouco. Deu o tocanazo no chan, e abalanzáronse encima del os dous guardias e os dous paisanos.

Entablouse unha pelea descomunal na que o mismo Toribio fireu un guardia. E un gurardia disparoulle causándolle ferida grave. Entón Toribio deuse por vencido, e el mismo pideu confesarse co cura, a pesar de que lle fixera esta faena. Esto quere dicir que Toribio, a pesar de ser un bandoleiro, era un home crente.


A xusticia tiña prometida unha recompensa a quen lle fixera a capatura, e ó ser o cura, entón a reina de España María Cristina de Ausburgo, viuva de Alfonso XIII, premiou a este señor cura, facéndoo capellán da Casa Real. Despois de facerlle as curas, el non morreu no momento, foi de presidiario a Ceuta, donde botou moitos anos, e ó final, cando ía vello, xa deixárono libre, e volveu por aquí, dice a xente que viña en plan de mendigo, xa vello e achacoso.

Texto e fotografías aportados por D. Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes coa aprobación de D. Javier Martínez Prieto, sacerdote actual da UPA de Ortigueira a quen agradecemos o seu traballo e colaboración.

EL DIFÍCIL CAMINO PARA LLEGAR A UNO MISMO

Versión audio del artículo

He aquí el contenido de un vídeo subido hace poco a Facebook por un seguidor del movimiento negacionista que grabó su enfrentamiento en la calle con el periodista de un gran rotativo, encargado de cubrir la información sobre las medidas sanitarias contra la Covid-19. Reproducimos aquí lo que le dijo el negacionista al periodista, sustituyendo con asteriscos las palabras malsonantes:

«Al * tu periódico de *, eres un * de periodista, si no dejas tu trabajo voy a ir a por ti, eres un * de la agenda globalista de *, por eso vas disfrazado…»



A la vista quedan todo el desprecio y la rabia que expresan estas palabras. No son nuevos, en absoluto. Lo que sucede es que los medios de comunicación social les han abierto el camino en democracia. Este mismo periodista recibía, tiempo atrás, un mensaje de texto con  las siguientes palabras:

«Tienes que pasarlo mal cuando arrancas tu coche cada mañana»

Estas palabras iban acompañadas con imágenes de pequeños explosivos. Muchas otras personas de la vida pública podrían aportar testimonios de intimidación parecidos ¿Qué significa todo esto?



Es desde este contexto cómo quiero acercarme al evangelio de Lucas. Recordemos que Jesús nos previene de juzgar a los demás, pues, como él mismo dice, «la medida que usemos la usarán con nosotros». A estas palabras del Maestro siguen unas imágenes a modo de parábola en el evangelio de Lucas. La primera de ellas es la de un ciego guiando a otro ciego. El resultado es catastrófico. Ciego es, en este contexto, el que juzga a otro, o sea, el que pretende guiarlo por el buen camino. La segunda imagen es la de la relación entre un discípulo y su maestro. El discípulo no está por encima de su maestro. Quiere decir esto que es un ciego. Un maestro deberá guiarle hasta que él mismo pueda convertirse, a su vez, en maestro o guía de los demás.



La tercera imagen intenta explicar en qué consiste la formación a la que deberá someterse el discípulo. No podemos juzgar sobre la mota en el ojo ajeno mientras no descubramos la viga que tapa nuestro propio ojo. Pero, ¿cómo descubrir la viga que tapa nuestro ojo? Una cuarta imagen nos da la respuesta: la imagen del árbol y su fruto. El fruto, que es el juicio, brota del árbol que es la persona. Así como un árbol da fruto diferente, según que sea bueno o malo, buenas personas serán las que juzgan bien y malas las que juzgan mal. La expresión esencial es aquí «el tesoro de su corazón». En la mentalidad judía el corazón es la sede de las emociones, las inclinaciones, la reflexión y la acción. Todas las conductas humanas dependen del corazón. Es en él donde encuentra su lugar la Palabra de Dios, capaz de transformarlo. Por eso cabe concluir: «de la abundancia de su corazón habla la boca de una persona».Todos los juicios sobre los demás son, pues, reflejo del corazón, es decir, del ser profundo de una persona.



Lucas ha juntado, en realidad, diversas palabras de Jesús. Pudo haberlas encontrado  en esa fuente común que los biblistas llaman «documento Q». También Mateo debió de conocer esa misma fuente. Es interesante notar cómo recurre Mateo a las mismas imágenes y expresiones pero dispersandolas a lo largo de su evangelio para poner de relieve otras cuestiones importantes. Lo que nos interesa ahora es lo que Lucas, como pastor, quiere hacernos comprender acerca de la palabra de Jesús: no podemos guiar de verdad a los demás -lo que supone emitir juicios- si no hemos puesto primero nuestra vida humildemente a la luz. Y esto solo es posible gracias a la transformación del corazón, un corazón capaz de ver las cosas como las ve  Dios. Solo así dejaremos de ser ciegos guiando a otros ciegos.



En el evangelio hay mucho más aun ¿Cómo poner nuestra vida a la luz? El evangelio nos habla de la relación entre un discípulo y su maestro y de cómo tiene que formarse un discípulo para llegar a ser como su maestro. Pero hay otra manera mucho más corriente de buscar la luz: ver la mota en el ojo ajeno. Vemos, sin duda , carencias en el otro. Sus diferencias nos ofenden, sus defectos nos irritan …su incomprensión nos frustra. Gracias a su diferencia nos damos cuenta de la nuestra. Gracias a sus carencias advertimos las nuestras. Gracias a la mota en su ojo vemos la viga en el nuestro. Con otras palabras, no podemos nacer a nosotros mismos sin alguna especie de conflicto. La vida de Jesús está marcada por una sucesión de conflictos. Su muerte en la cruz es consecuencia de su último conflicto, que se ha acabado convirtiendo en fuente de vida. El conflicto puede ser tanto fuente de muerte como de vida. Cada vez que tropiezo con una actitud o palabra que considero equivocada o, incluso, hiriente, ¿no debería ser mi primera reacción la de preguntarme si tal actitud o palabra no serán el reflejo de algo que hay también dentro de mí? Es el impacto del conflicto lo que me puede ayudar a evolucionar. Yo mismo soy el resultado de todos los conflictos que he vivido.  Cada vez que he tomado posición ante cada uno de ellos he ido dándome a conocer.

La palabra en la vida social es reveladora de nuestra humanidad. No siempre es agradable. Podríamos censurarla, por supuesto. Algunos estados totalitarios no dudan en hacerlo. Pero la censura, ¿no acaba fomentando la hipocresía, enmascarando la realidad de las cosas? No se deben permitir, desde luego, los mensajes que incitan al odio y cuanto pueda ser destructor para la sociedad. Pero el rostro de Jesús que nos muestra Lucas es el de un ser humano abierto al conflicto y dispuesto a aprender de él. Y el conflicto empieza con la palabra que pone de manifiesto la identidad de una persona. Es el punto de partida de todo encuentro, de toda transformación.



Hay que darle a la palabra toda la libertad posible para que pueda revelarse el corazón de cada uno y cada cual pueda elegir quién quiere ser.

André Gilbert

Trad. de V.M.P.

XAQUIN DAS HERBAS

O artigo de hoxe fala de un home que eu coñecín na miña nenez e que lembro que ás veces paraba na miña casa para pedir (sen pedir) algo de xantar. Chegaba, non entraba nin chamaba. Había un pequeno “porche” que aínda conservan algunhas casas do Poboado, e alí tíñamos un pequeno banco. Nel sentábase, agardaba a que miña nai saíse e entón, miña nai, volvía a entrar na casa e sacáballe un prato do xantar que estivera a facer, un anaco de pan e un vaso de viño. El xantaba, sen falar nada, remataba, daba as grazas e íase.


A min dábame moito que ver a súa vestimenta, o seu gorro… e a súa persoa. Un home misterioso e máximo aos ollos dun neno.


Viñan moitos pobres pola porta pedindo, eran anos de pouco que comer para moita xente, mais ningún como “Xoquín das Herbas”.


Como o artigo anterior, está recollido por D. Xabier Martínez, tal e coma falaba D. Enrique, por iso o galego non é normativo e hai castelanismos polo medio.


E aclarar tamén que D. Enrique sitúa a data de falecemento de Xoquín das Herbas no ano 1958, e a lápida pon 29 de febreiro de 1960.


E, por último, dicir que outra das versións que circulan arredor deste personaxe é que era un brigadista italiano (das Brigadas Internacionais) e que tiña algo que ver coa Fundación Xoaquín Hervé. Mais todo está moi revolto a carón da súa orixe.

XOQUÍN DAS HERBAS

Imaxes de Xaquin das Herbas



Saúdos, a tódolos ointes de Radio Eume, un día máis está con todos vostedes un servidor, para falarlles desta vez dun personaxe moi coñecido polos arredores, e no mesmo As Pontes. Estoume a referir á figura de Xoquín das Herbas. Este home destacou pola súa personalidade estraña, un home misterioso, que se cree era un escapado da guerra. Foi unha persoa rara, case mítica, que resideu na comarca nosa dende a Guerra Civil ata o ano 1958 en que faleceu. Debido ó seu carácter cerrado non se puido coñecer a súa procedencia. Non era falangueiro. Non quería ser coñecido. Viveu ata o ano 1950 na Fraga do Eume, na Capela. Comía herbas e frutos silvestres que había na Fraga. De aí lle veu o mote de “Xoquín das Herbas”. Despois, ó sentirse xa vello e desfalecido, polo ano 1950, achegouse á vila de As Pontes, e merodeou na bisbarra, sempre ó descampado, nunca quixo ser acollido nas casas. Achegábase ás casas, poñíase xunto á porta, non pedía. Recollía un bocadillo ou o que lle daban. Tiña un espírito guerreiro, tanto no atuendo, na vestimenta que levaba, coma nos seus modales. El preparaba con cordóns as polainas nas pernas, preparaba unha gorra de visera a estilo militar. levaba tamén un morral ó lombo, e á maneira dun rifle, tamén un pau ó lombo. Por eso se supón que tiña que ser un escapado da guerra, o sea, do bando republicán, que ó perder a guerra a República, sinteuse perseguido i emboscouse na Capela e despois viveu aquí nas Pontes. I eso tamén se comproba na súa mirada que tiña, sempre de desconfianza. En As Pontes xurdeu a idea de que sería pontevedrés, pola destreza i especialidad que amostrou tallando pedra. Como os ollos saben, os canteiros de Pontevedra, os que son artesáns, na talla, no polimento da pedra de granito. En unha ocasión, en plan de broma, uns canteiros que estaban aquí reparando un edificio, mandáronlle que preparara un sillar de granito. En poucos minutos o preparou de maneira perfecta. Por eso que se supoñía que sería nativo de Pontevedra,. gozou de estima pero nunca aceptou residir nin ser acollido en ningunha vivenda. Finalemente apareceu morto na granxa de Eulogio Rivera, no Chamoselo, xa abandoada a Granxa, e donde percorría a dormir habitualmente.

Texto e fotografías aportados por D. Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes coa aprobación de D. Javier Martínez Prieto, sacerdote actual da UPA de Ortigueira a quen agradecemos o seu traballo e colaboración.

OS PERSOEIROS QUE DERON NOME ÁS RÚAS DE AS PONTES

Seguindo cos artigos publicados por D. Enrique, emitidos por Radio Eume, e recollidos por D. Xabier Martínez; seguimos hoxe co dedicado aos Persoeiros que deron nome ás nosas rúas. Aclaro, aínda que o fai tamén D. Xabier, que o galego non é o normativo, está recollido tal e como falaba e contén moitas palabras en castelán e outras castelanizadas (incluíndo xiros), máis está recollido como quedaron grabadas as entrevistas. Mais pensen que o importante delas é o contido, non a expresión.

OS PERSOEIROS QUE DERON NOME ÁS RÚAS DE AS PONTES

No ano 1996 don Enrique Rivera Rouco realiza para Radio Eume varios programas que adica, esencialmente, a contar a vida de varios persoeiros ponteses. Coma membro da comisión nomeada para poñerlle nome ás novas rúas da vila, quixo explicar algún dos motivos que xustificaban as decisións tomadas pola comisión.


Hoxe quixen recoller transcritos eses programas, respectando as formas de expresión do galego, coas que daquela o contou. É salientable o relato de Xoquín das Herbas, de Mamed Casanova, e das bandas de Neira e Vilariño, que operaron na zona despois da Guerra Civil.


Javier Martínez Prieto.

“Novas Rúas feitas ultimamente no pobo:
Se levaron a cabo en col ós dous seguintes criterios: primeiro, os nomes otorgados con base nos apelativos tradicionais do paraxe onde están ubicadas esas rúas ou outra calquera circunstancia do lugar do seu emprazamento. E segundo criterio, a dedicación a persoas benfeitoras ou distinguidas deste pobo.

Principiamos polas denominacións segundo o lugar onde están situadas:
– A “rúa da Cruz das Airas”, é a vía que une a ponte da presa de Alende coa Avenida da Habana, así era coñecido desde antigo ese paraxe, esa zona onde vai situada esa rúa.


– A “rúa da Cuiña”, é a que conduce hasta o lugar da Cuiña dende a Avenida de Lugo.


– A ”rúa de Pontoibo”, é a prolongación da Avenida de Villalba, dende a rúa de Celso Emilio Ferreiro ata as aldeas de Pontoibo.


– A “rúa da Costa”, é a que está proxectada dende os Chaos a Tras do Rego, pasando pola aldea da Costa.


– Continuamos falando da “rúa dos Chaos”, é a nova rúa que dende a Ponte dos Chaos, a ponte pequena feita alí frente ós Chaos, sigue ata este lugar, desembocando na rúa da Cuiña. Como que nesa aldea dos Chaos hai máis viviendas polo outro lado da rúa da Cuiña, incluso no vial aberto, debería chmarse este tramo “Chaos de Arriba”.


– A “rúa do Campo da Feira”, é a que sale da Avenida de Ferrol pola finca número 19 dende a nova plaza ou glorieta do Rego do Campo. Eleximos este nome en memoria do antigo Campo da Feira que en anos atrás abarcaba dende o Colexio Santa María e da Avenida da Coruña ata a Capilla do Carme. Nese espacio de terreo facíase a feira, por eso lle vamos a chamar rúa do Campo da Feira.


– “Rúa da Saúde”, é a ronda que vai dende a “rúa da Rectoral” ó taller SEAT, atravesando a “rúa de Orense”, con motivo de que se encontra alí o novo consultorio médico ou centro de Saúde.


– A “Praza e a rúa do Coireiro”, é o paseo que partindo da finca número 25 da Avenida de Villalba e seguindo cunha plazoleta sae á rúa da Capela. Suxerimos leve o nombre de “O Coireiro” para perpetuar o nombre primitivo da zona circundante ó edificio número dous da calle de Cabañas, que en tempos antergos foi almacén de cueros de animales, non existindo entonces ningunha vivienda no seu entorno, ese paraxe veuse chamando sempre con nombre de “O Corireiro”.


– A “rúa do Meidelo”, titulamos así á rúa recente que dende a Avenida das Campeiras, xunta ó Bar Ortegal, entronca ca rúa de Celso Emilio Ferreiro, e dámoslle ese nome con motivo de que os seus moradores son pertencentes, son oriundos do expropiado lugar do Meidelo na parroquia de A Vilavella.

Foto do parque de Lesneven



Persoas ilustres ou benefactoras do pobo, lembrar que esta denominación a fixo unha comisión municipal na que eu tamén participei. Son tres as rúas das que trataremos hoxe:


– A “rúa de Jesús María Bouza Vello”, “rúa de Juan José María Penabad López” e “rúa de Rita Rivera Chao”.
Principiamos por a “rúa de Jesús María Bouza Vello”. Dedícaselle esta rúa que partindo da Avenida de Villalba a altura da Residencia de Endesa, termina na rúa de Álvaro Cunqueiro. Jesús María Bouza Vello, natural do Chamoselo en As Pontes, presidente do Centro Galego na Habana, creou en 1912, no Centro Galego a sección chamada de “Los Hijos de Puentes de García Rodríguez”, que tantos beneficios proporcionou ó noso pobo e comarca, construción e mantenemento de escuelas, axudas familiares, o novo cementerio, etc. Unha entidade benéfica e recreativa da que el foi entusiasta promotor e alentador.


– A “rúa de José María Penabad López”, é a que conduce desde a rúa do Monte Caxado ó Instituto, José María Penabad López naceu en As Pontes no ano 1928 na casa número 43 da actual rúa de Galicia, donde había un establecemento chamado Bar de Andrea, nome da súa avoa materna. Os avós paternos eran oriundos de Somede, e a avoa materna era de Roupar, os pais eran ponteses José María Penabad Dopico e Manuela López Vérez.


Cursou os estudios no Colexio dos Pais Maristas de A Coruña, donde conquireu a especialidade de periodismo. Empezou exercendo de corresponsal no diario “La Voz de Galicia”, pero enseguida se desplazou a América, donde se atopaban emigrados os seus padriños, que eran Lino Dopico e a súa dona. Alá no departamento de prensa de Nicaragua designárono responsable dunha axencia internacional de noticias e con ese motivo viaxou por grande parte do mundo. En 1954 o Ministerio de Comunicacións de Costa Rica, nombrouno director xeral de periodismo nese país, de Csta Rica, donde reside actualmente e donde chegou a ser propietario do principal diario costarricense. Sigue tendo afecto a este pobo seu e tratándose cos parentes e conocidos.


E xa por último, falamos da “rúa de Rita Rivera Chao”, é a rúa paralela, intermedia, entre a rúa de Ourense e a do Monte Caxado, e que desemboca na Avenida de Ortigueira frente ó Cementerio. Dedícaselle esta rúa en consideración a que donou en 1924 o terreo pa construir o actual cementerio municipal solucionando entonces, desta maneira, á parroquia, un importante problema ó estar totalmente saturado o cementerio primitivo detrás da iglesia parroquial. Doña rita Rivera falleceu viuda e sin descendencia. Era filla de Francisco Rivera e Antonia Chao, e naceu na casa número 21 da actual rúa de Alexandre Bóveda, e que entonces era a única vivenda existente naquel paraxe que se denominaba o lugar do Campo.


(Outro día)


Hoxe falaremos da “Praza de Carlos Fornos”, da “rúa do Marqués de Suances”, da “rúa de Sergio Rivera Chao”, “rúa de Frai Antonio José Prieto”, e xa por último do “parque de Lesneven”.


A “Praza de Carlos Fornos”, é o lugar onde se xuntan as rúas novas en “O Rego do Campo”, entre as rúas de Ferrol e a rúa María Pita. Dada a forma especial que presenta, pódese chamar, máis que plaza, unha glorieta. Dedícaselle a este señor por haber sido un leal benefactor do pobo, mostrando gran cariño polo pobo durante o tempo do seu mandato ó frente da Empresa. Don Carlos Fornos foi recentemente delegado de Endesa. Entre os xefes que a presidiron destacou pola súa sencillez e cortesía, así como sendo solícito en atender ós traballadores, e afanoso en apoiar os intereses e as melloras do noso pobo. Preocupado polo medio ambente, foi o impulsor dos xardíns que rodean a Central e do aumento das estacións de control de contaminación, control das augas, etc. Foi un dos iniciadores dos traballos de investigación arqueológica na Empresa.

Mesmo así foi animador da colaboración de Endesa co Axuntamento en prol do desenrolo de As Pontes. Entusiasta polos deportes, etc. Lamentablemente unha morte prematura en Outono de 1990 truncou a súa valiosa labor.


A “rúa do Marqués de Suances”, é a vía de tránsito dende a plaza de Carlos Fornos ata a rúa de Rita Rivera Chao, pasando por detrás do consultorio médico. Don Juan Antonio María de Suances y Fernández é merecedor da dedicación dunha calle. Viveu a súa niñez en As Pontes na casa número 21 da actual Avenida de Galicia, donde por motivos de salud se había retirado o seu pai que era un militar xubilado, e nesa casa falleceu. Don Juan Antonio despois chegou a ser Ministro de Industria no Gobierno de Franco e conservou cariño a este pobo da súa infancia.

Demostrouno na década dos anos 50 cando as autoridades de Ferrol tiñan conseguido instalar en Sillobre a nosa fábrica de abonos nitrogenados, a donde sería trasladado o noso carbón. Entón, sendo presidente do INI, ordenou que a fábrica fora erixida en As Pontes, dando movemento e auxe ó noso pobo. Iso significou o comenzo do advenimento de Endesa, de que Endesa decidira establecerse aquí. As Pontes débelle, por tanto, o seu primer engrandecemento, base do engrandecemento actual.


“Rúa de Sergio Rivera Chao”, foi un bienhec hor do pobo, donante do Campo da Feira, donde, ata hai poucos anos se realizou a feira de As Pontes, que alcanzaba dende a Avenida da Coruña, ata a Capela do Carme. Este señor era irmán de Rita Rivera Chao, á que se lle dedicou outra rúa por haber donado o terreo do cementerio. Foi home bienchechor do pobo. Era terrateniente. Deu moitos xornales, e deu vida ós, entonces, habitantes de aquí que vivían pobremente.


“Rúa de Sergio Rivera Chao”, foi un bienhechor do pobo, donante do Campo da Feira, donde, ata hai poucos anos se realizou a feira de As Pontes, que alcanzaba dende a Avenida da Coruña, ata a Capela do Carme. Este señor era irmán de Rita Rivera Chao, á que se lle dedicou outra rúa por haber donado o terreo do cementerio. Foi home bienchechor do pobo. Era terrateniente. Deu moitos xornales, e deu vida ós, entonces, habitantes de aquí que vivían pobremente.


“Rúa de Frai Antonio José Prieto”, é a que conduce dende a Avenida da Habana á rúa de Álvaro Cunqueiro, contigua ó grupo escolar da Fraga. Este señor é antepasado da familia Prieto Mosteiro. Naceu no casco antergo da Vila, e estudiou e ingresou na orde dos franciscanos, no 1750 emigrou a Perú, e asentado no colexio franciscano de Ocopa realizou a súa labor misioneira no corazón das serras entre Perú e o Ecuador, evangelizando as tribus denominadas dos Gíbaros. Este relato está contido na obra “Los gallegos y el nuevo mundo en la época Virreinal”, patrocinada polo Banco Pastor, e publicada no 1983, polo grupo Nono Art. Estos datos fidedignos, recollidos no Archivo de Indias de Sevilla, viñeron a aclarar a tradición oral de As Pontes, que contaba a existencia dun misioneiro nativo de aquí, aínda que non se recordaban máis pormenores sobre él. Consultado o parecer dun misioneiro actual de Perú, emparentado coa familia Amarelo de Cabreiros, a labor de Frai Antonio José Prieto tuvo que ser durísima, porque todavía hoxe esa rexión é selva inhóspita e para entrar nela hai dificultades de tipo xeográfico e humán. Dedícaselle esta calle, aparte de merecelo os seus traballos en prol de aqueles indígenas, por estar ubicada en terras que foron propiedade da súa familia, a zona de o muíño novo da casa Prieto.


O “parque de Lesneven”, é o situado entre a rúa de Sergio Rivera Chao e a Glorieta de Carlos Fornos, e o Canal Catro. Dedícase a esta vila francesa, polo hermanamento e intercambio cultural que vén facéndose entre esta vila francesa e As Pontes dende o ano 1991.

Texto e fotografías aportados por D. Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes coa aprobación de D. Javier Martínez Prieto, sacerdote actual da UPA de Ortigueira a quen agradecemos o seu traballo e colaboración.

LA VIDA ES UN LARGO CAMINO

Versión audio de «La vida es un largo camino»


Él se llama Wang. Y ella, Sun Jing. Para poder sobrevivir, esta pareja ha tenido que dejar a su hija de dos años, Siting, en los brazos de su abuelo, el padre de Wang, y abandonar el pueblo, Dongfa, en su Manchuria natal. Desde allí se han trasladado a Dalian, quinientos kilómetros al sur: él, para trabajar en una mina de hierro, y ella en una fábrica de pescado procesado. Un salario de miseria por diez horas diarias de trabajo. Ella se queda a dormir en la fábrica. Él comparte con otros veinte empleados una vivienda de dos habitaciones. Ni una foto de su hija: se echaría a llorar si la tuviera. Una vez al año, la pareja regresa a Dongfa y entrega sus escasos ahorros al padre de Wang, para que puedan sobrevivir su hija y él. La niña se pregunta entonces quiénes son estos dos desconocidos. Y eso que se lo repiten: son papá y mamá.



La historia de esta pareja es como la de tantos miles de desplazados por los grandes movimientos de la economía mundial y las políticas nacionales. En todas estas gentes he pensado al recordar el evangelio:

«Dichosos los pobres, porque es vuestro el Reino de Dios»

Cuando la situación nos desborda, ¿qué nos queda sino este clamor por un futuro mejor?

Si no le prestamos la atención que merece, el pasaje lucano de las Bienaventuranzas puede acabar angustiandonos y culpabilizandonos:

«¡ay de vosotros, los ricos…!»

Es como si tuviéramos que sentirnos culpables por tener bienes y ser felices. O como si lo ideal fuera pasar hambre y estar tristes. Semejante interpretación carece, por completo, de sentido. El propio José de Arimatea, hombre de buena posición, es elogiado en los evangelios por su gesto de ofrecer a Jesús una sepultura ¿Cómo entender, entonces, las Bienaventuranzas?



La clave de interpretación es aquí una visión del ser humano como llamado a crecer sin límites. La vida es un movimiento incesante que solo se detiene con la muerte. Es propia de la vida una evolución sin pausa, una infinita capacidad de adaptación y de cambio hasta encontrar la respuesta adecuada. Y, una vez encontrada, la vida reanuda su marcha ante las nuevas preguntas que se le van planteando. La idea de la vida como un largo camino es importante en el evangelio de Lucas. En él vemos a Jesús de camino a Jerusalén durante diez capítulos (9, 51-18,14), mientras enseña a sus discípulos lo esencial de su doctrina.

¿Cuál es, entonces, el problema con las riquezas? Los bienes se vuelven un problema cuando detienen la evolución del ser humano haciéndole creer que ya lo tiene todo en la vida y que no necesita cambio alguno en torno suyo. Podemos recordar, en este punto, la historia de aquel joven rico que venía cumpliendo los mandamientos desde su infancia y que le preguntó a Jesús: ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna? Cuando Jesús le invitó a dar un paso al frente y a seguirle en su camino, el rico se desanimó, incapaz de dar el paso porque sus propias riquezas se lo impedían:

«¡Ay de los que ahora reís porque gemireis y llorareis!»

Pero no creamos que únicamente las riquezas pueden impedir la marcha hacia adelante y destruir la vida. También el miedo, de muchas maneras. Y la sed de poder. O el ansia de prestigio, tanto en el ámbito público como en el religioso:

«¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros…!»



¿Hay que bendecir, entonces, la pobreza? No necesariamente. Hay pobrezas que destruyen. Hay pobrezas que se transforman en rabia y amargura. Lo que hay que bendecir son las condiciones de vida que permiten vivir en plenitud y evitar todas aquellas ilusiones que acaban siendo trampas para los vivos. Hay que bendecir las condiciones que nos ayudan a seguir el camino y mantienen vivo nuestro anhelo de un mundo mejor. La pregunta es, pues: ¿en qué condiciones podemos seguir el camino? Por desgracia, a menudo cuando ya no tenemos nada que perder es cuando nos planteamos las verdaderas preguntas, dispuestos a dar pasos hacia adelante.

Es normal que un joven se ponga en camino hacia un mundo mejor. Jesús tenía treinta años cuando recorrió Palestina para hablarnos de un mundo mejor ¿Y nosotros? ¿Dónde estamos? ¿Somos capaces de acompañar a Wang y a Sun Jing? ¿Estamos en el camino de Jesús?

André Gilbert

Trad. de V.M.P.

CAMPAÑA MANOS UNIDAS 2022

🤝 Este domingo, participa en nuestra Jornada Nacional y ayúdanos a cambiar vidas.

📱 Si no puedes ir a tu parroquia, únete a la Colecta Digital. https://bit.ly/indiferencia-2022-FB

❤️ Con sólo usar 1 dedo, harás que miles de personas dejen de ser invisibles.

#ManosUnidasContraLaIndiferencia

🆘NUESTRA INDIFERENCIA LOS CONDENA AL OLVIDO

👩🏻‍⚖️Porque creemos que “la verdadera sabiduría supone el encuentro con la realidad” como afirma el papa Francisco, y en nuestra Campaña queremos reconocer la realidad para transformarla, estas son las cosas que denunciamos, a las que nos comprometemos y en las que ponemos nuestra esperanza…este es nuestro Manifiesto 2022.

📝https://bit.ly/ManifiestoMU2022