Co artigo de hoxe, remato esta parte de “O noso patrimonio pontés” correspondente aos hórreos do noso concello. E nada mellor para pechar que un artigo do noso D. Enrique rivera Rouco sobre eles. Agardando que estas publicacións sosbre hórreos fosen axeitadas para vós.
Los “Hórreos” de nuestra Comarca, por D. Enrique Rivera Rouco (Artigo: EL PATRIMONIO ARTÍSTICO DE LA COMARCA DE AS PONTES, Revista das Festas do Carmen, ano 1981)

O noso extinto Cronista Oficial neste artigo, que consta de dous apartados, fala no primeiro dos hórreos e no segundo dos cruceiros. No referente aos primeiros di:
A) Los “Hórreos” de nuestra Comarca:
Perduran alrededor de un centenar de ejemplares antiguos en las Parroquias de nuestro Municipio y en las colindantes de Ribadeume y Bermuy, y, por su formato y dimensiones, representan un modelo peculiar entre los diferentes tipos de “hórreo” gallego. Poseen más de un siglo de antigüedad y, situados en las eras o “airas de mallar”, sirvieron a nuestros antepasados como almacenes para guardar maíz en espiga, habas, etc. y perpetúan la imitación de los graneros romanos, que solían ser construídos con madera sobre pilares de ladrillo.
Nuestros “hórreos” son de reducidas proporciones y llevaban antiguamente el nombre de “CABAZOS” (vocablo del Romance Gallego; derivado del latín “cápere”, que significa recoger o reunir provisiones).
Comprenden una superficie aproximada de 1 X 4 metros de base y van sostenidos en las cabezas sobre dos pilares de mampostería protegidos con lajas de pizarra horizontales para impedir la subida de los ratones.
La estructura de la obra está formada por viguetas y barrotes de roble, pintados con un preparado mediante aceite de linaza y colorante de tono marrón. Esta pequeña nave parte de una base circunscrita por viguetas robustas sobre las que van asentadas las hileras de barrotes verticales que le proporcionan la figura externa y que suelen ser prismas de 5 X 5 centímetros de base por 2 metros de altura. El conjunto está en su interior separado por un tabique que lo divide en dos mitades iguales y dotado con sendas puertas en ambas cabezas; todo ello con el mismo sistema de barrotes verticales. Termina con una techumbre de pizarra con perpino las cuales forman la cornisa sencilla del contorno, variada con los troxos salientes de las “tijeras” del perpino que terminan al exterior en una figura de modillón simple, sin ornamentar.
Este es, a grandes rasgos, el estilo propio de los antiguos “hórreos” de la Comarca de As Pontes, que paulatinamente van entrando en ruinas, a la par que sus propietarios, ignorantes del mérito histórico-artístico que poseen, no intentan restaurarlos sino más bien substituirlos por otros similares, pero construidos a base de ladrillos, que, si bien cumplen su función práctica, no pueden en manera alguna reemplazar el mérito de los anteriores.
Por curiosidad y anécdota, no puedo menos de consignar en el final de este punto unas frases del historiador cordobés del siglo XVI, Ambrosio de los Morales, que relata en su obra “Crónica General de España”, cuando, al ser Cronista de los Reinos de Castilla en el reinado de Felipe II, realizó una jira por Galicia y, quedando sorprendido al ver nuestras pobres viviendas de aldea, escribió: “…y aún a mí no me espantaba en aquella tierra tanto esto, como ver los graneros, que ellos llaman hórreos, fabricados de esta misma obra…”.
Texto e fotos aportados por Xose María López Ferro, Cronista Oficial do Concello de As Pontes e director do Museo Etnográfico Monte Caxado, a quen agradecemos a sua colaboración desinteresada.
