El evangelio nos resulta, a veces, muy difícil de entender. Es muy bella, por ejemplo, su imagen del pastor que da la vida a sus ovejas. Ellas escuchan su voz y nadie podrá arrebatarselas. Pero, ¿cuál es el sentido profundo de expresiones como «vida eterna» o «escuchar su voz»? Damos por supuesto que su sentido no se reduce al de otra vida después de la muerte o al de una llamada a escuchar al Papa y a los obispos, representantes de Jesús en el mundo.
Cuando Jesús afirma que el Padre y Él son uno, ¿se limita a a afirmar su propia condición divina? «¡Tanto mejor para Él!», es lo único que se nos ocurriría decir entonces. Pero, ¿y si hay en esta afirmación algo que nos puede concernir profundamente a todos?
En nuestro mundo los medios de comunicación han llegado a ser extremadamente poderosos e invasivos: prensa, revistas, radio, televisión e internet multiplican la información que ya nos aporta el grupo de familiares, amigos y compañeros de trabajo. Llegan a nuestros oídos, pues, muchas voces. Cada una de ellas nos comunica un mensaje diferente: que esto o aquello es importante, que deberíamos hacer esto o aquello. Nunca ha habido tal diversidad de mensajes ¿Nos sorprende encontrarnos hoy con tanta gente «confundida»?
¿Por qué escuchamos una voz antes que otra? En una ocasión -estaba por entonces de moda el movimiento carismático-, me encontraba en Trois-Rivieres cuando una joven se acercó a mí llorando. Había quedado sin nada y caído en la cuenta de la tontería que acababa de hacer: dejar su empleo en Rimuski porque se lo había pedido alguien de su grupo de oración. Pretendiendo tener el don de profecía, le había asegurado que debía escuchar una llamada a mudarse a Trois-Rivieres. Ni ella supo escuchar el susurro de su ser profundo ni el supuesto profeta sabía nada de su vida. Cuando jóvenes musulmanes desesperados escuchan de buena fe la llamada de un mulah a convertirse en bombas humanas, ¿escuchan, acaso, la voz adecuada? Incluso las voces que suenan con un acento religioso pueden ser destructivas.
De una voz que resuena dentro de nosotros y nos despierta a la conciencia de nuestra propia grandeza como seres humanos: de esto nos habla el evangelio. No vayamos a creer que se trata de una voz exterior. Brota de nuestro ser más hondo. Si no sabemos escucharla, las voces de moda o los charlatanes de turno nos llevarán donde ellos quieran. Una madre no tiene dificultad en reconocer el grito de su hijo. Pero, entre los vaivenes y reveses de la vida, la dificultad es mucho mayor ¿Cómo es posible que una joven como Jacqueline, psicóloga de carrera en la región de Montreal, se vea ante la responsabilidad de construir una escuela para los Tuareg en el Sahara nigeriano, tras un viaje al continente africano con su marido y la amistad adquirida con su guía Tuareg? Lo que vio y oyó encendió la llama que ardía en su interior, es decir, lo mejor de sí misma.
Podemos decir algo semejante de un hombre o una mujer que, sin haber viajado nunca, han escuchado en el seno de su propia familia esta voz que les acerca a lo mejor de sí mismos. En cualquier caso, nos encontramos con el mismo gozo y la misma paz, signos de la voz del buen pastor.
¿Tiene algo que ver nuestra reflexión, mundana en apariencia, con el evangelio de Juan? Mucho. Cuando Juan escribe su evangelio han pasado ya muchos años desde la muerte de Jesús y desde su tránsito a otra vida. Ha reflexionado mucho sobre el sentido de una vida con Jesús y ha descubierto que no es necesario buscarle saliendo fuera de nosotros mismos. Es en nuestro interior donde podemos escuchar el eco de su voz porque somos, al fin, miembros suyos. Y solo en la medida que sepamos escuchar esta voz interior seremos capaces de distinguir los buenos pastores de los malos en nuestro mundo. Cuando muramos, solo aquello que somos de verdad -lo mejor de uno mismo- permanecerá para siempre. Es lo que Juan llama «vida eterna». El resto perecerá. La vida que realmente nos identifica y viene de Dios nadie nos la podrá arrebatar.
El evangelista va más allá aun: al ser nosotros mismos, con todos los rasgos de nuestra historia personal, nuestro rostro se empieza a parecer al de Jesús, esto es, al del mismo Dios. He aquí, pues, el misterio que Dios nos ha revelado: ser uno mismo es, al mismo tiempo y de alguna manera, ser Dios ¿Somos conscientes de esto?
Texto escrito por André Gilbert con traducción de V.M.P.
Y le oí contar el último palo que la vida le había dado ¿Es verdad que la vida no da más que palos? ¿Por qué recordamos los palos y olvidamos lo que la vida sigue dándonos? ¿Por qué somos más dados a lamentar que a agradecer?
Cuando los discípulos volvieron aquella mañana con las redes vacías, ¿lamentaron haber salido a faenar de anochecida? ¿O no pensaron, más bien: «bueno, la vida es así, unas veces se gana y otras no…»?
Que la vida nos dé palos no significa nada más que eso. Los seres humanos convertimos los palos de la vida en una vida que no da otra cosa. Los lloros en un valle de lágrimas. Nos enfadamos con la vida cuando no nos sonríe. Hablamos mal de los demás cuando no encontramos razones para hablar bien. Pero que no las encontremos no quiere decir que no las haya. Que aquellos discípulos no hubieran encontrado peces toda la noche no quiere decir que no los hubiera.
Los había. Pero era necesaria la voz del que indica dónde. En este mundo son muchos los que hablan de lo que saben o piensan. Pocos, en cambio, los que dicen algo. Decir es in-dicar, mostrar el camino a otros, que también hablan de lo que saben o piensan. El Resucitado indica a los discípulos dónde han de echar sus redes para encontrar peces. Ellos ya pensaban que no los había. La pesca milagrosa no consiste en que una red, de pronto, se llene de peces. Consiste en que unos hombres, cansados de faenar en vano toda la noche, escuchan una palabra.
El milagro es escuchar. Escuchar no es una disposición: por eso no es hábito ni virtud. No escucha el que quiere ni el que sabe sino el que puede. Hay una clase de palabras que no es posible no escuchar. Son las palabras del que dice algo, del que muestra un camino a otros. Hay que estar sordo para no escuchar esta clase de palabras. Los discípulos que volvían de la faena con las redes vacías estaban cansados pero no sordos. La vida en sus fracasos nos cansa. Nos desencanta y asoma al abismo. Pero no nos deja sordos. Sordos nos dejan las palabras del que habla sin decir nada. Sabe pensar y hablar pero no mostrar un camino a quien lo necesita.
Las palabras del Resucitado no solo muestran el camino. Lo abren, además. La pesca abundante culmina en la mesa compartida. Él parte para nosotros el pan y nos da de comer a cada uno. Es la Eucaristía, camino abierto por las palabras del que las pronuncia cada vez en nombre de Jesús. Esto es decir: mostrar y abrir el camino. Lo demás son discursos. Con el discurso de la religión, con el de la ciencia, el de la filosofía o el del sentido común, pensamos y hablamos todos. Pero, muchas veces, sin decir nada.
Hoy publicamos la segunda y última entrega del cuestionario que los niños y niñas de la catequesis de As Pontes le quisieron hacer a nuestro Obispo D. Fernando, quién muy gustosamente quiso responder sin eludir ninguna de las preguntas que le hicieron los niños y niñas. La verdad es que tenemos la suerte de tener un Pastor de la Diócesis de Mondoñedo – Ferrol muy cercano y campechano, lo cual es de agradecer.
Preguntas de los niños y niñas de post comunión y confirmación
Cuál es tu color favorito y por qué elegiste ese color? Mi color favorito es el amarillo, de siempre, desde que era pequeño… la verdad es que no sé, será porque es claro, porque significa la luz… no sé, la verdad… ¿Y el tuyo? ¿cuál es el que más te gusta?
Que hace un Obispo? Es difícil ser Obispo? El Obispo es en la Diócesis el representante de Jesús, el que preside a los cristianos que viven en un territorio concreto, eso que llamamos Diócesis. Presidir no quiere decir mandar, sino servir, ayudar a que los cristianos de ese territorio puedan celebrar los sacramentos, alimentarse del Evangelio y ser fieles con la vida a lo que Jesús nos pide. Por eso, el Obispo tiene que estar muy atento a la gente, muy cercano…y a la vez, tiene que ser muy amigo de Jesús, conocedor de su Palabra. Por eso, es un poco difícil, porque la responsabilidad es mucha y la fragilidad de uno es grande. Pero siempre se confía en el Señor que nos acompaña. Tú, ¿no has sentido que cuando vas a hacer algo difícil te ayuda Jesús si se lo pides? ¿Has probado? Ya me contarás…
Dónde prefieres servir: en tu Burgos natal, en la diócesis de Mondoñedo Ferrol o en otro lugar? A mí me gusta mucho Burgos, pero desde que el Papa Francisco me nombró para Mondoñedo-Ferrol, esta es mi tierra a la que ya quiero como mía. Aquí estoy, me gusta mucho, y espero no tenerme que mover mucho. ¿A dónde te gustaría a ti vivir y por qué?
Donde resides habitualmente? Normalmente duermo en Ferrol, casi todos los días. Algunos días al mes duermo en Mondoñedo. Y la mayor parte del día la paso de un sitio para otro, por lo que puedo decir, en plan de broma, que resido en el coche…: la diócesis es muy grande y me gusta visitar a los sacerdotes, los religiosos, las parroquias… procuro ir de un sitio para otro…
Te gusta ser Obispo? Cómo llevas la responsabilidad de ser el Pastor de una diócesis como la de Mondoñedo – Ferrol? En la vida no todo es cuestión de gusto… el gusto es un criterio muy frágil para hacer las cosas. Te darás cuenta de que hay muchas cosas que no te gustan, pero que hay que hacerlas, por ejemplo, estudiar… ¿A que a veces no nos gusta? Pero, sin embargo, cuando estudiamos, cuando nos esforzamos, vemos lo bello y lo contentos que estamos porque hacemos lo que debemos. De eso se trata, de hacer lo que se debe, lo que conviene, lo que es bueno. Y yo creo que eso es lo que estoy intentando hacer, responder a esta llamada que Dios me ha pedido en la vida de responsabilidad difícil, pero no solitaria. ¿Sabes? Ser Obispo no es llevar adelante la responsabilidad en solitario: se vive en la Iglesia, como familia, y eso es muy importante, hacer las cosas con otros. Yo te invito a que la vida la compartas con otros, a que los problemas no te los comas solo, sino que te dejes ayudar por otros, eso que llamamos acompañamiento: tus padres, un catequista, una persona mayor en la que confíes… eso nos viene muy bien.
Los sacerdotes te suelen obedecer? Quizás tenemos la imagen de que la Iglesia es como el ejército, en el que el Obispo manda a sus soldados que son los curas. No me gusta esta imagen, prefiero la imagen de una familia. En la familia hay claves que entre todos tenemos y que todos buscamos conseguir y cumplir. De eso se trata… no tanto de obedecer ciegamente, sino de cumplir los objetivos que tenemos que realizar. Los sacerdotes en ese sentido están siempre muy disponibles, en la medida de sus posibilidades y realidad, que siempre hay que tener presentes. En cualquier caso, la obediencia es lo que más nos cuesta, porque es renunciar a la propia voluntad, a los intereses propios para descubrir lo que Dios me pide… ¿A ti no te cuesta obedecer? Y sin embargo, cuando has obedecido, ¿no te das cuenta de lo bien que estás y te encuentras?
Alguna vez tuviste novia antes de entrar en el seminario? No, la verdad que no, pero no porque sea malo… es normal que haya una atracción de los chicos y las chicas, nos complementamos y hay un impulso a unirnos. Pero el amor y la sexualidad también hay que educarlos, nos deben de llevar a percibir y buscar la grandeza del auténtico amor que no es dejarnos llevar por los impulsos primeros, sino expresión de todo un lenguaje que se quiere donar y entregar, pero respetando los tiempos y los momentos. Sería interesante que hablaras de estos con tus padres, ¿lo has hecho alguna vez?
Tuviste que estudiar mucho para ser Obispo? Yo he estudiado lo mismo que los sacerdotes: todo la educación obligatoria, y luego una carrera específica que se llama teología que dura cinco años. En esa carrera lo que estudiamos son diferentes aspectos que tienen que ver con Dios, con los sacramentos, con la moral, con la historia, con el actuar humano… en definitiva, las herramientas básicas para poder amar lo que luego vamos a predicar. ¿A ti no te pasa que cuanto más estudias una cosa más lo quieres? Pues así es con Dios.
Nos estamos preparando para recibir el sacramento de la confirmación. Qué consejo nos darías? Que pidáis cada día el don del Espíritu Santo… Si el Espíritu Santo es lo que vais a recibir ese día, el Señor os lo dará en la medida en que lo deseéis, que lo pidáis… Y me podéis decir… ¿para qué queremos el Espíritu? El Espíritu es el propio Dios que habita en ti, por lo que si lo tienes, tienes todo… ya no te falta nada importante. El Espíritu es el que te ayuda siempre en las dificultades, el que fortalece en la fragilidad, el que lleva por donde debes ir, el que te hace comprender los misterios de la vida, el que te ayuda a descubrir a Dios cerca de ti, el que te aconseja el camino a seguir… en definitiva, TODO. Por eso te diría, que cuando vayas por la noche a dormir, antes de cerrar los ojos, le pidieras a Jesús: “Señor, concédeme tu Espíritu. Envía tu Espíritu. ¡Lo necesito!”. ¿Ves qué fácil? ¿Lo vas a hacer?
Si no fueras sacerdote/Obispo, que te gustaría haber sido? Seguramente periodista, la verdad es que me gusta mucho la prensa, la comunicación, el periodismo, los medios de comunicación. Creo que es muy bonito buscar la noticia, informar, crear sensibilidad… Y tú, ¿qué quieres ser de mayor?
Por qué quisiste ser Obispo? Yo no quise ser Obispo, yo quise ser sacerdote. Entre los sacerdotes, el Papa elige a alguno para Obispo porque considera que puede realizar esta tarea bien. Pero no es algo que se busque, es algo que te solicitan, que te piden… Es bueno que nos dispongamos en la vida a hacer cosas que no están en nuestros planes, que no buscamos… Dios siempre tiene planes diversos para nuestra vida que tenemos que saber acoger, recibir y amar.
Como es eso de estar solo? ( Sin estar casado y formar una familia) Aunque aparentemente pueda parecer que estoy solo, siempre estoy acompañado. Son muchos los momentos de encuentro con gente a lo largo del día. Y muchos los momentos en los que, aunque estoy solo, estoy trabajando para gente concreta, como por ejemplo este momento en el que estoy respondiendo solo en mi casa, pero te estoy contestando a ti. No estar casado, la promesa del celibato que así llamamos en la Iglesia, no significa soledad, sino que significa disponibilidad. Es no tener el corazón atado a nada ni a nadie para poder querer mejor a todos.
Echas de menos tu casa? Pues sí, la verdad… Mi familia es fenomenal. Tengo mis papás que son mayores (92 años y 88) y tres hermanos más, con mis sobrinas y resobrinas… Nos juntamos muy a menudo, y han venido ya a verme alguna vez, como yo también he ido. Mi tierra, Burgos, es algo diferente a esta, por lo que se echa de menos… pero aquí en Galicia he encontrado gente fenomenal a la que quiero y me siento muy acogido, por lo que todo se disculpa.
Como fue tu infancia? Mi infancia fue muy normal, como la de todos los niños. Tenía una cuadrilla de amigos, en la calle donde vivía de Burgos, con los que jugaba todos los días. Me gustaba mucho jugar con los cochecitos y nos imaginábamos la vida de mayores, creando historias y demás… Tenía mucha imaginación. Jugábamos también al fútbol… y estábamos todo el día en la calle. En verano nos gustaba ir al río o a la piscina. Salíamos también en bicicleta. Al entrar en el Seminario cambié un poco de amigos, pero nos lo pasábamos muy bien. No teníamos internet, ni móvil… pero era una relación muy cordial y cercana entre todos. Tampoco tenía actividades extraescolares, sino que al salir de la escuela venía a casa, hacía la tarea, y a jugar… Y tú, ¿qué haces?
Cuantos años llevas siendo sacerdote? Yo me ordené de sacerdote el 26 de junio de 1993… así que echa tú la cuenta….
Te gusta la naturaleza? Cuál es tu animal favorito y por qué? ¡Me encanta! Ayer mismo estuve en el Cabo Ortegal casi una hora viendo el mar contra las rocas.. me gusta mucho el mar, los acantilados, el color verde de Galicia, los árboles… En la naturaleza uno descubre lo pequeño que es, la armonía que tiene todo, la belleza del que lo ha creado. ¿Sabes? Cuando contemplo un valle, o una montaña, me gusta rezar y dar gracias a Dios por su belleza y el regalo que nos ha hecho dejándonos la creación. No sé si sabes ese salmo: “Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano?”. Te invito a que lo busques en la Biblia y lo leas, es el Salmo 8. Nos invita a ver la obra de Dios en toda la creación. La verdad es que no tengo un animal favorito, me gustan todos… a ti, ¿hay alguno que te gusta especialmente? Ya me contarás….
CRUCEIRO DE MARRAXÓN-CAPELA DE NOSA SEÑORA DOS REMEDIOS
Outro cruceiro dos incompletos é o que temos en Marraxón, concretamente a carón da Capela dos Remedios. É un exemplar que está policromado, isto é, pintado de cores e tamén contamos con algún outro exemplar no noso concello. Esta costume de pintar a pedra tiña unha función esencial, protexer a pedra da corrosión do clima.
Como dixen, está situado ao pé da Capela dos Remedios, na estrada que vai de Marraxón de Abaixo a Marraxón de Arriba. Carece de plataforma ou gradas, por iso o clasifico como incompleto.
Imaxe do cruceiro
O Pedestal: É cilíndrico, alto e de grosor medio. Remata a xeito de tronco de cono na súa parte superior, ou a xeito achafranado.
Non se observan inscricións.
O Varal ou Fuste: É alto e miúdo, de pedra de granito. De sección oitavada ou octogonal, agás nos seus estremos que é cadrado, de xeito que encaixe mellor no pedestal e no capitel. É liso, non leva figuras. O que si ten é un texto escrito nel e que nos permite datalo (ano de 1911) e coñecer que foi feito pola intención de D. Antonio Cal.
O texto é sinxelo e curto, e di:“POR ANTONIO CAL AÑO DE 1911”.
O Capitel: Consta de catro volutas angulares pequenas e un anxo alado ou querubín no medio de cada cara.
A Cruz: Constitúe esta cruz unha excepción (e a do cruceiro de Goente-Igrexa) coas outras cruces dos cruceiros da nosa zona, pois é unha cruz con nós. É unha cruz grosa con relación ao grosor do varal. Está pintada de cor castaña escura, imitando á madeira.
Os brazos transversais rematan en corte cunha certa inclinación ou corte en bisel. O corte da parte superior da cruz é recto.
A Cruz anverso, O Crucificado: Ten a testa erguida, non inclinada coma no resto dos cruceiros. Os ollos abertos. As mans medio abertas e cos dedos índices das dúas mans estendidos (símbolo de bendición?) . O aspecto é o de unha persoa viva, non xacente.
Leva letreiro coa inscrición INRI, enriba da testa. Tres cravos, un en cada man e outro nos pés. Está, asemade, policromado. O corpo está pintado de cor branca, a barba e o pelo longo e de cor castaña escura, o mesmo ca coroa de espiñas. A tea da cintura de cor azul clara. As cabezas dos cravos e da lanza con cor vermella. O letreiro de INRI en branco o fondo e as letras en vermello.
A Cruz reverso, A Virxe: A imaxe da Virxe, moi probablemente a Virxe dos Remedios. É unha imaxe sinxela, coa dor na faciana, as mans cruzadas na cintura e en posición erguida.Vai ataviada cun vestido longo e corpiño ou antepeito, ten a testa e o corpo cubertos por un manto.
A imaxe vai unida á cruz e apoiada nunha peaña troncocónica invertida. Afastada do capitel.Está policromada. A cara e as mans de cor brancas, o corpiño ou antepeito tamén de cor branca. O vestido longo de cor azul clara e o manto de cor gris.
A peaña troncocónica tamén vai pintada de cor castaña escura igual ca cruz.
Texto e fotografía aportados por D. Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes, a quen agradecemos o seu traballo e colaboración.
Siguiendo con el proyecto de mantener vivo el legado de D. Manuel Ares, hoy publicamos este artículo que había escrito y fue publicado en la revista del Carmen del año 2018.
A lo largo de todo el año hay un goteo de Ponteses y no Ponteses que van por la Capilla de Nuestra Señora del Carmen, o bien entran en el recinto para ver su Imagen o se paran en el altar exterior para dirigirle una plegaria. Ella es la intercesora ante su Hijo Jesús. Nuestros momentos de penas o alegrías, nuestros momentos de desaliento, nuestras dudas, nuestras faltas de salud… Todos lo depositamos a sus pies y ella se lo muestra a su hijo Jesús y Él que lo ve todo pues es Todopoderoso sale a nuestro encuentro para que no caminemos solos por este destierro mientras peregrinamos por este mundo.
Nuestra Señora del Carmen es el faro de nuestras vidas, Ella nos acompaña siempre y nosotros con nuestras debilidades vamos a su lado y cuánto más triste nos sentimos, Ella nos cubre con su manto maternal.
Si somos verdaderamente sus hijos debemos llevar con dignidad su distintivo, me refiero al Santo Escapulario, no es ningún amuleto, es un signo de nuestra consagración a Ella, es un signo con el cual decimos que Ella es nuestra Madre en este mundo atribulado. Ya decía Santa Teresita del Niño Jesús que para Ella es más Madre que Reina. A ella le gustan las flores que le dejamos a sus pies pero más le gustan las flores que sólo Ella ve. Nuestros sacrificios, nuestra humildad, nuestro cariño hacia los demás hacia los que más nos cuestan, saber pasar inadvertidos.
Pero estas flores y muchas más, hacerlas con mucho amor. Ella ve y nos premia, son como perlas que vamos cosiendo a nuestro Traje cuando nos venga a buscar y presentarnos antes su Hijo Jesús: ¡Madre mía del Carmelo por su Santo Escapulario llévame contigo al Cielo!
Me gustaría que la Capilla de Nuestra Señora del Carmen fuera un remanso de paz, allí están los dos: Jesús en el Sagrario y al lado la imagen de su Madre, de nuestra Madre. Jesús desde la cruz la tarde del Viernes Santo la entregó por Madre a Toda la Humanidad. «Y desde aquel momento la recibió en su casa», así lo dice San Juan en el evangelio. Imagino que todos tenemos un retrato de nuestra madre terrena, tengamos un signo de Nuestra Madre del Cielo y hablemos con Ella como si lo hiciéramos con la de la Tierra. Ambas escuchan, ambas nos acogen con cariño y aunque no digan nada sabemos que nos llevan en su corazón maternal.
¡Madre y Reina del Carmelo! Son muchas las gracias que he recibido de tu Hijo a lo largo de toda mi vida por mediación tuya. Por ello hoy vengo a darte las gracias y a consagrarme a ti en cuerpo y alma.
¡Madre! Te ofrezco: mis ojos para mirarte , mi voz para bendecirte, mi vida para servirte y mi corazón para amarte. ¡Madre y hermosura del Carmelo!: que el bendito Escapulario que llevo en mi pecho sea un recuerdo de todos tus virtudes que procuraré imitar.
Que nunca tenga la desgracia de mancillar la blancura bautismal que simboliza mi Escapulario. Que rechace todo aquello que me aleje de tu Hijo Jesús Madre, concédeme la dicha de que viva siempre mi lema: conocerte, amarte, imitarte, para mejor conocer, amar, imitar e irradiar a tu Hijo Jesucristo. Amén.
Hace unas pocas semanas, el Obispo de la Diócesis de Mondoñedo – Ferrol visitaba nuestra Unidad Pastoral, más en concreto la parroquia de Santa María de As Pontes donde fue recibido por los párrocos D. José Vega y D. Manuel Ares (DEP).
El equipo de catequistas ( Sandra, Pilar, Manoli, Celia y Javier) trabajaron con los niños de la catequesis para explicarles quién era el Obispo, por ello los niños de primera comunión y los de post Comunión – Confirmación redactaron unas preguntas D. Fernando, que se le entregaron al finalizar la eucaristía, y hoy publicamos las respuestas de nuestro Obispo.
PREGUNTAS DE LOS NIÑOS Y NIÑAS DE PRIMERA COMUNIÓN DE SANTA MARÍA DE AS PONTES
Como conociste a Dios? Conociste a algún ángel? A Dios se le conoce poco a poco, no por apariciones, ni mucho menos, sino a través de la oración y de la lectura de la Palabra de Dios. En ambos lugares descubres cómo es Dios y lo que te dice. Te invito a que todos los días reces al irte a la cama y le des las gracias por el día, pidiéndole perdón por lo que hayas podido hacer mal y presentándole alguna persona por la que quieras rezar. También te invito a que todos los días te acostumbres a leer un poco el Evangelio: es muy bonita la historia de Jesús. Así tú también podrás conocer a Dios un poco mejor…
Como es ser Obispo? Como es el día a día de un Obispo? Pues yo tampoco lo sé mucho, porque, como sabes, llevo muy poco tiempo como Obispo, apenas cinco meses. Cada día es muy diferente, no hay ninguno igual, y hasta ahora han sido todos muy novedosos y diferentes. Me suelo levantar sobre las 7’30 h y tras el aseo, rezo un poco delante de Jesús. Tras desayunar y hacer las cosas de casa, leer la prensa, lo dedico la mañana a tener reuniones y encuentros con gente que me quiere visitar: sacerdotes, religiosos y seglares que quieren contarme alguna cuestión importante sobre la que decidir. Tras comer, que suelo intentar hacerlo con alguna de las visitas de la mañana, la tarde la dedico a completar algunas visitas, o a leer un poco, o a visitar alguna de las parroquias donde celebro la Eucaristía y me encuentro con la gente. Tras la cena, suelo responder cuestiones del ordenador y, tras dar gracias a Dios por el día, me voy a la cama sobre las 0’30 h. Como ves, un día muy completo, muy diverso…
Como y por qué te hiciste sacerdote? Yo me hice sacerdote a través de mi familia, que era muy religiosa. También el ambiente del colegio me influyó. Además tengo un hermano sacerdote más mayor que fue al seminario antes que yo y al que visitaba todos los domingos. De esta manera, entré en contacto con el Seminario, el lugar donde se forman los futuros sacerdotes. Me gustó mucho el ambiente y decidí entrar allí cuando tenía 13 años. Poco a poco fui pasando los cursos y disfrutando en lo que hacía y vivía. La vida sacerdotal me atraía como una propuesta que me llenaba la vida. Con el paso de los años, a través de la oración y el diálogo con muchas personas, descubrí que Jesús me invitaba a ser sacerdote y llevarle más directamente a todas las personas. El sacerdote es el que sirve a todos y quiere llevar a Jesús a todos. Y tú, ¿no te has planteado ser tú sacerdote?
Que diferencia notas entre ser sacerdote y ser Obispo? El obispo es el responsable de una diócesis, un territorio muy amplio en el que viven muchos cristianos. Para ello tiene a su cargo un grupo de sacerdotes que son sus colaboradores directos en el acompañamiento de todos esos cristianos que quieren conocer más a Jesús, celebrar los sacramentos, vivir con fidelidad el Evangelio. El Obispo es como el que nos une a todos los cristianos de una Diócesis y nos vincula con toda la Iglesia universal.
Por qué llevas colgada una cruz grande? Es uno de los signos que identifican al Obispo, junto con el anillo. La Cruz simboliza a Jesús, que murió por nosotros, y al que el Obispo quiere imitar sirviendo y dando la vida a todos. Pero también es bueno que todos los cristianos lleven una cruz en el cuello aunque sea pequeña, o una medalla de la Virgen. Yo llevo una cruz pequeña en mi pecho que me regalaron de niño… ¿por qué no le dices a tus padres que te compren una pequeña? Es una manera de pedir a Dios que te guarde, que te ayude… y que quieres ser como él.
Por qué el Obispo siempre va vestido de oscuro o de negro? No siempre va vestido así, aunque casi siempre. El vestido de los sacerdotes, desde hace mucho tiempo, es oscuro para distinguirse del resto.
Le gustaba ir a catequesis cuando era pequeño? E ir a misa? Mucho… La catequesis nos la daba un sacerdote que se llamaba como yo, y que nos daba caramelos si respondíamos bien a las preguntas. También me gustaba mucho ir a misa, sobre todo ayudar: siempre era monaguillo, y disfrutaba… ¿Por qué no eres tú también monaguillo con tus amigos? Verás cómo la misa se vive de otra manera…
Que te dijeron en casa cuando dijiste que querías ser sacerdote? La verdad que no sé, es una cosa que salió también en la familia conjuntamente, por lo que seguro que fueron ellos también quien me lo dijeron… ¿qué crees que te dirían tus padres si tú se lo dijeras? Ya me contarás…
Sabes jugar bien al fútbol? De qué equipo eres? Yo siempre jugaba al fútbol de defensa, y era bastante bueno: no pasaban muchos delanteros delante de mí… pero luego lo he dejado, y apenas juego. Me gusta ver algún partido, especialmente de mi tierra, o cuando son partidos importantes. Soy del Burgos CF. Y si es de Primera división… me gustan más los equipos pequeños que los grandes… pero no tengo predilección por ninguno.
Alguna vez te enfadas con los curas? Muchas… ¿tú no discutes con tus amigos? Pues yo también con ellos… hay muchas cosas que hacen bien, pero hay otras que me gustaría que fueran distintas, que fueran mejores… y procuro decírselo para ayudarnos a crecer. Cuando hay algo que no nos gusta, lo tenemos que decir.
Por qué te hiciste Obispo? Yo no me hice Obispo, me hicieron. No es algo que he buscado, es algo que me ofrecieron y creí que no podía decir no, porque estoy en las manos de Dios y nunca he dicho que no a lo que me han ido proponiendo. Es una manera de hacer realidad que mi vida no me pertenece, que la he ofrecido a Dios y a los demás, y que son otros los que deciden sobre mi tiempo, mi quehacer, mi vida…
Sabes contar chistes? Suelo contar alguno de vez en cuando, pero soy muy malo y se me olvidan rápido… ¿Te cuento uno? En un examen le dice la profesora a Jaimito: ¿Cómo se dice memoria en inglés? Memory, responde Jaimito. Muy bien, ponlo ahora en una frase. Y dice Jaimito: Salté por una ventana y memory…
Por qué no estás casado? Los sacerdotes católicos no nos casamos porque queremos dedicar toda nuestra vida al Señor y a su Iglesia. El no casarnos nos debe de dar una mayor libertad para el amor y la entrega, para la disponibilidad, para cuidar los afectos y descubrir lo importante. No quiere decir que casarse sea malo, ni mucho menos, sino que el casado tiene ya una familia muy concreta a la que se tiene que entregar totalmente, que atender y cuidar: el sacerdote tiene una gran familia que es la Iglesia, que sois vosotros… ¿Tú ya has pensado qué quieres hacer de mayor?
Te pagan por ser Obispo? Por que si te pagan como en la Central térmica yo también me hago Obispo ( comentario de Tomás un niño de 6 años) Sí, me pagan, soy mileurista: un poco más de 1000 euros. ¡Pero no me falta de nada! El dinero no es lo más importante de la vida… ¿no crees?
Coa miña lembranza a D. Manuel Ares Fernández, un home de fe.
O cruceiro de hoxe é un exemplar dos que clasifico como completos, pois como xa dixen, ten gradas, pedestal, varal, capitel, cruz anverso co Crucificado e cruz reverso coa Virxe. Elixín este exemplar porque considero que ten dous elementos gravados pouco coñecidos e que moita xente non sabe que os ten, aínda que teñan visto o cruceiro moitas veces.
Falo do cruceiro da Vilavella, cruceiro de adro da igrexa e cruceiro de encrucillada. Ao redor del tiña lugar a procesión dos santos o día da festa do patrón, o San Andrés. Os santos saía da igrexa, ían ata o cruceiro, daban a volta arredor e volvían cara a igrexa. Tamén era un cruceiro de encrucillada porque estaba situado nun cruce de camiños: o que ía a Vila e As Veigas, que era o chamado Camiño Real; o da igrexa, que viña da Casilla e pasaba por diante da igrexa atravesando o río por unha ponte de madeira e que, unha vez pasada, dividíase en dous, un cara a Parrocha e a Mourela e, o outro, cara o Acibido.
Hoxe, só ten un acceso para chegar a el e que coincide coa entrada á depuradora. O da esquerda é o camiño da Igrexa.
CRUCEIRO DA VILAVELLA
imaxe do cruceiro da Vilavella
Hoxe, xunto coa igrexa, o cemiterio e dúas casas é o pouco que queda da Vilavella, noutrora unha das parroquias con máis vida do Concello.
É un cruceiro todo el feito en pedra de gra ou de granito, sólido no seu conxunto. É un fermoso exemplar que encerra unha simboloxía especial, da que logo falarei, representada na parte da cruz reverso.
Imos ver as súas partes e as súas especiais características.
Plataforma e gradas: É cuadrangular, con dúas gradas de cantería e unha soleira ou base, visibles na actualidade, que é moi probable que sexa a parte superior dunha terceira grada que quedou soterrada co paso do tempo e polos sucesivos recheos do camiño.
Pedestal: É cuadrangular e alto. Dividido en tres partes: A primeira e inferior é prismática cuadrangular, logo ten unha media escocia e, na parte superior, a xeito tronco-piramidal-cuadrangular invertida, aínda que non de todo, pois na parte alta remata con chafrán e nunha zona cha que serve de base ao varal ou fuste. Non ten adobíos nin escritura visible.
Varal: O varal é de sección oitavada ou octogonal. É un varal alto e proporcionado, pois non é dos máis grosos se o comparamos con outros do concello. Polo fronte ou anverso (cara do Cristo) ten figuras labradas: os tres cravos, o martelo, as tenaces, a punta de lanza e a escada. Simboloxía, todas elas, da Paixón.
Na parte alta, e nas catro caras, tamén ten un debuxo labrado: un rectángulo rebaixado cun rombo saínte no seu interior, catro botóns (tamén saíntes) ao redor do rombo e un no centro del.
Capitel: Conta con dúas volutas angulares en cadansúa cara. No medio de cada unha delas ten un anxo; debaixo de cada anxo ou querubín, e de voluta a voluta, leva unha cadea e, pola parte inferior da mesma, o que semella ser as ás do anxo.
Na parte inferior do capitel leva un rebaixe, facéndose o capitel do mesmo ancho co varal e encaixando perfectamente con el.
Na actualidade ten rota unha das volutas (a dereita do anverso, segundo se mira), fáltalle un anaco pola parte de enriba da mesma. Outra característica deste capitel é que os anxos están ollando de fronte.
Cruz: A cruz é de sección oitavada ou octogonal igual co varal. É unha cruz alta e delgada, facendo xogo co varal.
Os brazos menores da cruz rematan abertos en catro pétalos con botón central.
No seu anverso leva o Cristo e no reverso, coma a gran maioría dos cruceiros a imaxe da Dolorosa. E neste lado, sobre o crucel, sobresae unha coroa por riba da cabeza da Virxe. Vai pegada á cruz e afastada da Virxe. O efecto óptico ao observar dende abaixo é que está enriba da testa da Virxe María.
Cruz anverso, o Cristo: É unha imaxe de Xesús bastante grande en relación ou comparación con outros da zona, aínda que non é moi groso, máis ben todo o contrario.
Cartela de INRI ilexible, rectangular horizontal. Coroa de espiñas. Ollos pechados. Barba escasa. Mans abertas e un cravo en cada unha. Torso estreito e costelas moi marcadas. Pano de pureza con cordón, anoado á dereita. Pé dereito sobre o esquerdo e un cravo.
Como característica, os pés van apoiados sobre unha caveira.
Cruz reverso, a Virxe: A Virxe representada é unha Dolorosa ou Piedade. Vai apoiada sobre dunha base circular dobre que apoia, a súa vez, no capitel. Atópase separada da cruz. Leva sobre da testa unha coroa que está na cruz, non na súa cabeza; e, como curiosidade e a diferencia de moitas outras Piedades, non vai cuberta de manto, só leva unha especie de veo cubríndolle a cabeza.
O Cristo xacente no seu colo é de menor tamaño ca imaxe da Virxe e máis miúdo.
E agora vén a característica de que falaba ao comezo e que é especial, pois non a atopei noutros cruceiros da zona: O tallo ou obxecto sobre do que vai sentada é cilíndrico e nos extremos leva gravados o Sol e a Lúa. Pola banda que da a Igrexa podemos ollar o Sol, cunha cara humana e os raios saíndo do círculo. Pola outra, a que dá ao camiño, vese a Lúa (o día e a noite, a luz e a escuridade). Esta representación do Sol e da Lúa xunto da Virxe, xa son nomeadas por Castelao no seu libro “As cruces de pedra na Galiza” por telas atopadas nalgúns cruceiros estudiados por el.
Non hai data da súa construción.
Outra particularidade deste cruceiro é que está trocado da súa orientación orixinal, antes o Crucificado estaba ollando cara o Camiño Real (que ía a Vila e as Veigas) e hoxe está ollando cara o camiño que entra da estrada xeral, co que a Virxe olla cara a igrexa. Hai uns anos, na festa que alí se celebra (o San Andrés) un camión deulle un golpe ao cruceiro e moveulle as gradas, no arranxo foi cando lle cambiaron a orientación, o que non sei se foi a propósito ou por despiste. Penso que non debera ser así, pois aínda que hoxe non hai Camiño Real (está a Depuradora de Endesa) o cruceiro debera manter a súa posición orixinal pois sempre nos estaría a dicir que por aquela banda viña un camiño que se cruzaba con outro.
Tamén lle engadiron catro pedras de protección cada unha na súa esquina, que antes non tiña.
Texto e fotografía aportados por D. Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes, a quen agradecemos o seu traballo e colaboración.
Tras el repentino fallecimiento del Reverendo D. Manuel Ares el pasado martes 19 de Abril de 2022, un grupo de sus colaboradores en las parroquias de la Unidad Pastoral de As Pontes, queremos rendirle un homenaje, y continuar con su legado, mediante la publicación de una serie de documentos y archivos gráficos con el fin de preservarlos y que todo el mundo pueda disfrutarlos como a él le gustaría.
ORACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN
Quiero dedicar esta oración a la Virgen del Carmen, en nombre de todos los ponteses y las personas que nos acompañan en este día.
Recibimos con profundo dolor la noticia del fallecimiento de nuestro hermano D. Manuel Ares Fernández ( Ribadeo 1968 – As Pontes 2022), aquel que nos acompañó en una parte de nuestro proceso de iniciación y nos regaló su enorme experiencia de fe. Que el abrazo amoroso del Señor que ahora te rodea se extienda a tu familia y la inunde de toda la paz que necesita en estos duros momentos.
La capilla ardiente se instalará a las 18h en la Iglesia parroquial de Santa María de As Pontes. A las 21h se rezará el Rosario por su eterno descanso.
La misa funeral de cuerpo presente tendrá lugar mañana miércoles a las 17h en la Iglesia parroquial de Santa María de As Pontes y a continuación tendrá lugar el entierro en el Cementerio municipal de Ribadeo.
El jueves a las 12 h tendrá lugar una misa por su eterno descanso en la Iglesia parroquial de Santa María do Campo de Ribadeo
Imos falar logo das cruces e comezamos cos cruceiros, temos arredor duns 40 entre cruceiros completos e incompletos. E aclaro esta clasificación persoal que fago: Todos os cruceiros non son iguais nas súas partes, algúns carecen de partes que outros teñen. Para min, cruceiro completo é o que ten as seguintes partes: plataforma, pedestal, varal ou fuste, capitel, cruz anverso (Cristo) e reverso (Virxe). De faltar algunha destas partes, sería un cruceiro incompleto e metendo dentro destes os chamados Cristos ou cruces altas, xa que levan, ás veces, gradas (unha ou dúas) e outras un pedestal.
Tamén poden levar: pousadoiro (onde se pousaban os cadaleitos para rezarlle un responso ao defunto cando ía camiño da igrexa-cemiterio; a capela ou peto de ánimas; relevos da Paixón, etc.
Posiblemente sexa un dos elementos máis coñecidos e máis destacadas na arte galega que Castelao definía como “Onde hai un cruceiro cáseque sempre houbo un pecado, e cada cruceiro é unha oración de pedra que fixo descender un perdón do ceo, polo arrepentimento de quén o pagou e polo sentimento de quén o fixo”.
Son cruces altas, que moi posiblemente teñan a súa orixe nos primeiros séculos do cristianismo, coa cristianización dos miliarios romanos e das pedras fitas. Colocouse sobre eles e elas, cruces e, co paso do tempo fóronse transformando nos cruceiros.
A súa finalidade é variada: nas encrucilladas transmitían protección diviña ós camiñantes, sinalaban a estación de rezo dun responso ó cadaleito cando pasaba por diante del, é o lugar arredor do que se fai a procesión o día da festa, é unha sinal externa de paternal acollida na igrexa o ermida a carón da que está, lugar onde cos rezos podemos gañar indulxencias…
E no exemplar do que imos falar hoxe, descubriremos outra finalidade moi curiosa, a razón da que por que se fixo este cruceiro.
Mais antes de falar del, imos coñecer as partes do cruceiro que citei ao comezo:
* A plataforma, case sempre cuadrangular, cunha, dúas ou máis gradas de cantería ou ben en cachotería de lousa ou gneis. É o base do cruceiro.
* O pedestal, vai sobre da plataforma, xeralmente, ten xeito de cubo ou dividido en partes, tamén pode ser cilíndrico.
* O varal ou fuste, columna encaixada no pedestal e que sostén e ergue a cruz. De feitura octogonal, hexagonal, cadrada ou cilíndrica.
* O capitel, atópase entre o varal e a cruz, vén sendo como un tronco de pirámide cuadrangular invertida, isto é, a parte máis ancha cara arriba e a máis estreita cara abaixo.
* A cruz, é a parte máis importante do cruceiro, ten a feitura octogonal, cadrada, cadrada con chafrán ou cilíndrica, aínda que tamén pode ser nodosa a xeito de tronco de árbore.
A cruz ten dúas partes: o anverso, onde vai o Cristo; e o reverso, onde vai a Virxe. Nela, tamén, pode ir: o letreiro de INRI, a caveira, a coroa, etc. Ás veces tamén se pode observar algún santo ou anxo.
Outras partes non xeneralizadas e que só uns poucos exemplares teñen son:
o pousadoiro ou especie de mesa que serve para pousar os cadaleitos e rezarlle o responso ao defunto.
a capela ou peto das Ánimas onde vai a imaxe da Virxe, santo ou ánimas; dándolle o nome de cruceiros de Loreto ou de Ánimas aos que a teñen.
o farol de aceite, nalgúns cruceiros colgábase un farol de aceite suxeito, polo xeral, dun dos brazos da cruz cun aro metálico e unha cadea para subilo e baixalo.
policromía, algúns exemplares estaban pintados, nuns casos todo o cruceiro e, noutros, só a cruz. Facíase con cores vivos e planos.
O cruceiro do que vou falar hoxe é dos que eu clasifico como incompletos, quero comezar con el porque para min foi unha sorpresa agradable descubrir no seu día a finalidade pola que foi feito. O exemplar coñécese co nome de CRISTO DE PRADA ou CRUCEIRO DE PRADA.
Imaxe do cruceiro de Prada
E quero comezar con el porque se o conservamos hoxe dentro do noso patrimonio pontés é grazas a D. Xabier Martínez como logo explicarei e engado, unha vez máis, que o noso pobo lle debe moito a este crego que estivo exercendo o seu sacerdocio aquí, nas Pontes e que traballou arreo por poñer en valor a nosa historia e o noso patrimonio.
CRUCEIRO DE PRADA-O FREIXO
Carece de plataforma, capitel e imaxes do Cristo e a Virxe na cruz. Polo que só analizaremos as que ten: pedestal, varal e cruz.
Situábase este cruceiro na entrada da pista que vai a Santomé e ao Deveso e na marxe esquerda da estrada As Pontes de Gª Rguez.-Ortigueira; pertencente á parroquia do Freixo. É un cruceiro de encrucillada de camiños.
Posteriormente foi trocado de sitio e de posición, hoxe dá a estrada e antes estaba situado no lateral da pista que vai ao Deveso e orientado cara ela. Cando amañaron a pista estiveron a piques de derrubala, pois o construtor dicía que aquelo non tiña valor. Mais un familiar (D. Ovidio García) dos descendentes de Antonio Prada, interesouse por el na Igrexa Parroquial de As Pontes de Gª Rguez. e o crego, naquel entón, Xabier Martínez, viu que estaba catalogada e documentada dentro dos Cruceiros de Galicia, fíxose unha fotocopia e levóuselle ao contratista e foi a forma de salvalo e conservalo. De non ter intervido D. Ovidio e D. Xabier, hoxe este cruceiro sería unha lembranza máis, coma moitos outros, e teríao que incluír no apartado de desaparecidos.
Pedestal: É un sinxelo e alto pedestal feito de laxes de pedra (cachotería) da zona (ollo de sapo). Ten forma de prisma cuadrangular duns 60-70cm de altura, aproximadamente, e nel vai encaixada o varal.
Varal: Un claro exemplo este de varal curto, de base cuadrangular e de sección octogonal irregular. Non existen inscricións, nin figuras; polo que é un varal liso. O material do que está feito é de granito.
Cruz: A Cruz é de sección cadrada, vai apoiada no varal. O curioso deste cruceiro é que a Cruz apoia directamente no varal e parece que vai encaixado nela polo cemento que lle deron na unión de ámbolos dous.
Neste caso temos un exemplo de cruz grega, isto é, brazos iguais. Os remates dos brazos horizontais e o superior vertical están, lixeiramente, frorenzados.
O material no que está feita non é granito coma no caso do varal, senón que é toelo ou pedra serpentina.
Leva inscrición e reza así:
POR ANTONIO PRADA AÑO DE 1858
O nome e os motivos polos que se fixo: O nome de Cristo de Prada, como xa dixen, venlle da persoa por quen se erixiu. Ten este cruceiro unha historia peculiar, pois é un cruceiro feito por “amor”, supoño que será este un motivo que nunca se recolleu na feitura dos cruceiros.
Situámonos a mediados do século XIX, cando non había moitos medios de viaxar e coñecer a outras xentes. Os mozos e mozas dunha parroquia casaban entre si e, como moito, cas e cos das parroquias veciñas se non estaban moi lonxe. A parroquia do Freixo é unha das máis extensas do concello. Dous curmáns namóranse un do outro e deciden casar. A igrexa poñía moitas trabas para facelo entre familiares. Unha das solucións era pedir a dispensa a Roma, trámite custoso e que levaba moito tempo, pois entre que ía e viña a petición podían pasar anos. O crego que levaba a parroquia naquel entón accedeu a falarlle co Bispo e conseguirlle a dispensa. En troques, el tiña que erixir un cruceiro nunha encrucillada de camiños. Como esta solución era máis económica e rápida, non o dubidou e erixiuno na encrucillada dos camiños: As Pontes de Gª Rguez., Ortigueira, O Freixo e Santomé (O Deveso). E deste xeito puido casar coa curmá. Dende entón o cruceiro leva o seu nome (Antonio Prada), cruceiro de Prada ou O Cristo de Prada.
Texto e fotografía aportados por D. Xose María López Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes, a quen agradecemos o seu traballo e colaboración.